Los finales son finales, aunque sean felices

Publicado el 20 mayo de 2019 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Con mi decisión de dar por terminada mi etapa política en el Ayuntamiento de Ciudad Real llega el momento de dar otro tipo de pasos a un lado que tienen que ver con la primera de las decisiones. No son decisiones trascendentales, puede que no importen demasiado, pero los finales son finales aunque sean felices. Por eso he querido, de común acuerdo con el director de La Tribuna de Ciudad Real, que éste sea el último artículo que publico en su diario en el espacio que he tenido reservado desde principios de 2012. Parece que fue ayer pero fue en febrero de 2012 cuando el entonces director del medio, Óscar Gálvez, me ofreció la posibilidad de escribir una colaboración quincenal en mi calidad de senador del reino de España; acepté y por ser senador decidí que el espacio se llamara “desde la Plaza de la Marina”, por ser la dirección en la que se ubica el palacio del Senado. Mis escritos empezaron a aparecer dos domingos al mes y tengo que decir que jamás, ni antes ni ahora, se entrometieron en la temática ni en el contenido. La única limitación fue de espacio por razones obvias. Pocos meses después, Óscar me ofreció la posibilidad de que la colaboración fuese semanal y yo acepté. Ha sido una etapa muy importante en mi vida y en la de nuestra ciudad, con cambios y sobresaltos políticos que he tratado de narrar desde mi óptica personal. Fruto de esta colaboración, a finales de 2014 publiqué un libro que se presentó en el museo López Villaseñor por parte de la alcaldesa Rosa Romero. El libro, que cuenta con un prólogo de la presidenta Cospedal, contenía cuarenta y cinco de esos artículos que previamente se habían publicado en La Tribuna y  destiné la recaudación que se obtuvo por su venta al Banco de Alimentos de Ciudad Real, institución social que comandada por Segundo Alcázar está haciendo una labor fundamental en nuestra ciudad. Eran artículos que trataban sobre la situación política y económica del momento y puede que ahora, tras el paso del tiempo, hayan perdido frescura o actualidad y es que por desgracia en la política actual nada se mantiene fresco e invariable más de una jornada. En cualquier caso sirven como testigos de un tiempo y una época marcados por la crisis y la inestabilidad económica. Varios de los artículos versaban sobre cuestiones de Seguridad y Defensa por ser miembro en ese momento de la comisión de Defensa del Senado. Por ese motivo en el acto de presentación conté con la presencia de un buen número de militares amigos, entre ellos el general de división del Ejército de Tierra Pedro Díaz Osto, que nos ilustró con una magnífica presentación sobre cultura de defensa. Aunque el libro se pergeñó bajo la dirección de Óscar Gálvez, tras el verano de 2014 la dirección pasó a manos de Diego Murillo y en su calidad de director también tuvo sitio en la presentación  del libro.

Poco tiempo después mi artículo pasó a publicarse los lunes, cambiando de día pero no de espíritu. Con las elecciones de 2015, en las que vuelvo a la política municipal, el artículo se sigue publicando, pero llega un momento en el que el director me comunica que deja de existir el espacio que había mantenido desde 2012 y “desde la plaza de la Marina” desaparece para dar paso a una página de opinión compartida con el resto de portavoces municipales que se llama “El consistorio opina”. Yo no sé si el consistorio opina o no, pero les puedo asegurar que me he seguido sentando a escribir cada sábado para que ustedes tuvieran mi artículo semanal. Creo que ha llegado el momento de hacer una pausa y de que sean otros los que opinen. Yo, a diferencia de Umbral, que necesitaba ver su nombre impreso cada día para cerciorarse de que seguía existiendo, sé que existo y cuento para mucha gente que me aprecia y me quiere. Seguiré escribiendo en mi blog y en el resto de medios sin someterme a una periodicidad. Quiero dar las gracias a Diego Murillo y muy especialmente a Óscar Gálvez por abrirme las puertas de su casa. Soy consciente de mis limitaciones y nunca he pretendido ser lo que no soy. Tengo un gran respeto por la profesión periodística y por la escritura y no quiero que alguien opine lo que el gran maestro del periodismo Julio Camba cuando le contó a Luis Calvo, director tantos años de ABC, su opinión sobre los escritores eventuales en la prensa escrita: “dejemos que se llamen escritores esos aficionados que acuden a los periódicos para quitarnos el sitio y desahogar sus vanidades” Pues que sepan que nunca he pretendido quitar el sitio a nadie y que la vanidad no se cuenta entre mis defectos. Gracias por todo.

