• García Page, el primero de su nombre

    García Page, el primero de su nombre

    La serie “Juego de Tronos” suscita unas pasiones que, si no las llevas más allá de la afición...
  • Aló alcaldesa

    Aló alcaldesa

    Decía Ingmar Bergman, o al menos a él se le atribuye, la siguiente frase: envejecer es como escalar...

García Page, el primero de su nombre

La serie “Juego de Tronos” suscita unas pasiones que, si no las llevas más allá de la afición por las series televisivas, pueden ser hasta recomendables. Otra cosa distinta es que PODEMOS, y en concreto Pablo Iglesias, la eleve a compendio de la política y la utilice para explicar el presente de su acción política en España. Con esta lógica podemita, si García Page es el que ocupa el Trono de Hierro en su palacio toledano, el vicepresidente podemita García Molina se ha convertido en la “mano” del rey. Page conquistó el Trono de Hierro a base de intrigas y pactos, no por ganar la guerra, que no la ganó. Perdió en todas las provincias (reinos, si hablamos de la serie), en votos y en escaños. Sus fuerzas quedaron muy menguadas y se tuvo que aliar con una estirpe enemiga para hacerse con el trono. Dijo por activa y por pasiva que nunca se aliaría con ellos, ahí están las hemerotecas. Dijo que si perdía la guerra contra su señor, Pedro Sánchez, se retiraría. Ni lo uno ni lo otro. Page no tiene palabra y no es de fiar. Todo por conservar el Trono de Hierro. Un trono que sabe que no le pertenece por derecho. Pero de momento en sus ensoñaciones puede poner en sus tarjetas de visita “García Page: el primero de su nombre”. Y es cierto que ha sido el primero en muchas cosas. Ha sido el primero en hacer que falten 600 docentes en Castilla-La Mancha a día de hoy, en el peor y más caótico inicio de curso escolar que se recuerda. Por no hablar de los colegios cerrados, esos que nunca se cerraron en tiempos de Cospedal. Para Page y para los sindicatos afines, los que le aplauden, la educación no es una prioridad. Las camisetas verdes aguardan bien planchadas hasta que vuelva a gobernar el PP. También ha sido el primero en engañar con las listas sanitarias. Se ha  dedicado a jugar con la salud de los castellano-manchegos en una cuestión de la que no dejaron de hacer política ni un solo día durante el Gobierno de Cospedal. En la actualidad se están afanando en borrar las estadísticas que no les interesan que salgan a la luz, y así, los pacientes de Cirugía Menor que antes se contabilizaban, los han suprimido de un plumazo. Hay agendas cerradas en especialistas y se han creado listas de espera para las listas de espera. En esto también ha sido el primero.

Y como decíamos al principio, también ha sido el primero en otra cosa. Ha sido el primero en meter en su gobierno a PODEMOS. Un partido antisistema que quiere romper España. Tenemos el dudoso honor de ser la primera comunidad autónoma en tener a podemitas a los mandos del timón de nuestra región. Con mando en plaza. De momento nada más llegar y se han repartido los sueldos, asesores y prebendas correspondientes y se ha calculado que la entrada de PODEMOS en el Gobierno nos va a costar a los castellano-manchegos unos 600.000 euros, cien milloncejos de las antiguas pesetas. Por eso, esta semana que se celebra el Debate sobre el Estado de la Región, tendremos que asistir al espectáculo de escuchar como parte del Gobierno de Castilla-La Mancha a los que se han posicionado claramente a favor de un referéndum ilegal. A los que con sus actitudes y sus palabras han dado alas a los delirios separatistas que consideran a Otegui un hombre de paz. Con esos no quiero ir a ningún sitio y si a Page le queda algo de dignidad, antes de que llegue el día del debate debería cesar a su vicepresidente podemita que en plena ofensiva hispanofóbica y anti española se fue a Barcelona a reunirse con Oriol Junqueras, uno de los máximos “arquitectos” del delirio independentista. Si llegamos durante esta semana a ese debate sin que ese cese se haya producido, García Page habrá traicionado definitivamente a una tierra y a unos hombres y mujeres que nos sentimos profundamente españoles y comprometidos con nuestra Constitución, con el Estado de Derecho y con la indisoluble unidad de España, que es la que da fundamento a nuestra Carta Magna, como bien indica el artículo 2.

