Otra semana sin pleno en las Cortes de Castilla-La Mancha

Publicado el 24 febrero de 2021 en General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Según el artículo 66 de la Constitución las Cortes Generales representadas por el Congreso y el Senado representan al pueblo español; por analogía se debe entender que nuestras Cortes autonómicas representan al pueblo de Castilla-La Mancha. Nuestro Parlamento constituye el Poder Legislativo, del que emanan las leyes autonómicas. Pero junto a esa función legislativa exista otra no menos importante que es la función de control al Gobierno. En cualquier parlamento democrático el Gobierno debe someterse al legítimo control de su actuación por parte de los grupos de la oposición. Esto es así hasta el punto de que el Tribunal Supremo, refiriéndose también a los plenos ordinarios de los ayuntamientos, se ha pronunciado en el sentido de que en dichos plenos se debe dedicar una parte de la sesión al control del Gobierno, mediante un apartado específico que tenga sustantividad propia. El mismo artículo de la Constitución que he mencionado antes establece que el Parlamento además de legislar tiene entre sus funciones la de controlar la acción del Gobierno (art.66.2). Pues bien, en nuestra región estamos viviendo una situación anómala en la que los plenos aparecen y desaparecen como el Guadiana a capricho del partido mayoritario, el PSOE. Esta jueves día 25 no va a haber sesión de pleno porque el PSOE a través de los órganos que controla en el Parlamento no ha querido  convocarlo. Y no será porque no haya asuntos urgentes que resolver en nuestra región, que se lo digan a los hosteleros, agentes de viajes, autónomos, profesionales de la cultura y del deporte, tercer sector…Si no hay pleno no hay control al Gobierno y el presidente Page y sus consejeros no dan cuenta de sus actuaciones al órgano que representa a todos los castellano-manchegos, así de sencillo.

Pero se puede rizar aún más el rizo. Puede ser que haya pleno, como ocurrió el pasado jueves 18, y tampoco haya control al Gobierno. Esto puede suceder porque en una decisión sin precedentes la Mesa, controlada por el PSOE, solo incluyó un punto en el orden del día a propuesta del PSOE. Está claro que si el punto lo propone el partido del Gobierno ese punto va a ser un masaje al presidente Page en forma de loas y alabanzas. Y así fue. El encargado del masaje fue el vicepresidente Guijarro, que alabó la lluvia de millones y los magníficos frutos que dará ese nuevo Plan Marshall que la Unión Europea ha aprobado  para mitigar en la medida de lo posible la crisis económica derivada del coronavirus. El pasado jueves el Gobierno abrió y cerró el debate sin límite de tiempo en ninguno de los dos casos, haciendo un sándwich a la exigua intervención que el reglamento de las Cortes deja para la oposición en este tipo de Debates Generales. No me cabe en la cabeza que el día que se debe convocar pleno ordinario solo se incluya un punto, que ese punto sea el del partido del Gobierno y dictado por el propio Gobierno y que además no se incluya el apartado de control al Gobierno a través de las correspondientes preguntas orales, preguntas que nunca contesta el presidente Page que delega esa labor en los consejeros, convirtiéndose en el único presidente autonómico que no responde de su actuación en las Cortes.

El pasado jueves me sentí como José María Pemán, académico y miembro del Consejo Nacional del Movimiento, que se refería a este órgano (sustituto del Senado durante el franquismo) como “un órgano colegiado que se reúne de vez en cuando para escuchar lo que dice el aconsejado” .El pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha no debería convertirse en un nuevo Consejo Nacional de Movimiento en el que solo se escuche la voz del Gobierno porque la mayoría absoluta no puede derivar en mayoría absolutista.

