Batallón de Helicópteros de Ataque, cuarenta años de servicio a España

Publicado el 9 junio de 2020 en CULTURA DE DEFENSA, Destacados, General, La Tribuna por Miguel Angel Rodríguez

Este año 2020 se han cumplido cuarenta años desde la creación del Batallón de Helicópteros de Ataque (BHELA I), radicado en el término municipal de Almagro, en pleno centro de la provincia de Ciudad Real y muy cerca de la capital. Y aunque la pandemia Covid19 ha truncado los eventos preparados para conmemorar esta fecha tan señalada en el calendario de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, quiero que al menos quede este recuerdo escrito de tan importante acontecimiento.

El nacimiento del Batallón propiamente dicho se produjo en enero de 1980 con el nombramiento del entonces comandante D. Benjamín Virgós como primer jefe, siendo además su primer componente. Pero fue en junio de ese mismo año cuando el aparato ET-131 efectuó la primera toma en los terrenos de la futura Base de Almagro. A partir de ahí las primeras maniobras, primeras operaciones y primeros caídos en acto de servicio. En esas primeras maniobras, todos los helicópteros participantes eran los BO-105, un aparato que ha sido un material imprescindible para forjar el BHELA I y cuyo último vuelo se produjo el pasado año 2017 tras 37 años de vida operativa.

Ciudad Real siempre ha estado muy unida a esta unidad del Ejército y cabe destacar que desde junio de 2013 uno de esos aparatos Bolkow BO-105 preside una de las principales entradas a la capital; se consiguió gracias a una petición en la que me impliqué personalmente, realizada al entonces jefe del Batallón teniente coronel Yraizoz y culminada tras muchos trámites casi tres años después, siendo jefe del Batallón el teniente coronel García Romera y Rosa Romero alcaldesa de Ciudad Real.

 

Volviendo a la historia del Batallón, la primera participación en una misión operativa real ocurrió en el año 2002 al tomar parte en la operación ROMEO/SIERRA formando parte del núcleo de protección de la operación aeromóvil de la toma del islote de Perejil, desarrollada entre los días 12 y 24 de julio de 2002. El helicóptero que iba en cabeza lo pilotaba un joven capitán, Santiago Fernández, que con el tiempo y ya con el empleo de teniente coronel mandaría el Batallón.

El Batallón siguió progresando para convertirse en una unidad flexible, rápida y capaz de establecer y romper el contacto con el enemigo al ser la unidad de combate de las FAMET y por eso siempre se ha equipado con los más modernos sistemas de armas como puede ser el helicóptero “TIGRE”. En 2009 el Centro de Simulación de las FAMET (CESIFAMET) activa las instalaciones de simulación para el helicóptero HA 28 Tigre en la base del BHELA, pero fue en abril de 2007 cuando llegaron desde Francia los tres primeros aparatos en su versión HAP (Ataque y Protección), después llegarían otros tres aparatos. Tras esas primeras unidades, en la actualidad el Batallón cuenta con 18 unidades en su versión definitiva HAD (Ataque y Destrucción), versión esta que satisface las necesidades operativas que el Ejército de Tierra demandaba y que nos equipara con los ejércitos más modernos. En 2013 los Tigre desplegaron por primera vez en una misión internacional. El BHELA I participó con tres helicópteros Tigre HA-28 en la operación de reconstrucción de Afganistán, integrándose en la Agrupación Táctica de Helicópteros “ASPUHEL”, dentro del contingente español desplegado en el país asiático. Su misión principal fue dar apoyo y protección al repliegue de las tropas españolas desplegadas y lo hizo con gran profesionalidad. Esta no ha sido la única misión en el exterior en la historia del Batallón, sino que son más de 70 las misiones que han contado con personal del BHELA en estos 40 años desde Los Balcanes a Irak pasando por Afganistán. La última misión del BHELA I, y que sin duda pasará también a formar parte de la historia de la unidad, ha sido su participación en la “Operación Balmis” del Ministerio de Defensa en la lucha contra el Coronavirus. Personal del BHELA I ha participado en acciones de seguridad y control  en la capital de la provincia y en otros municipios de la comarca en apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

S.M el Rey, entonces todavía Príncipe de Asturias, acompañado por personal del Batallón, tras un vuelo copilotando un helicóptero Tigre

En definitiva, una trayectoria fecunda que cumple cuarenta años y que han convertido a aquélla joven unidad en una unidad veterana y dispuesta a seguir escribiendo páginas de servicio a España. Enhorabuena a todos los hombres y mujeres que desde aquel lejano 1980 habéis pasado por este Batallón y habéis contribuido a hacerlo grande. Desde el primer soldado de reemplazo hasta el actual soldado profesional. Desde el primer jefe, teniente coronel Virgós, hasta el actual, teniente coronel Galvañ. Gracias a todos por vuestra labor.