En la semana de San Isidro, nuestro compromiso con el campo

Publicado el 12 mayo de 2019 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Comienza la semana de las personas del campo. Mujeres y hombres que con valentía y coraje labran la tierra para sacar adelante a sus familias y con ello contribuyen a sacar adelante a España, porque siguen siendo un motor económico en provincias como la nuestra. El próximo 15 de mayo se celebra San Isidro, Santo patrón de Madrid, de los agricultores y campesinos en general, y por ello muy venerado en una provincia eminentemente agrícola como la nuestra, que ya desde el fin de semana que acaba de terminar ha celebrado romerías en honor al santo en muchos lugares de la provincia. La agricultura y la ganadería están íntimamente relacionadas con nuestro pasado, pero también con nuestro presente. Es una actividad económica que hay que proteger y a la que hay que ayudar. Frente a esto vemos cómo durante toda la legislatura la administración regional se ha dedicado a poner palos en la rueda, a disminuir las ayudas para cierto tipo de cultivos y a anunciar medidas legislativas de apoyo al sector que no se han llegado a materializar. Los incumplimientos de García Page también se han dejado notar en el campo y a tenor de sus políticas parece que no cree mucho en el campo ni en el desarrollo rural. Sus políticas medioambientales están trufadas de guiños a PODEMOS, sus socios de Gobierno, como así ha quedado demostrado con la Ley de Caza. Por si esto fuera poco, Page propuso impulsar una ley regional de Agricultura Familiar. Nada. También un programa de transformación, modernización y mejora de regadíos. Nada. Ley de incentivos a la incorporación de jóvenes al mundo rural y programa de formación continua. Nada. Anunció un plan (ay lo que le gusta anunciar “planes”) de estímulos fiscales para el establecimiento de industrias agroalimentarias en el medio rural. Nada. Pero es que ha dejado sin ejecutar 31 millones de euros en mejoras de regadíos y pasará a la historia por ser el primer Gobierno que devolvió 150 millones de euros a Bruselas por no aplicarlos. Tampoco se ha pagado nada de los 45 millones de euros comprometidos para ayuda de caminos. Y así podríamos seguir hasta el infinito. O hasta el horizonte que se dibuja en la lontananza de nuestros campos. El caso es que éste sector ha sido de los más maltratados por Page y PODEMOS.

Frente a esto tenemos un Partido Popular que siempre ha sido el partido del campo y del mundo rural. De nuestras tradiciones y también de la caza y de la pesca. El Partido Popular apoya la agricultura y la industria agroalimentaria porque son fundamentales en la economía de Castilla-La Mancha. La importancia económica, social, territorial y medioambiental del sector agroalimentario, que con su actividad construye, conserva y mejora el paisaje, hace que sea una de las prioridades del Partido Popular. En el programa electoral con el que Paco Núñez concurre a las elecciones autonómicas el campo y el mundo rural tienen un peso fundamental. Y lo tiene porque este programa ha nacido de la sociedad y es la sociedad civil la que nos lo ha dictado. Un paquete importante de las 500 medidas que recoge el programa tienen que ver con la agricultura, la  ganadería, el medio ambiente y el desarrollo rural. También con la caza, la pesca y las tradiciones. Sé que ningún otro partido de los que concurren a estas elecciones le ha dedicado tanto esfuerzo a esta parte del programa, que asumimos como un verdadero contrato con la sociedad. Les animo a que nos pregunten, a que nos llamen, a que nos conozcan, a que se lean el programa y a que a partir del próximo 26 de mayo nos exijan su cumplimiento.