Aló alcaldesa

Decía Ingmar Bergman, o al menos a él se le atribuye, la siguiente frase: envejecer es como escalar una gran montaña. Mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena. Yo añadiría además que eso es así cuando se envejece con dignidad. Con esos “méritos y ancianía bien gastada” que dejó escrito el gran Jorge Manrique. Pues bien, los que nos dedicamos a la política y hemos tenido responsabilidad de gobierno encontramos esas mismas dificultades que cuando se escala una montaña. Por desgracia el actual equipo de Gobierno de Ciudad Real, presidido en la cara A del disco por Pilar Zamora y en la B por Ganemos/Podemos, no tiene esa mirada serena y limpia, quizá porque no está envejeciendo con dignidad. La legislatura ya está más que mediada, va camino de la senectud y aunque tienen la maquinaria administrativa a su disposición y la responsabilidad de gobernar, abdican de esa responsabilidad. A veces porque no saben y otras veces porque reciben órdenes de sus socios de Gobierno, los podemitas de Ganemos. O a veces por una combinación de las dos causas como sucede en Ciudad Real. Intentan subir más rápido y no se paran a mirar a su alrededor. Solo escuchan a los que llevan al lado, a los tiralevitas. En cambio, desde nuestra actual posición, nosotros tenemos la mirada más libre, la vista más amplia y serena y solo nos debemos a los vecinos de nuestra ciudad, de Ciudad Real. Por eso podemos plantear en el Pleno las medidas que creemos necesarias para que nuestra ciudad prospere, porque desde esa cierta altura vemos que las cosas no van bien. El pasado pleno ordinario ocurrió una situación kafkiana. En esta ciudad moderna, en esta ciudad que recibe millones para Desarrollo Urbano Sostenible, nos quedamos sin tumbas por falta de previsión. Podría tratarse del guión de una mala película, pero era cierto. El pleno fue el jueves y hasta el martes no hubo sepulturas disponibles. Una irresponsabilidad manifiesta. Nadie ha dimitido todavía. Aló señora Zamora ¿escucha usted a sus vecinos? ¿Por qué no llamó a los afectados? Hubo familias que entre el dolor por la pérdida de un familiar y su incomunicación se sintieron maltratados. Porque usted llama a quien quiere. En el pasado pleno de Ordenanzas Fiscales, nada más terminar usted y sus adláteres se dedicaron a llamar a empresarios, si a empresarios, a intentar justificar su postura ante la brutal subida de impuestos que acababan de perpetrar y, lo que es más grave, a intentar echar la culpa al que está en la oposición.

Todos estamos acostumbrados al paripé que ustedes montan con sus socios podemitas cuando les interesa. Usted señora Zamora votó en contra de la propuesta del PP de bajar el IBI al 0,85. Usted señora Zamora votó en contra de rebajar el impuesto a los agricultores y ganaderos. Usted señora Zamora votó en contra de rebajar el impuesto a la mitad al pequeño comercio de la capital. Y usted votó en contra de eliminar el IBI diferenciado para las grandes empresas, que usted misma implantó el año pasado. Hay que tener cortedad de miras para que en estos momentos en los que las empresas están saliendo de Cataluña usted se invente el mayor IBI de España para las grandes empresas. Ole tú. Así que no nos venga con milongas. Rebaje el IBI porque puede hacerlo en estos momentos, ahí si nos encontrará. Donde no nos va a encontrar es en el trilerismo político de hacer como que se enfada con sus socios, cuando al final lo único que usted sabe hacer es oposición al Partido Popular. Por lo que escucho y palpo, ya le queda poco para volver a ocupar esa posición. Señora Zamora, escuche a sus vecinos que son los que de momento le pagan el sueldo.

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