 

 

 

RELACIÓN DE JEFES DEL BATALLÓN:

D. Benjamín Virgós Ortiz (teniente coronel de Infantería)

D. Víctor Suanzes Pardo (teniente coronel de Infantería- Diplomado de Estado Mayor)

D. Manuel Alonso del Barrio (teniente coronel de Infantería-Diplomado de Estado Mayor)

D. Manuel de Lara Cimadevilla (teniente coronel de Infantería-Diplomado de Estado Mayor)

D. Diodoro Curiel Muñoz (teniente coronel de Infantería)

D. José Luis Vega Alba (teniente coronel de Infantería- Diplomado de Estado Mayor)

D. Rafael Ruiz de Eguilaz y Mondría (teniente coronel de Caballería)

D. Javier Jiménez Castillejo (teniente coronel de Infantería)

D. Pedro Méndez de Vigo y Montojo (teniente coronel de Caballería-Diplomado de Estado Mayor)

D. Javier Yraizoz Díaz de Liaño (teniente coronel de Artillería)

D. Alberto J. García Romera (teniente coronel de Infantería- Diplomado de Estado Mayor)

D. Santiago Fernández Ortíz-Repiso (teniente coronel de Infantería- Diplomado de Estado Mayor)

D. José Manuel Galvañ Bonmatí (teniente coronel de Infantería- Diplomado de Estado Mayor)

 

 

Fotos:

*La Tribuna de Ciudad Real

*Ministerio de Defensa

*Propia

Y Pedro cogió su fusil

Publicado el 8 junio de 2020 en CULTURA DE DEFENSA, Destacados, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

En las numerosas alocuciones públicas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para informar sobre su gestión de la crisis del coronavirus, frecuentemente ha usado términos bélicos para referirse a la lucha contra la pandemia. Así, en una de esas apariciones a mediados de abril, mencionó hasta en ocho ocasiones la palabra “guerra” con el fin de hacer un llamamiento al PP para que contribuya a la “posguerra”, es decir, a la reconstrucción de la España posterior al paso de la pandemia. Ese discurso abundó en términos como “batalla”, “victoria”, “frente”, “armas”, “enemigo” o “primera línea”. La factoría de Iván Redondo debió pensar que así los españoles seríamos conscientes de la gravedad de la situación y de la actitud de un PP entregado al enemigo, según ellos. La historia de España, como la de Europa, se puede contar a través de sus guerras. Yo me quiero detener en un conflicto poco conocido con batallas crueles que pueden servirle a Pedro Sánchez para seguir equiparando la lucha contra el virus con las grandes batallas españolas. Espero que también acepte las consecuencias de esas batallas. Porque las grandes derrotas suelen tener graves consecuencias.

Precisamente dentro de pocas semanas se cumplirán 99 años del desastre de Annual. La batalla en torno a Annual y a sus distintas posiciones ocasionó alrededor de 14.000 muertos en pocos días y se considera la batalla con más bajas de la historia del Ejército español en el último siglo. Alguien me podría decir que la batalla del Ebro, durante la última Guerra Civil, contó con más víctimas, pero la batalla del Ebro fue un conjunto de operaciones, de ataques y contraataques durante más de cuatro meses desde julio a noviembre de 1938, más que una batalla propiamente dicha. Pues bien, si damos por buena la cifra de 14.000 víctimas en Annual, a día de hoy las víctimas oficiales del coronavirus ya casi duplican esa cifra. La derrota de Annual se investigó y provocó un tsunami en la vida política del momento. Como siempre, los enemigos internos de España quisieron pescar en río revuelto. El partido comunista, recién incorporado a la lucha política, convocó Huelga General y movilizaciones en las que se lanzaban octavillas con lemas tan diáfanos como; “Al grito de ¡Abajo la guerra de Marruecos y Viva la guerra civil contra los opresores!, volved vuestros fusiles contra los asesinos que nos gobiernan”, añadiendo “vivan nuestros hermanos los rifeños”. Y así siguen a día de hoy. Todo este cataclismo culminó con el golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera que estableció un Directorio Militar y dio carpetazo al asunto de las responsabilidades de Annual.

Volviendo al tema, si se investigó un conflicto que ocasionó 14.000 muertos, dando lugar al “Expediente Picasso”, ¿Cómo no vamos a investigar una batalla, según la terminología de Pedro Sánchez, que ya nos ha costado casi el doble de vidas? En Annual murieron miles de jóvenes de pocos recursos económicos que se encontraban realizando el servicio militar obligatorio, que con la Ley de Reclutamiento entonces vigente, la de 1912, contaba con un periodo de servicio activo de 3 años de duración. Pero también murió parte de la flor y nata de la oficialidad de nuestro Ejército. Allí, cerca de Melilla, miles de españoles perdieron sus vidas por el tiro de un fusil máuser o bajo la furia del acero rifeño. Jóvenes que fueron enviados a luchar mal pertrechados e insuficientemente entrenados. Como nuestros sanitarios actuales. El miedo propició algún acto de cobardía pero fueron más los hechos heroicos, como las cargas a caballo sable en mano del Regimiento de Caballería “Alcántara” para proteger la retirada de sus hermanos de armas, y que fue prácticamente aniquilado por un enemigo superior. Esa lucha cuerpo a cuerpo también se ha vivido en nuestros hospitales y residencias de mayores. Así que sr. presidente sí, es una guerra, una guerra que habrá que investigar y depurar responsabilidades sobre su gestión y la de su Gobierno. Y desde luego la posguerra no la puede liderar usted.