 

 

Mayo y sus cruces

Publicado el 4 mayo de 2019 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

“¡Oh tiempos, oh costumbres!” que diría el clásico. Un año más la noche del día 30 de abril, diferentes rondallas se acercaron hasta el Camarín de Nuestra Señora la Virgen del Prado para cantar los populares mayos. Durante esa noche diferentes asociaciones y colectivos instalan Cruces de Mayo con el objetivo de cantar y rezar a la cruz, invitando a todos a los que se acerquen a contemplarlas a dulces típicos de la zona, acompañados de la tradicional limoná. Esta costumbre está muy extendida en la provincia de Ciudad Real en localidades como Villanueva de los Infantes, Pedro Muñoz, Piedrabuena, Puebla de Don Rodrigo y también el Campo de Calatrava, donde alcanzan proporciones de fiesta grande. Como todos los años visité alguna de las cruces instaladas en Ciudad Real, en una noche agradable que congregó a mucho público en la calle. Se pasea, se saluda a los amigos y se acerca uno a la cruz con la excusa del canto de los mayos. Ahora con la legislatura vencida me acuerdo de algunos momentos vividos en el Ayuntamiento a cuenta del grupo municipal que ha sostenido al PSOE, que presentó una moción pidiendo una Ciudad Real laica. Como si eso estuviera en la mano del Ayuntamiento. Como si el Ayuntamiento pudiera borrar de un plumazo la tradición y la devoción de los ciudadrealeños. No se qué motivación última tenían cada una de las personas que se acercaron esa noche a las cruces, pero si sé que la cruz es el símbolo cristiano por antonomasia.

Han sido sin duda una opción política alejada por completo del sentir de los ciudadanos de Ciudad Real, pero han sido también los socios necesarios de un PSOE que ha pasado con más pena que gloria durante estos cuatro años. La historia de la humanidad está llena de fracasos. Fracasos grandes y pequeños, individuales y colectivos, involuntarios o provocados. Lo importante de un fracaso es sacar las conclusiones adecuadas, pedir disculpas y evitar que vuelva a suceder. El fracaso del PSOE y de PODEMOS en esta legislatura es difícil de calificar.  Es difícil de calificar porque desde el Grupo Popular llevamos advirtiendo desde el principio de los errores que se iban cometiendo. Me acuerdo especialmente del tema de las remunicipalizaciones. Querían acabar con un modelo de gestión de los servicios que garantiza a los vecinos de Ciudad Real unos niveles de eficacia y de calidad. Querían acabar de paso con casi 200 puestos de trabajo directos. Ahora piden un segundo tiempo. Espero que nadie se llame a engaño y que no les den la oportunidad de culminar sus planes en los próximos cuatro años. El peligro no ha pasado, el peligro pasará si el próximo 26 de mayo las urnas se llenan de papeletas del PP en las municipales y en las autonómicas. Y para no dramatizar quiero terminar con una anécdota: en 1978, la editorial Random House se vio obligada a repetir una tirada de 10.000 ejemplares al detectar una errata en una de las recetas de un famoso libro de cocina, “la cocina sin ampulosidades” de Sylvia Vaughn Thompson. En una receta para preparar un tipo de galletas caramelizadas se había omitido un ingrediente crucial: el agua. La editorial advertía a los lectores: “si se siguen las instrucciones de la receta, la leche condensada puede explotar y romper la tapa de la olla a presión”. En Ciudad Real si le damos cuatro años más al PSOE y a PODEMOS seguirán a rajatabla su receta equivocada, aunque explote la tapa de la olla a presión, aunque explote la ciudad.  De nosotros depende añadir agua a tiempo en forma de votos para el Partido Popular. Si no se vota al PP después no valdrán las lamentaciones.