Los principales países de Europa apoyan a su hostelería, menos España

Publicado el 24 febrero de 2021 en Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Cada vez que a España le ha afectado una crisis global y ha dado la mala suerte que en ese momento hemos estado gobernados por el PSOE, siempre esa crisis nos ha golpeado más fuerte que al resto de Europa. Nuestra caída del PIB ha sido mayor, nuestro paro más abultado y por si fuera poco hace pocos días conocimos los datos de deuda pública, que se ha disparado a unos niveles que no se veían desde la pérdida de las colonias en 1898. En esta crisis del coronavirus está siendo así, al igual que en la anterior que comenzó en 2007 ¿A qué se debe esto? A que los que nos gobiernan hacen la crisis más profunda y el hoyo más grande por las decisiones que toman, casi siempre erróneas. Debido a las medidas sanitarias para frenar la expansión del coronavirus la hostelería y otros sectores, generalmente regentados por pequeños empresarios y autónomos, han permanecido cerrados varios meses. La semana pasada se les ha permitió abrir con muchas restricciones, con la obligación a partir de la próxima semana de registrar a sus clientes en una aplicación informática (cosa a la que no se obliga a ningún otro sector económico) y sin ayudas directas ni exoneraciones fiscales. Y aunque a día de hoy ya estamos en nivel 2, sin dichas ayudas su supervivencia se torna complicada. En otros países de Europa también ha cerrado la hostelería. La diferencia estriba en cómo están actuando sus gobiernos para reflotar esos sectores fuertemente golpeados por las decisiones gubernamentales. Las principales medidas adoptadas por alguno de nuestros vecinos europeos son las siguientes:

Francia: Destinó casi 12.000 millones de euros al “fondo de solidaridad”, que se concretó en ayudas a pequeñas y medianas empresas obligadas a cerrar o con una drástica disminución de su actividad, principalmente de los sectores del turismo, la hostelería y la cultura. Esas ayudas podían ascender hasta los 10.000 euros al mes a empresas con menos de 50 trabajadores que hubieran sufrido pérdidas del 70% de sus ingresos. También se han destinado 4.000 millones de euros en exoneraciones fiscales.

Alemania: Destinó 80.000 millones de euros en subvenciones directas. Bares y restaurantes, ahora cerrados, podrían recibir hasta 200.000 euros de subvención dependiendo del tamaño de la empresa y hasta el 90% de los costes fijos en función de las pérdidas. Si una empresa tiene al menos 10 empleados puede recibir hasta 15.000 euros al mes y las empresas más pequeñas pueden reclamar ayudas de hasta el 75% de los ingresos que obtuvieron en el mismo mes del ejercicio pasado. Además a principios de julio de 2020 se redujeron los tipos de IVA del 19% al 16% y del 7% al 5%. Estas ayudas son independientes de las que establezca cada estado federado o länder.

Reino Unido: Hasta 10.000 euros para cada local de hostelería. Se ha rebajado el IVA de restaurantes, hoteles o pub del 20% al 5%.

Italia: Estímulos por valor de 100.000 millones de euros, de ellos hasta 5.500 millones en ayudas a fondo perdido. También se han suspendido temporalmente las obligaciones fiscales de empresas y ciudadanos afectados por la crisis económica.

Bélgica: En un país fuertemente descentralizado las ayudas varían según las zonas. Así en la región de Bruselas las compensaciones directas pueden llegar hasta los 7.000 euros, en la región de Valonia (sur del país) hasta los 12.000 euros y en Flandes estas cantidades pueden ascender hasta los 20.000 euros. También se bajó el IVA de la hostelería al 6% y se puso en marcha una ayuda de 300 euros a los ciudadanos para apoyar el consumo en bares y restaurantes.

A la vista de estos datos dan ganas de preguntar a Pedro Sánchez o a Pablo Iglesias: ¿Somos europeos o no somos europeos?

fotografía: web de ABC

El desastre de Annual, entre la conmemoración y el olvido

Publicado el 22 febrero de 2021 en CULTURA DE DEFENSA, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Durante este año 2021 se conmemora, si es que se pueden conmemorar una serie de derrotas con consecuencias tan funestas, el centenario del llamado Desastre de Annual. Me quedo con la primera acepción del diccionario de la Real Academia Española que define conmemoración como “la memoria o recuerdo que se hace de alguien o algo, especialmente si se celebra con un acto o ceremonia”. Considero que se debe recordar si no la derrota, sí al menos a todos los soldados cualquiera que fuese su empleo -y también algunos civiles- que dieron su vida por España en esas jornadas aciagas en las pedregosas y áridas tierras del Rif, en el norte de Marruecos. Un territorio separado físicamente de España solo por el mar Mediterráneo, un mar del que Bichara Khader, fundador del Centro de Estudios y de Investigaciones sobre el Mundo Árabe de la Universidad de Lovaina, dice que es demasiado estrecho para separar y demasiado ancho para confundir[1]. Quizá esta frase puede ayudar también a comprender lo que ha sido la relación de España con lo que hoy es el reino de Marruecos desde el siglo XIX hasta nuestros días.