Marlaska, el deshonor es tu divisa

Publicado el 26 mayo de 2020 en Comunicación, CULTURA DE DEFENSA, Destacados, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La destitución del coronel de la Guardia Civil Pérez de los Cobos es la guinda que corona el pastel que el ministro del Interior Marlaska lleva cocinando desde hace tiempo. Un pastel con un merengue amargo que no es otro que el intento de control de la Benemérita para uso partidario y contra los rivales políticos del PSOE. Pérez de los Cobos es un jefe curtido en la lucha contra ETA y posteriormente curtido en los despachos, a veces tan peligrosos como la calle. Es, ante todo, un guardia civil que hace efectivo en su proceder lo que figura en el artículo 1º de la Cartilla del Guardia Civil: “El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil; debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás.” Pérez de los Cobos ha sido cesado por cumplir con su deber de no informar al ministro de las investigaciones que estaba llevando a cabo la Guardia Civil por orden judicial, en relación a la autorización de la manifestación del 8-M cuando ya existía una alarma sanitaria internacional. Se le purga por investigar la negligencia criminal del Gobierno de Pedro Sánchez, pero además se atiende a la petición de ERC que se la tenía jurada al coronel por su actuación en Cataluña durante la farsa del referéndum ilegal del 1-O.

La destitución de Pérez de los Cobos se une así a la del también coronel Manuel Sánchez Corbí, jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), la principal unidad de investigación de la Guardia Civil, que persigue las más graves formas de delincuencia, corrupción y crimen organizado, en teoría por haber enviado un mail a sus subordinados en los que les alertaba de «la imposibilidad de hacer frente a necesidades económicas derivadas de los gastos propios de funcionamiento de los distintos departamentos de investigación y apoyo”. Lo cierto es que este cese, cercano al momento de la moción de censura que aupó a Sánchez al Gobierno, obliga a incluir otra derivada en la ecuación: Corbí denunció en  febrero de 2019 en una entrevista concedida a La ‘Vanguardia’ que el PNV había ido en muchas ocasiones de la mano de ETA y situó a la formación en el “bando de los malos” de la lucha antiterrorista. Los nacionalistas reaccionaron exigiendo al Ejecutivo de Rajoy la destitución del coronel. El Gobierno de Rajoy mantuvo en el cargo a Corbí.

¿Y la directora general qué dice? La nueva directora general fue presentada a bombo y platillo como “la primera mujer al frente de la Benemérita”. Desde entonces han pasado cuatro meses en los que su inacción en cuanto a la incidencia del coronavirus en la Institución armada ha sido clamorosa. Por si esto fuera poco apenas unas horas después de conocerse el cese de Pérez de los Cobos ha dimitido el Director Adjunto Operativo, teniente general Laurentino Ceña. Según algunos altos mandos es normal que el número tres en la cadena de mando tras el ministro y la directora general saque la cara por su subordinado tras un cese tan arbitrario. Lo que ha sucedido es muy grave y debería tener consecuencias para el ministro. Como bien ha recordado la Asociación Profesional de la Magistratura en un comunicado, la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, dispone en su artículo 31.1 que en el cumplimiento de sus funciones, los funcionarios adscritos a unidades de Policía Judicial dependen orgánicamente del ministerio del Interior, pero funcionalmente de los Jueces, Tribunales o Ministerio Fiscal que estén conociendo del asunto objeto de su investigación. El artículo 34 de la misma ley explica que estos investigadores no podrán ser removidos o apartados de la investigación concreta que se les hubiera encomendado hasta que finalice la misma, si no es por decisión o con autorización del juez o fiscal competente. Y por supuesto tienen la obligación de guardar rigurosa reserva sobre la evolución y resultado de las investigaciones encomendadas.

Urgen explicaciones de Marlaska, lo que ha dicho hasta ahora no se lo cree nadie, y urge que el Gobierno saque sus manos de la Guardia Civil y no siga comprometiendo el prestigio de una Institución con 176 años de historia y que lleva el honor como divisa

Tras la crisis sanitaria, la económica

Publicado el 24 mayo de 2020 en Destacados, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

No hacía falta que el propio Pedro Sánchez lo confirmara para que todos advirtiésemos que este Gobierno no tiene Plan B, más allá de seguir prolongando sine die un estado de alarma cuya excepcionalidad se ha convertido en habitualidad para un Gobierno sobrepasado por los acontecimientos.

Debido a la paralización total de la actividad económica debido al confinamiento, como casi única medida adoptada para frenar la propagación del virus, se va a producir una recesión que en España será mucho más grave y continuada en el tiempo que en el resto de Europa. El Gobierno social comunista tampoco estará a la altura de lo que se les viene encima y volverá a tropezar en la misma piedra que tropezó Zapatero en la anterior crisis. Esa piedra no es otra que el hecho de intentar influir en la economía únicamente mediante un aumento del gasto público que generará más deuda, más déficit y más desempleo. Todavía recordamos los escasos efectos positivos del famoso Plan E de Zapatero, que creó empleo precario durante pocos meses, que llenó las ciudades de obras innecesarias y que ahondó la crisis que sufrían empresas y familias. También será necesario acometer recortes por importe de 6.000 millones de euros al año durante varios años, según adelantó el Gobernador del Banco de España.

Hoy ya se intuye que Pedro Sánchez seguirá los pasos de Zapatero y que se cocinarán las mismas recetas, con el añadido del aumento de impuestos. Esto se da casi por hecho después de que el vicepresidente Iglesias haya dicho en más de una ocasión que hay unas diferencias en materia de recaudación con Europa de entre 5 y 7 puntos del PIB, lo que en la práctica quiere decir que considera que hay margen para subir los impuestos por valor de unos 60.000 millones. Una subida de esa magnitud puede generar un parón en el consumo sin precedentes. Y desde luego esas recetas no consiguen generar empleo que es la única receta posible para salir de la crisis, sino más bien al contrario.

