De Santa Teresa y otras cosas más mundanas

Publicado el 13 octubre de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Hoy 15 de octubre la Iglesia festeja a Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia. Es Patrona de los escritores católicos, de los abogados y del cuerpo y tropas de Intendencia del Ejército de Tierra. Y en Malagón es “la Santa” a secas y ya no hay nada más que añadir. Felicidades a todos los que hoy celebráis este patronazgo y felicidades al pueblo de Malagón en su día grande. Sin duda el esfuerzo del equipo de Gobierno, presidido por su alcalde Adrián Fernández, ha puesto a Malagón en el mapa de las celebraciones teresianas. Su capacidad de trabajo ha hecho posible que Malagón haya sabido aprovechar las potencialidades que el turismo religioso en torno a Santa Teresa puede ofrecer a este  municipio. Comprendo que para los detractores de la Iglesia católica el hecho de que ésta venere y ensalce a mujeres que fueron ejemplo de vida, pueda desconcertarles. Para la catedrática Rosa Navarro Durán, experta en la vida de Santa Teresa, se trataba de una mujer única, excepcional, inteligentísima, con una personalidad inmensa y un carácter enormemente fuerte. Sin duda si Teresa de Cepeda y Ahumada, que así se llamaba, viviera hoy, sería científica o física según su biógrafa, debido a su inteligencia preclara.

Aunque si viviera hoy lo que probablemente estaría haciendo es lo que estamos haciendo todos los españoles. Enviando whatsapp con el vídeo de Sánchez y señora colocándose al lado de Sus Majestades en la línea de saludo del Palacio Real. La cosa no dejaría de ser una anécdota, de las muchas que hay sobre los fallos del protocolo, si no fuera porque ya hemos calado a Sánchez y señora y el afán de notoriedad y protagonismo que buscan siempre. Si viviera la gran Cecilia cantaría aquello de que quieren ser “la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro con tal de dejar su sello”. Para mí que lo grave no es que Pedro Sánchez se crea el Rey de España, allá él, para mí lo grave es que se crea presidente del Gobierno cuando nadie le ha votado. Bueno sí, le han votado los de PODEMOS, los proetarras de BILDU, los separatistas catalanes…lo mejor de cada casa vamos. Por eso no me extraña que a su llegada a la plaza de Lima el pasado 12 de octubre. Día de la Hispanidad, Sánchez recibiera el mayor abucheo que se recuerda a un presidente del Gobierno en un acto de estas características. Que conste que yo creo que debe primar el respeto institucional porque allí había embajadores, agregados militares de otros países aliados, periodistas extranjeros, turistas… y esos abucheos pueden proyectar una mala imagen de España el día que conmemora su Fiesta Nacional. Pero es que se los ha ganado a pulso. Precisamente unas horas antes de acudir a estos actos oficiales, los aliados de Pedro Sánchez, los que le han aupado a la presidencia del Gobierno, habían aprobado en el Parlamento autonómico de Cataluña una resolución para censurar al jefe del Estado y pedir la abolición de la Monarquía, por “caduca y antidemocrática”. Sánchez acudió al Palacio Real sin tener clara ninguna medida para neutralizar o suspender la iniciativa contra el Rey y los ciudadanos de a pie le abuchearon. Por eso y por más cosas. En cualquier caso le recomiendo leer a la gran mística española que fue Santa Teresa de Jesús. Seguro que encuentra sosiego y respuestas. Feliz día de Santa Teresa a los malagoneros, a las “maría teresas” y a los intendentes del Ejército de Tierra, que no se si alguno me estará leyendo desde Ruidera.

De Lepanto a la Hispanidad

Publicado el 11 octubre de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Hace pocos días, el pasado 7 de octubre, se conmemoraba una efeméride que cualquier otro país menos desagradecido habría celebrado como se merece. Me da igual que no sea una cifra redonda. El hecho es que un 7 de octubre de 1571 tuvo lugar la batalla de Lepanto y casi nadie en España se acordó. Fue Antonio Machado el que dentro de su obra “Campos de Castilla”, plasmó como nadie el declinar del orgullo y el poderío español al escribir sus celebérrimos versos “La madre en otro tiempo fecunda en capitanes madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes.” Nadie se acordó de D. Miguel de Cervantes, soldado de mar en esa épica batalla, quien la calificó como “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados y presentes, ni esperan ver los venideros”. Eran tiempos de personas que lo daban todo por un ideal y por España.