Tierras agrestes e indómitas las del Rif, en las que junto a páginas de heroísmo extremo también se escribieron otras menos dignas de recuerdo, protagonizadas por aquéllos que, fruto del terror vivido, quisieron salvar su vida a toda costa. Una tragedia olvidada ya para una sociedad donde reina la inmediatez y las noticias a golpe de tweet, pero que en su momento causó una honda conmoción en España y tuvo consecuencias políticas y sociales de importancia capital como el colapso del sistema de la Restauración, que  culminó en 1923 con el golpe de Estado de Primo de Rivera. Un general, Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, que ya había sido depuesto anteriormente de algún cargo, como el de gobernador militar de Cádiz -por Real Decreto de 28 de marzo de 1917-, por exponer públicamente sus teorías abandonistas con respecto a Marruecos y que en las operaciones de Annual perdió a su hermano Fernando, teniente coronel de Caballería destinado como segundo jefe en el Regimiento de Cazadores “Alcántara” nº 14, un regimiento que con sus cargas heroicas protegió la retirada de las tropas españolas evitando la muerte de cientos de compañeros de armas, aunque no pudieron evitar una derrota que culminó en julio de 1921 pero que se gestó durante meses y años de una actuación política lamentable en cuanto a la gestión del Protectorado. Una gestión que, al igual que Primo de Rivera en 1917, un año después merecía las críticas del general Gómez Jordana, Alto Comisario de España en Marruecos, quien minutos antes de morir desplomado sobre la mesa de su despacho, había escrito una carta al conde de Romanones, en aquel momento ministro de Estado, exponiéndole su pesimismo sobre el futuro del Protectorado (recogido por Albi de la Cuesta)[2]. La pésima gestión política durante años, la falta de material adecuado, la escasa instrucción de las tropas de reemplazo y las nefastas decisiones estratégicas del general Fernández Silvestre, comandante general de Melilla, propiciaron la “tormenta perfecta” que dio lugar a esa gran masacre que los rifeños de Abd-El Krim cometieron sobre los soldados españoles, en muchos casos cuando ya se habían rendido y desarmado. Soldados de reemplazo en su mayoría encuadrados en los regimientos de Infantería de guarnición en la Comandancia General de Melilla. Estos regimientos eran el San Fernando nº. 11, Melilla nº. 59, Ceriñola nº. 42 y África nº. 68. El Arma de Caballería estaba representada por el anteriormente mencionado Alcántara 14 y el de Artillería contaba con tres baterías Ligeras y seis de Montaña. Para conocer en profundidad las unidades de la Plaza y el Orden de Batalla de todas las Fuerzas implicadas en el Desastre de Annual, desde la caída de la posición de Abarrán el primero de junio de 1921, hasta la capitulación de Monte Arruit el 3 de agosto del mismo año, imprescindible el trabajo de Rafael A. Contreras.[3] La gran mayoría de las bajas corresponden a esos regimientos de Infantería y también al Alcántara de Caballería, que en muchos de los casos fueron prácticamente aniquilados, lo que dio lugar a las cifras de alrededor de 8.000 muertos peninsulares que recogen algunos autores aunque otros la aumentan hasta los 12.000 (que en mi opinión pueden ser cifras de bajas que incluyan muertos y heridos). Mención aparte merecen los Regulares y la Policía Indígena que desaparecieron casi en su totalidad debido a que sus tropas, mayoritariamente indígena, desertaron en masa durante los enfrentamientos como recogen Albi de la Cuesta (citado anteriormente) y otros autores.

En definitiva una gran tragedia que no debemos olvidar porque, al margen de culpas y de consecuencias, fueron muchos los españoles que allí vertieron su sangre bajo la gumía o las balas de los rifeños y cuya memoria debe perdurar, para ejemplo de los que hoy siguen vistiendo el uniforme de nuestras Fuerzas Armadas y para los hombres y mujeres que lo vestirán en el futuro. Espero y deseo que esta conmemoración no pase desapercibida para el Ministerio de Defensa.