Frente a esto ya existe un plan alternativo del Partido Popular para la recuperación económica de España. Un plan que implica exonerar de impuestos a la apertura o reapertura de empresas quebradas por el COVID19 hasta fin de año. Recuperar y extender la tarifa plana de 50 euros para autónomos. Extender el pago de los ERTE hasta final de año. Crear contratos bonificados para incorporar a trabajadores procedentes de despidos por el COVID19 y desde luego ampliar los mecanismos de liquidez a empresas y a autónomos para evitar su cierre. Hoy la única alternativa fiable para sacar a España de la crisis que se cierne sobre nosotros vuelve a ser el Partido Popular y su plan de desconfinamiento inteligente.

 

Seguimos sin Plan B

Publicado el 11 mayo de 2020 en Comunicación, CULTURA DE DEFENSA, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El estado de alarma entró en vigor el pasado 15 de marzo, por lo que llevamos confinados en nuestros hogares 57 días en los que no se puede salir, excepto para realizar actividades esenciales, y con cierto relajamiento a partir del 2 mayo en que se permitió salir a determinadas horas para hacer deporte y pasear guardando la distancia social. Aunque este estado de alarma, regulado en el artículo 116 de la Constitución, es el más leve de los que se pueden aplicar a situaciones de emergencia, sus sucesivas prórrogas están resultando extremadamente gravosas para muchos en cuanto a limitación de libertades y sobre todo está suponiendo un cataclismo en la economía española en términos de reducción de la riqueza nacional, desaparición de empresas y autónomos y aumento del desempleo principalmente.

Oficialmente y tras varias prórrogas, el estado de alarma se extenderá hasta el 25 de mayo. ¿Y después de esa fecha? Después de esa fecha más estado de alarma, porque no hay plan B. El propio presidente Sánchez, una desgracia para España, fue el encargado hace pocos días de confesar, sin mover un músculo de la cara, que no tenía plan B. Que el único plan es seguir prorrogando, cual día de la marmota, ese estado de alarma como en un bucle melancólico. En este punto es cuando empezamos a pensar, igual que Francisco Rosell en su columna dominical de EL MUNDO, que “lo que alarma es el Estado”. Si, a muchos nos alarma un Estado con un Gobierno de inútiles que no ha sabido gestionar la pandemia y que desde las instituciones hostiga a la oposición, miente y niega información vulnerando la Ley de Transparencia y que quizá sueña con un estado de excepción opaco y con plenos poderes.  Un Gobierno de indocumentados que no valdrían ni para concejales en sus pueblos, porque alcaldes y concejales han dado una lección de gestión y de eficacia muy por encima de sus competencias. Para Pedro Sánchez y su Gobierno de mentirosos compulsivos el único instrumento legal que garantiza salvar vidas es el “ordeno y mando” del estado de alarma. Quiero dejar claro que me refiero en todo momento al Gobierno de Sánchez y no a los que han estado al pie del cañón cumpliendo con su labor, en la mayoría de los casos sin los medios adecuados o con medios donados por asociaciones, parroquias, hermandades y particulares.

Y salvo y dejo fuera de toda esta estulticia la labor de las Fuerzas Armadas. Una labor ejemplar, como siempre, estando donde se les reclamaba y haciendo las labores que correspondían en cada momento. Desde control y vigilancia, hasta limpieza y desinfección. En este punto quiero recordar que en el Ejército la labor de planeamiento es fundamental. Ellos siempre tienen plan B. A partir de cierto nivel de complejidad siempre barajan, al menos, dos líneas de acción: la que hace frente a la hipótesis más probable y la que lo hace a la más peligrosa. Ojalá este Gobierno hubiera tenido una unidad de planeamiento y no una factoría de “planes” marca Iván Redondo. El “presi, tengo un plan” no ha funcionado frente a un virus que no entiende de marketing político y que ha ocasionado ya más de 26.000 fallecidos oficiales. ¿Cuántas de esas personas estarían vivas de haberse tomado las medidas adecuadas en el momento oportuno? Quizá nunca lo sepamos. Mientras tanto en España seguimos sin Plan B.

Ruido de rotores sobre Ciudad Real

Publicado el 1 mayo de 2020 en CULTURA DE DEFENSA, Destacados, General por Miguel Angel Rodríguez

La normalidad de una tarde de confinamiento se ha visto alegremente alterada por el ruido de rotores que revolvían el aire. Tres aparatos en formación han entrado por el norte, dejando Ciudad Real a su izquierda. Desde luego no es un ruido al que no estemos acostumbrados teniendo la Base de Helicópteros de Almagro a pocos kilómetros de la ciudad.

Los aparatos eran un Cougar, un NH90 y un Chinook pertenecientes a las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), que se encuentran en la Base del BHELA I de Almagro preparando su despliegue en Irak. No es la primera vez que el contingente que tiene que desplegar utiliza la base manchega para su puesta a punto, y por ello todo el personal que compondrá el ISPUHEL XII se encuentra allí de nuevo realizando maniobras de integración conjunta. Las instalaciones del Batallón que manda el teniente coronel Galvañ son el marco perfecto para este adiestramiento.

