• La Guardia Civil seguirá en Cataluña

    La Guardia Civil seguirá en Cataluña

    El sábado 12 de octubre celebramos el día de la Fiesta Nacional de España. Una fiesta regulada por...
  • A la orden de vuecencia, mi general.

    A la orden de vuecencia, mi general.

    “Procede iniciar el programa de incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas, regulando sin...

La Guardia Civil seguirá en Cataluña

El sábado 12 de octubre celebramos el día de la Fiesta Nacional de España. Una fiesta regulada por la Ley 18/1987 de 7 de octubre en cuya exposición de motivos se explica que la fecha elegida, el 12 de octubre, “simboliza la efemérides histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos”. Se trata del día en que Colón descubrió América aunque la citada ley, promulgada bajo el gobierno de Felipe González, no ose citar este motivo por aquello de no enfadar a los que aún se seguían creyendo e incluso propagando la leyenda negra de España en América.

También se celebra la Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil, que fue creada en 1844 y que ha ido evolucionando con la sociedad y que hoy está compuesta por hombres y mujeres comprometidos que han hecho del servicio a España “su vocación y sino”. Es de admirar cómo la Guardia Civil ha sufrido durante años el golpe brutal del terrorismo y han seguido trabajando estoicamente, sin reconocimientos, con sueldos muy mejorables y defendiendo siempre el Estado de derecho. Ahora, cuando desde algunos sectores de Cataluña se ataca a la Guardia Civil y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, porque su presencia allí es un dique de contención ante la insensatez independentista, desde Castilla-La Mancha queremos decirles que les apoyamos y que estamos con ellos. Por eso el pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha del pasado jueves se inició con una declaración conjunta por parte de todos los grupos políticos -PSOE, PP y Cs- de apoyo y reconocimiento a la labor que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Cataluña. Consideramos que la aprobación de la propuesta de resolución del Parlamento de Cataluña que pedía la expulsión de la Guardia Civil en Cataluña es un hecho de suma gravedad, sobre todo si tenemos en cuenta la detención de siete personas pertenecientes a los autodenominados Comités en Defensa de la República (CDR) acusados de terrorismo y tenencia de explosivos, que pretendían atentar contra la libertad y la seguridad de todos los ciudadanos de Cataluña.

 La presencia de la Guardia Civil en Cataluña hace que millones de catalanes se sientan protegidos pese a la manifiesta pasividad del Gobierno catalán a la hora de salvaguardar la seguridad y los derechos constitucionales de todos los catalanes. En estos momentos ser guardia civil o policía nacional en Cataluña es más difícil que en ningún otro sitio de España. Por todo ello las Cortes de Castilla-La Mancha, en representación de todos los castellano manchegos,  han declarado su apoyo y reconocimiento a la labor que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado especialmente en Cataluña ante el “ataque permanente” de los derechos y libertades que sufren los ciudadanos en esta Comunidad Autónoma. Y por supuesto mi respeto hacia el general jefe de zona en Cataluña, que dijo lo que muchos pensamos y que espero no le reporte ningún tipo de represalia por parte del ministro Marlaska, entre otras cosas porque el director general de la Guardia Civil, puesto por el ministro y presente en el acto, también suscribió las palabras del general Garrido. En el día de su Patrona, ¡Viva la Guardia Civil! ¡Viva España!

A la orden de vuecencia, mi general.

“Procede iniciar el programa de incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas, regulando sin demora su acceso a determinados Cuerpos y Escalas militares”. Así rezaba el real decreto de 22 de febrero de 1988 que daba el primer paso para la incorporación, en ese momento parcial, de la mujer a las Fuerzas Armadas. Treinta y un años desde que un reducido grupo de 26 mujeres diera el paso de ingresar en las academias militares de entonces. Ellas  abrieron el camino hacia la paulatina normalización de la mujer en el Ejército. Una normalización que llegó en 1999 cuando el entonces ministro de Defensa del primer gobierno de José María Aznar, Eduardo Serra, decidió apostar de forma definitiva por el modelo de Ejército profesional, regulando el principio de igualdad real entre hombres y mujeres en el seno de las Fuerzas Armadas.

General Patricia Ortega is awarded with the Fajin during a military ceremony in Madrid on Tuesday , 16 July 2019.

Hoy en día las nuevas generaciones ven con absoluta normalidad el hecho de que una mujer vista el uniforme militar. La integración de la mujer en las Fuerzas Armadas es una realidad, aunque el número de efectivos sea sensiblemente inferior al de los hombres si bien en una proporción similar a la que presentan el resto de países de la OTAN. Según el Observatorio Militar para la Igualdad del Ministerio de Defensa, en diciembre de 2018 siete mujeres ostentaban el empleo de coronel en nuestras Fuerzas Armadas, todas ellas de los llamados “cuerpos comunes” de Intervención, Jurídico Militar y Sanidad, o del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos entre los que se encontraba la ya general de brigada Patricia Ortega. Dentro de esa normalidad se debe entender que una coronel ascienda a general, aunque por mucha normalidad que se le quiera dar el hecho es noticiable y digno de reseñar. Y más cuando desde el actual Gobierno ministras como Carmen Calvo están abusando de conceptos como feminismo, encuadrándolo en la ideología de izquierda, o cuando en la prensa para referirse a este ascenso se habla de “techos de cristal” y otras terminologías que en el seno del Ejército no proceden. Las redes sociales, que son un vertedero, han jugado su papel intentado enturbiar el ascenso, pero lo cierto y verdad es que no existe ningún elemento de juicio para sospechar siquiera que no se ha seguido el riguroso procedimiento de evaluación y ascenso; lo que pasa es que se ha reglado tanto el ascenso a coronel y a general que cuando se aplica alguna flexibilidad todo son sospechas. Todo el mundo es consciente de que si el ascenso se hubiera producido por ser mujer sería muy mala noticia para el Ejército y para la propia Patricia Ortega, quizá por eso en el acto de imposición de la faja roja de general el Jefe del Estado Mayor del Ejército, Varela, dejó claro que este ascenso se debe a “haber acumulado los méritos y la capacidad necesarios, y no a un cupo de género”. El pasado día 16 de julio se le impuso la faja roja de general, el principal atributo de su cargo, que ha llegado casi sin variaciones hasta nuestros días desde que en 1815 se reguló su forma y su uso para los oficiales generales. Esperemos que este hecho deje de ser noticiable y más pronto que tarde, atendiendo a los principios de mérito y capacidad, veamos a muchas más mujeres luciendo la faja roja de general de la misma manera que asumimos con normalidad que la directora del Centro Nacional de Inteligencia sea una mujer o que por primera vez en la historia una mujer, la alemana Von der Leyen, presida la Comisión Europea y en su primer discurso haya prometido una Europa más verde y feminista. Yo desde luego me pongo a sus órdenes.

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