Una España a veces maltratada, que hoy celebra su Día de la Fiesta Nacional. Una celebración que está regulada por la Ley 18/1987, de 7 de octubre cuyo artículo único indica: “Se declara Fiesta Nacional de España, a todos los efectos, el día 12 de octubre”. Es en la exposición de motivos donde explica que la fecha elegida, el 12 de octubre, “simboliza la efemérides histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos”. Se trata del día que Colón descubrió América aunque la citada ley, promulgada bajo el gobierno de Felipe González, no ose citar este motivo por aquello de no enfadar a los que aún se seguían creyendo e incluso propagando la leyenda negra de España en América. Ese es el motivo de esta Fiesta Nacional de España, que históricamente se ha venido celebrando con distintos nombres. En primer lugar esta celebración se conoció como Día de la Raza hasta que en 1931, Ramiro de Maeztu, uno de los máximos exponentes de la Generación del 98, que había sido Embajador de España en Argentina en 1928 y 1929, abrió la revista “Acción Española” con un artículo titulado “La Hispanidad”, que se inicia así: “El 12 de octubre, mal titulado Día de la Raza, deberá ser en lo sucesivo el Día de la Hispanidad” Y esa fue la denominación de esta celebración durante el franquismo. Independientemente de cómo se la llame es bueno y útil celebrar este día. Y yo diría que hasta necesario en los tiempos que corren. Hay que sentirnos orgullosos de pertenecer a esta gran nación que es España con toda su riqueza y su diversidad cultural, lingüística y social. Orgullosos de haber nacido en un país que, como ha dejado escrito José Javier Esparza en su obra “la gesta española” ha salvado dos veces el modo de ser de Europa, la primera en la Reconquista y la segunda en Lepanto, aunque nuestros jóvenes lo ignoren. ¿Solo yo pienso que nuestros niños y niñas tienen que saber dónde está el golfo de Lepanto y que allí un día las aguas se tiñeron de sangre española? ¿Solo yo pienso que en la escuela se debe hablar, explicar y estudiar la gesta de la Reconquista? ¿Y la gesta del Descubrimiento de América? Además para rematar el día 12, por si no fuera lo suficientemente grande, también se celebra la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil. Creada en 1844 bajo el reinado de Isabel II, la puesta a punto de la Guardia Civil fue un modelo de rapidez y de diligencia y muy pronto empezaron a ganarse el afecto de la población, principalmente la rural, al ir terminando durante la década siguiente con las correrías de bandoleros míticos y otros delincuentes que hacían inseguros los caminos y campos de España.

Hoy, la Guardia Civil ha evolucionado con la sociedad. Las admirables tradiciones conservadas sufren el reto de las reformas necesarias. Hoy, junto al “Todo por la Patria” (que reflexionen algunos políticos el significado profundo de esta frase) la Guardia Civil se configura como una fuerza moderna capaz de seguir manteniendo la seguridad en nuestros pueblos, en nuestras carreteras y al mismo tiempo ser capaz de realizar con éxito misiones en el extranjero. Hoy, la Guardia Civil está mandada por profesionales altamente cualificados y compuesta por hombres y mujeres, que han hecho del servicio a España “su vocación y sino”. Es de admirar cómo la Guardia Civil ha sufrido durante años el golpe brutal del terrorismo y cómo los guardias jóvenes recién salidos de las academias de Valdemoro o de Baeza, aceptaban estoicamente sus primeros destinos profesionales en el “norte”. Muchos no volvieron. Por ellos y por esa larga historia de sacrificios al servicio de España, en el día de su Patrona la Virgen del Pilar, honremos al Benemérito Instituto.

Gobierno en el espacio

Publicado el 7 octubre de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Casi todos los días de la semana hay que algo que conmemorar. Precisamente desde hace unos días y hasta el próximo día 10 se está conmemorando  la “Semana Mundial del Espacio”. Las fechas de la Semana Mundial se eligieron teniendo presente que el 4 de octubre de 1957 se lanzó al espacio ultraterrestre el primer satélite artificial de la Tierra, el Sputnik, lo que abrió el camino para la exploración del espacio, y que el 10 de octubre de 1967 entró en vigor el Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la luna y otros cuerpos celestes. O sea, eso también está regulado, no vayan a pensar que la luna la puede explorar cualquiera. Hace unos días unos jóvenes me pararon por la calle y me manifestaron susorpresa por el hecho de que nuestro ayuntamiento, tan dado a eventos y conmemoraciones, no haya programado ninguna actividad al respecto. Esto es más grave si tenemos en cuenta que uno de los ministros del actual Gobierno socialista de Pedro Sánchez es astronauta, y además con un prestigio fuera de toda duda hasta que decidió meterse en política. Comprendo que es difícil en una ciudad como la nuestra, que no tiene planetario ni observatorio astronómico pese a que reúne las condiciones para ello, que al ayuntamiento se le ocurra celebrar este tipo de eventos,aunque me dicen que tendrían el éxito asegurado solo con que viniese el ministro astronauta. Además, viendo que la conmemoración de los cuarenta años de la Constitución los van a despachar con un cine fórum, igual podrían hacer con esta noble causa. Nada de mirar las estrellas, nada de conferencias de ministros astronautas, un cine fórum con  “E.T.” y con “Invasores de Marte” y lo apañan con poco esfuerzo. Bromas aparte, la divulgación científica, la curiosidad por conocer el universo y las ganas de aprender lo que hay más allá, son necesarias en una ciudad como la nuestra donde la única inquietud en esta materia proviene de entes y asociaciones privadas como la Sociedad Astronómica y Geográfica que, con mucho mérito y escasa ayuda, se dedican a divulgar y enseñar sobre la materia. Sociedad de la que Pedro Duque es miembro de honor por cierto. En la presente edición de Manchacómic se han asomado al asunto programando un taller infantil titulado “nos invaden los marcianos”.  Algo es algo.

Pero cómo vamos a pretender que nuestros concejales estén en estas cosas si los astronautas parecen ellos. No sé si están en la luna, pero desde luego no están en lo que preocupa a los vecinos de Ciudad Real. El conmemorar o no la Semana del Espacio no deja de ser un tema menor comparado con el poco caso que hacen al día a día de la ciudad. Si tenemos en cuenta que a día de hoy aún no han ejecutado más de 500.000 euros que se podrían dedicar a inversiones y que están ejecutando obras que nadie les ha pedido mientras descuidan el asfaltado de calles y zonas que están en pésimas condiciones, me ratifica en que si no están en la luna están en babia, que para el caso es lo mismo.