Debido a la incidencia del coronavirus el Ministerio de Defensa decidió hace unas semanas replegar temporalmente a parte de los 600 militares que se encuentran desplegados en Irak, debido a la paralización de las actividades de entrenamiento que las tropas españolas llevaban a cabo con el Ejército iraquí. Lo que se ha hecho es un planeamiento de repliegue para que regresen entre 150 y 200 de los 600 efectivos desplegados. En principio estos militares, la mayoría de la Brigada “Extremadura XI”, iban a estar desplegados hasta el 23 de mayo, mientras que la unidad de helicópteros, la “Task Force Toro”, iba a ser relevada también por esas fechas por las unidades que ahora se preparan en Almagro. El ministerio parece que ha dejado claro que sólo es un repliegue temporal, por lo que el calendario previsto para los helicópteros se mantiene.

El despliegue operativo de los NH90 es un auténtico reto para la aviación del Ejército de Tierra, para el que se lleva preparando desde que conoció su participación en la operación internacional que lucha contra el terrorismo islámico denominada “Inherent Resolve”. También se trata del primer despliegue que se lleva a cabo con el general Francisco Javier Marcos como jefe de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), cargo que asumió en diciembre de 2019 ya con los 75 hombres y mujeres de la ISPUHEL XI desplegados sobre suelo iraquí.

¿Aprenderemos algo tras la crisis del coronavirus?

Publicado el 25 abril de 2020 en CULTURA DE DEFENSA, Destacados, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La Estrategia de Seguridad Nacional es el marco de referencia para la política de Seguridad Nacional, una política de Estado que concibe la seguridad de forma amplia al servicio del ciudadano y del Estado. Se trata de un documento que por razones obvias se revisa cada poco tiempo y que cualquier miembro del Gobierno lo debería tener como libro de cabecera. La última versión del documento data de 2017. Pues bien, ese documento tiene un capítulo 4 que se titula: “Amenazas y desafíos para la Seguridad Nacional”. Comienza el capítulo explicando que la Seguridad Nacional se puede ver comprometida por elementos de muy diversa índole según su naturaleza geopolítica, tecnológica, económica o social, entre otras. No todas las amenazas comprometen la Seguridad Nacional, pero todas te hacen más vulnerable, más inestable e incluso pueden provocar nuevas amenazas o agravar las existentes. Porque todas las amenazas suelen estar interconectadas y sus efectos traspasan fronteras. Un conflicto armado es una amenaza; también lo es el crimen organizado; los flujos migratorios irregulares; el espionaje industrial; la vulnerabilidad del ciberespacio o de las infraestructuras críticas…se pueden identificar fácilmente muchas amenazas.

Pero el documento identificaba también un desafío que requería atención. Un desafío que los redactores del mismo no quisieron pasar por alto, advirtiendo así a las instituciones del Estado: las epidemias y pandemias. En este punto el documento se vuelve casi profético a la hora de analizar la pandemia que ahora nos asola y da unas recomendaciones para minimizar sus efectos caso de producirse. Alerta de que somos un país que recibe más de 75 millones de turistas al año, con puertos y aeropuertos que se cuentan entre los de mayor tráfico del mundo, un clima que favorece cada vez más la extensión de vectores de enfermedades, con una población envejecida y una situación geopolítica polarizada, no exenta de amenazas y desafíos asociadas a enfermedades infecciosas tanto naturales como intencionadas. Reducir la vulnerabilidad de la población a los riesgos infecciosos cuando es factible (por ejemplo, mediante la vacunación), la probabilidad de introducción de riesgos infecciosos (por ejemplo, mediante el control e inspección de mercancías en frontera), así como la probabilidad de transmisión interna de enfermedades (por ejemplo, mediante buenos programas de prevención y promoción de la salud o buenos sistemas de saneamiento) es fundamental para minimizar los riesgos y su posible impacto sobre la población. Los autores son conscientes de que esos riesgos no se pueden eliminar por completo. Por ello insisten en que es necesario reducir la vulnerabilidad de la población, desarrollar planes de preparación y respuesta ante amenazas y desafíos sanitarios, tanto genéricos como específicos, y sobre todo asegurar una buena coordinación de todas las administraciones implicadas tanto a nivel nacional como internacional. Pues este documento parece que no fue leído por nuestros gobernantes. Y es evidente que si se hubiera tenido en cuenta quizá ahora no estaríamos hablando del número de fallecidos que tenemos. La prevención siempre es la mejor herramienta, y a la vista del alto número de fallecidos – España está a la cabeza de muertes per cápita sobre el resto de países- considero que sería fundamental que este Gobierno respondiese a dos preguntas al menos: ¿qué hizo para prevenir los contagios? Y sobre todo ¿Cuándo lo hizo?

Ahora lo que nos queda es tomar medidas para conseguir que se reduzcan los contagios y las muertes, pero también toca pensar en el día después. Pensar en cómo saldremos de ésta, sobre todo cuando miles de españoles están sufriendo ya las consecuencias económicas de esta pandemia. En este punto introduzco dos conceptos que Andrés Ortega, analista del Real Instituto Elcano, pone sobre la mesa en un reciente artículo publicado por ese centro de pensamiento estratégico. Ortega se refiere a la histéresis y a la antifragilidad (concepto que él mismo toma de Nassim Taleb). La histéresis es la tendencia de un  material a conservar una de sus propiedades en ausencia del estímulo que las ha generado. Si hablamos de esta pandemia, se trataría de saber si quedarán efectos permanentes de la crisis una vez que se superen las causas que la originaron. Y la antifragilidad, que es la propiedad de los sistemas para incrementar sus capacidades tras haber experimentado un shock. Es decir, si tras esta crisis del Coronavirus seremos capaces no ya de resistir y de conservar, sino de mejorar. Considero que todos debemos trabajar para eliminar la histéresis, que no queden efectos negativos permanentes, y a favor de la antifragilidad: que salgamos de ésta siendo una sociedad mejor. Para eso todos tenemos que arrimar el hombro, que no es lo mismo que decir amén a todo lo que haga el Gobierno.