 

[1] Khader, Bichara: Cuadernos del Mediterráneo, ISSN 1577-9297, Nº. 6, 2006 (Ejemplar dedicado a: Fronteras y diálogo en el mediterráneo), págs. 23-32

[2] Albi de la Cuesta, Julio: En torno a Annual, pág. 149 Madrid: Ministerio de Defensa (2014)

[3] Contreras Cervantes, Rafael Ángel: Intrahistoria del desastre de Annual, Madrid, Ministerio de Defensa (2017)

¿Para qué se debe usar el antiguo Hospital del Carmen?

Publicado el 7 febrero de 2021 en Destacados, General, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El 10 de junio de 2020 Pedro Sánchez dijo en un pleno en el Congreso de los Diputados “hemos vencido al virus”. Lo hacía en una réplica al presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y a la vista de lo que ha venido después esta afirmación criminal debería perseguirle el resto de su vida. Pero este tipo ya ha demostrado sobradamente que no tiene ningún tipo de escrúpulo moral.

Después de la frasecita en agosto empezó a caernos encima la segunda ola y lo mismo ha vuelto a suceder a partir de las fiestas navideñas con una mortífera tercera ola que nos ha hecho alcanzar en cifras reales, no en las que ofrece el Gobierno, más de 84.000 víctimas, convirtiendo a España en el país con mayor mortalidad del mundo en lo que llevamos de pandemia. A la vista de los hechos ¿Quién nos garantiza que no habrá una cuarta ola? Nadie.

Frente a esta incertidumbre los gobiernos deben estar preparados y tener recursos sanitarios disponibles para que, en caso de llegar esa cuarta ola, no haya problemas para asistir a todos los enfermos que lo necesiten. En este punto surge la cuestión del antiguo hospital Nuestra Señora del Carmen, que así es como se llama aunque se le conozca como hospital “del Carmen”. Un edificio en desuso que bien podría ponerse en servicio para descongestionar los hospitales de la provincia, que incluso en estos momentos que están bajando los contagios tienen 124 enfermos de COVID en planta, caso del Hospital General de Ciudad Real o 120 si hablamos del Hospital de Alcázar de San Juan. Además hay 71 pacientes críticos en UCI con respirador en los hospitales de la provincia (datos del día en que escribo este artículo).

El PSOE ya ha dicho que de eso nada, que no hacen falta más hospitales en la provincia y que tiene “planes” para ese edificio. Ese plan es invertir 20 millones de euros para convertir el antiguo hospital en el gran edificio administrativo de la Junta de Comunidades en Ciudad Real para recoger allí a todos sus funcionarios. Una obra faraónica en tiempos de pandemia para dedicar un hospital a usos no sanitarios. Los portavoces socialistas se afanan en decir que ese edificio no puede volver a ser un hospital porque está cerrado desde 2013, lo que se trata de una excusa barata porque hace pocos días se inauguraron en Sevilla las obras de rehabilitación del antiguo Hospital Militar, cerrado por la administración socialista desde 2005. En Andalucía han visto claras las prioridades. Como vecino de esta capital, no como político, considero que en estos momentos hacen falta recursos sanitarios no despachos para funcionarios, pero parece que García Page no lo ve así.  Si el hospital andaluz llevaba 15 años cerrado y en cuatro meses han conseguido un nuevo hospital con 144 camas y 25 de UCI ¿por qué no se hace en Ciudad Real? Muy sencillo, porque el PSOE tiene otras prioridades.

 Unas prioridades que hacen que a día de hoy y en plena tercera ola el nuevo Hospital de Toledo siga cerrado y sin recibir pacientes COVID. Una verdadera irresponsabilidad por parte de García Page que se une a otras y que nos lleva a ser una de las regiones en las que peor se está gestionando la pandemia. Si le preguntaran a los ciudadrealeños sobre que uso prefieren para el antiguo hospital de Carmen estoy seguro que la inmensa mayoría pedirían que ese centro volviera a ser un hospital. Pregunten, pregunten.

 

 

Miguel Ángel Rodríguez