Ahora el futuro no sólo es incierto, como sucedía hasta ahora, sino que se abre una etapa completamente desconocida con enormes nubarrones en el horizonte, tanto internamente como en el plano internacional. Es ahora cuando los políticos tienen que demostrar su talla, porque la historia nos enseña que cuando los pueblos sufren graves perturbaciones sociales, se ponen a prueba las actitudes, los valores y las propias instituciones que sustentan la convivencia. Por eso no se puede permitir que la desestabilización venga del propio Gobierno, con un vicepresidente que se permite cuestionar a la Jefatura del Estado o al Poder Judicial en plena pandemia, porque estas actitudes pueden tener graves consecuencias.

Esta crisis debe suponer un punto de inflexión y no sólo una alerta. Es preciso que, cuanto antes, tomemos conciencia  de todos los aspectos de la misma y es urgente que nos enfrentemos a ellos con valor, inteligencia y sin nostalgias de mundos perdidos ni utopías irrealizables, sino con un planteamiento serio de una realidad que nos concierne a todos y más aún a las generaciones que vienen detrás de nosotros con las que tenemos una obligación que no podemos eludir. Una obligación aún mayor en quienes tenemos algún papel en la tribuna política, aunque evidentemente no pueda tener la misma responsabilidad el que gobierna que el que está en la oposición. En cualquier caso considero que debemos huir del escenario de “sálvese quien pueda” y avanzar hacia un escenario de “inteligencia colectiva internacional” también esbozado por Ortega. Un escenario que prime la colaboración internacional público-privada en la lucha contra el virus (medios sanitarios, apps, tratamientos y vacuna) y en la salida de la crisis económica. Que se coordinen estímulos económicos y ayudas directas a los Estados por parte de las instituciones europeas y que haya líneas de ayudas reales en España para los que peor lo están pasando. Para parados y para autónomos y pymes. Los ciudadanos deben recuperar la confianza en sus Gobiernos, ahora muy deteriorada, pero para eso los Gobiernos no pueden ser soberbios y deben reconocer los errores y pedir perdón por los fallos que se han  cometido y que han costado miles de vidas. En momentos graves es cuando se mide a un político, pero también a una sociedad.

Aplaudir cada tarde está bien, pero no es suficiente

Publicado el 13 abril de 2020 en General por Miguel Angel Rodríguez

No seré yo el que venga a desvelar aquí el famoso y conocido “Principio de Peter” pero lo que tengo claro es que el Gobierno “Frankenstein” de Sánchez&Iglesias ha rellenado todos los puestos en los ministerios con un ministro o alto cargo que es incompetente para desempeñar sus obligaciones, validando así la famosa teoría desvelada por  Lawrence J. Peter a mediados del siglo XX.  Sólo hay otra opción: que sean malos por naturaleza y prefieran los votos a la salud.

El Gobierno minimizó la crisis del Covid19 e hizo caso omiso a lo que estaba ocurriendo en otros países, incluso animó a participar en actos multitudinarios el 8M pese a las advertencias en contra de la Organización Mundial de la Salud. Periodistas bien pagados, que no van a tener problemas para llegar a fin de mes, no sólo alentaron desde sus púlpitos en los medios, sino que se rieron de una pandemia a la que se referían como una nueva gripe, pero un poco más fuerte. Seguro que no lo hicieron por maldad, sino por esa inveterada costumbre de algunos de hablar de lo que no se sabe con el aplomo y la gracia suficiente para parecer un erudito en la materia. Lo que viene siendo un “bocachancla”. Algún día habrá que valorar en sus justos términos el daño terrible que esos periodistas afines al Gobierno le han hecho a la credibilidad de sus medios y al periodismo en general; porque la libertad de información sin rigor y con falsedades se convierte en otra cosa. Igualmente algún día habrá que tirar del hilo y saber quién del entorno del Gobierno Sánchez&Iglesias se ha dedicado a crear periodistas inexistentes como Miguel Lacambra, para que difunda en los medios afines las verdades oficiales del régimen, que algunos consumen obedientemente como el que se toma el paracetamol cada ocho horas por prescripción facultativa.

En España hay una tendencia natural a creer lo que dicen las izquierdas porque lo dicen con una suficiencia moral que da pasmo, y uno ya no sabe si lo hacen así porque se creen sus propias mentiras o porque su personalidad ya ha traspasado todos los límites y se ha convertido en una patología. Algunos psicólogos han llegado a la conclusión de que los mentirosos compulsivos lo hacen por “motivos vivenciales”, pero esos traumas no los podemos pagar los españoles, sobre todo cuando pueden llegar a costar vidas. Y todo el mundo sabe que mentir es más fácil que desmontar la mentira posteriormente. Por si fuera poco, cuando desde alguna institución previsora como la Policía Nacional se atisbó la magnitud de lo que se nos venía encima, la opción fue cesar al alto mando que hizo acopio de material y organizó el protocolo a seguir por sus subordinados con tiempo y con rigor.

El resto ya es conocido: la improvisación, los desmentidos, la falta de conocimiento, la falta de material de protección, la falta de test en residencias y al personal más expuesto y el rosario de muertes han sido la tónica habitual de estos días aciagos. Mientras tanto el Gobierno, con Sánchez a la cabeza, sigue empeñado en sobrevivir políticamente cuando el sentido común dice que esto está periclitado. Sánchez e Iglesias ya han tenido su momento de gloria, ahora la degeneración y la decadencia son tan evidentes que sobra cualquier comentario. Y es esa degeneración la que lleva al todavía presidente a pedir unos “Pactos de la Moncloa” que no son otra cosa que unos pactos para que él siga en la Moncloa. No hay ningún atisbo de autocrítica, ningún gesto de humildad en alguien al que le gustaría que se emitiera moneda con su efigie. Se pide una lealtad a la oposición que no es bidireccional, ergo lo que se está pidiendo realmente es fidelidad perruna, y por ahí sí que no se puede pasar. Los portavoces del PSOE mienten descaradamente desde el púlpito de la soberanía nacional que es el Parlamento y se insulta a la oposición mientras se le pide lealtad (entiéndase fidelidad).

Tenemos el peor Gobierno desde la Transición en el peor momento posible. Un Gobierno que miente a los españoles para tapar una ineficacia criminal que ha costado hasta la fecha más de 16.000 vidas. La siguiente estrategia de los asesores monclovitas es lo último que les queda ya: pasar al ataque. Hablar de “recortes” en años anteriores hechos por “la derecha” y atacar por tierra, mar y aire a la presidenta de la Comunidad de Madrid. En Castilla-La Mancha estamos viviendo algo parecido. El mismo día que Sánchez decretó el cierre de los colegios, García-Page dijo en rueda de prensa que él no iba a cerrar los colegios para contentar a los que querían 15 días de vacaciones (es fuerte, pero está grabado). Después vino el caos y se echó la culpa a los recortes del PP obviando que el PSOE gobierna en CLM desde 2015 y que antes gobernó casi 30 años seguidos. La situación en las residencias y en los hospitales es dantesca, sin elementos de protección, sin test como he mencionado más arriba y con una turbia historia en la compra de unos respiradores en Turquía que que ni siquiera son válidos para enfrentarse al Covid19 (lean lo que dice al respecto el jefe de servicio de Anestesiología del hospital de Albacete).

Lo último que he escuchado a un responsable de la Junta castellano-manchega en los medios, porque mantienen cerrada las Cortes, es que la culpa es del efecto frontera y de los “madrileños” insolidarios que traspasan su frontera para venir a infectarnos. Esa teoría se viene abajo en una provincia como Ciudad Real, que no es limítrofe con Madrid que se sepa, y que ostenta el triste récord de ser la provincia de España con más muertes por cada cien mil habitantes. Toda una antología del despropósito que sería de chiste si no estuviera constando vidas humanas. Se han traspasado muchos límites, espero que cuando todo pase alguien asuma sus responsabilidades. Porque gestionar no es salir en las fotos e ir de fiestas a los pueblos invitado por los alcaldes de tu partido. Aplaudir a los que nos cuidan está bien y sube la moral, pero no es suficiente.

Una historia de la Legión: el padre Huidobro

Publicado el 11 abril de 2020 en CULTURA DE DEFENSA, Destacados, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Este 2020 se cumplen cien años de la creación de la Legión. El sol africano de Dar Riffien, la meseta castellana, los puentes de Sarajevo o la ruta Lithium en Afganistán, son sólo algunos de los lugares donde los legionarios han vertido su sangre despreciando el peligro.  

Pero hoy 11 de abril además se cumplen 83 años de la muerte en combate del capellán legionario Fernando Huidobro, S.J. Nacido en 1903, Huidobro tuvo que exiliarse en 1932 después de la expulsión de los jesuitas por el gobierno de Azaña. Cuando estalla la guerra en España regresa y se une a la Legión como capellán, concretamente en la IV Bandera «Cristo de Lepanto». Esta bandera se creó en 1921 por orden del fundador Millán Astray para dar servicio a las posiciones de Dar Riffien. Realizó su bautismo de fuego en el socorro a la posición de “Monte Magán” (inmediaciones de Guad Laud) durante los días 10, 11 y 12 de octubre del año 1921, por su heroico comportamiento durante el mismo le fue concedida su primera corbata, la cual cuelga hoy de su guion junto con 2 cruces Laureadas de San Fernando, 3 Medallas Militares Colectivas, la Cruz Francesa con Palmas de Oro y 6 corbatas más. Como curiosidad, la IV Bandera jamás se podrá disolver al ser la única unidad del ejército español en tener una compañía con la «Laureada de San Fernando”, la tercera compañía depositaria de la 16 ª.

Volviendo al padre Huidobro, amanecía el domingo 11 de abril de 1937 y su Bandera participaba en los combates de la carretera de La Coruña, en el frente de Madrid. Pese a ser domingo los combates no se detenían y las fuerzas de las Brigadas Internacionales batían las posiciones legionarias con multitud de proyectiles del calibre 122/46, conocidos como “doce cuarenta”. La muerte se hacía fuerte y se llevaba las vidas de los legionarios a los que sólo les quedaba aferrarse a la fe en ese último trance. Para eso estaba allí el padre Huidobro. El “curita”, crucifijo en mano, con actitud valiente y desprecio de su propia vida se afanaba en dar la extramaunción a los caídos de ambos bandos y confortarlos espiritualmente en sus últimos momentos en la tierra. No había tregua, los proyectiles seguían cayendo, las balas trazaban su camino siniestro  y el páter seguía de un lado a otro cumpliendo con su misión.

Ante la dureza de los enfrentamientos, el capitán Iniesta, que mandaba el sector de la izquierda y que tras la guerra llegó a teniente general y posteriormente a Director General de la Guardia Civil,  ordenó al páter que se retirase inmediatamente al puesto de socorro. Huidobro dejó el puesto de vanguardia y se retiró a confortar a los heridos que llegaban al chalét de Aravaca que servía como improvisado hospital de campaña. Allí a los 34 años murió alcanzado por un proyectil de artillería que impactó contra el edificio. Se esforzó por humanizar la contienda e incluso llegó a denunciar excesos y brutalidades en su propio bando, redactando escritos a Franco y a otros mandos en los que denunciaba como «asesinatos, no actos de justicia» algunas ejecuciones prisioneros.

A día de hoy, el capellán de la IV Bandera sigue siendo un figura admirada con devoción entre los legionarios, ya sean antiguos o en activo. Sus restos descansan en la iglesia de los jesuitas de la calle Serrano de Madrid. Desde 1947 se encuentra abierta su causa de beatificación.

Tenemos 1.322 razones para pedir que las Cortes sigan abiertas

Publicado el 9 abril de 2020 en Destacados, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

En Castilla-La Mancha hay Cortes y hay Gobierno, que parece que hay que recalcarlo. El Estatuto de Autonomía recoge claramente cuáles son las funciones de cada órgano para asegurar que la separación de poderes es efectiva. Las Cortes de Castilla-La Mancha representan al conjunto de los ciudadanos de la región. No nos representa Page, ni su Gobierno, ni los partidos políticos, son las Cortes las que nos representan a todos. Entre las competencias de las Cortes se encuentra la de controlar la acción de Gobierno y es opinión común de la doctrina jurídica que si no ha expirado el mandato de las Cortes, en Castilla-La Mancha no ha expirado que se sepa, el control es la primera de las funciones parlamentarias. Además el artículo 2. g) del citado Estatuto consagra otra función fundamental de las Cortes que es la de exigir, en su caso, responsabilidad política al Consejo de Gobierno y a su Presidente.

 Pues bien, en estos momentos cruciales en los que el Parlamento ha de ocupar una posición de privilegio en el mapa político, una posición indisolublemente vinculada a su relación con la democracia, una relación que conlleva la necesidad de reivindicar la identificación del Parlamento con la limitación del poder, en estos momentos de tribulación cuando los ciudadanos vuelven sus ojos hacia sus políticos en busca de soluciones, en estos momentos, García Page cierra el Parlamento. Que los socialistas se nieguen a dar explicaciones en las Cortes no solo vulnera el Estatuto de Autonomía, sino que, por analogía con las Cortes Generales, la negativa a someterse al ejercicio de la función parlamentaria de control vulnera varios artículos de la Constitución. El decreto que establece el Estado de Alarma  para nada alude al hecho de que las Cortes de Castilla-La Mancha tengan que permanecer cerradas, porque el parlamento es democracia y es el órgano que legitima el poder político.

El cierre, horas después de que el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, pidiera la comparecencia de Page para explicar qué gestión se está haciendo  de esta crisis sanitaria en la región, es un torpedo a la línea de flotación de la democracia en Castilla-La Mancha. Yo diría que marca un antes y un después. Bajo ningún concepto una situación excepcional como la que estamos viviendo puede suponer el menoscabo de las garantías constitucionales ni el arrogarse un poder absoluto más propio de regímenes dictatoriales que de democracias avanzadas como la española. En España y en otras regiones, el Parlamento sigue funcionando con las medidas básicas que todos sabemos que hay que adoptar para evitar el contagio y la propagación del virus. Para “chapar” el Parlamento el presidente de las Cortes se basa en unos informes jurídicos que hacen una interpretación estricta del Reglamento de la Cámara, pero creo que en este punto sería bueno para todos recordar a Ortega y Gasset cuando advertía que, “por encima de la corrección jurídica, los pueblos piden a sus instituciones una imponderable justificación y que si no se la dan, un día u otro esas instituciones son tronchadas” (J. ORTEGA y GASSET, Vieja y nueva política, Renacimiento, 1914, p. 39). Es más necesario que nunca que las Cortes sean útiles a los castellano-manchegos.

Hoy jueves 9 de abril, tenemos 1.322 fallecidos en la región según los datos oficiales. 1.322 razones para exigir al presidente García Page que no se esconda en su palacio de Fuensalida.  Que dé la cara en las Cortes de Castilla-La Mancha, que comparezca y les diga de tú a tú a los familiares de esos 1.322 hombres y mujeres de nuestra región que tenemos medios, que tenemos respiradores y camas de sobra, y que todos los que están en primera línea tienen las medidas de protección adecuadas y suficientes. Tenemos derecho a saber y García Page tiene la obligación de comparecer.