El Pleno dejó al descubierto las vergüenzas del equipo de Gobierno

Publicado el 24 febrero de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El pleno de la semana pasada correspondiente al mes de febrero dio mucho juego. Se trataron diversos temas, unos más interesantes y más importantes para la ciudad que otros. Como viene siendo habitual, la presidenta del Pleno demostró su poca capacidad a la hora de dirigir y de controlar los debates, que por momentos se volvieron broncos y que incluso llegaron a provocar que un concejal del equipo de Gobierno se encarase con el público asistente, en una actuación a todas luces desmedida y fuera de lugar. Después se disculpó de una manera extraña. Debido al batiburrillo de temas y de debates no me extrañaría que los vecinos que lo siguieran por televisión hubieran llegado a pensar que Marcelino Camacho quería comprar suelo industrial en Ciudad Real, o que la Semana Santa apoya la huelga feminista del 8 de marzo, porque de todo eso y de más cosas se habló en la gran cantidad de mociones que se debatieron en el transcurso de la sesión plenaria. Había un tema importante para el futuro de nuestra ciudad. El tema del polígono SEPES que se debatió en dos mociones, una a tres manos del PSOE, GANEMOS y CIUDADANOS y posteriormente otra del Partido Popular. La del triunvirato pedía que se instara al Gobierno de España para que “parcelara” el polígono SEPES. Después le tuve que explicar al que perpetró la moción que lo que en realidad deberían pedir es la reparcelación, porque ya hay una única parcela propiedad de SEPES. Esa moción se aprobó con los votos de los autores de la misma y lo curioso es que después no se aprobó la moción del Partido Popular, que surgió tras la reunión que la diputada nacional Rosa Romero y yo mismo mantuvimos con la directora general de la Entidad Pública Empresaria de Suelo. En dicha reunión, en la que la directora general nos explicó que el Ayuntamiento de Ciudad Real no ha contactado con ella para trasladarle ninguna propuesta acerca del futuro del polígono industrial de Ciudad Real, SEPES se comprometió a que si se presenta por parte del Ayuntamiento una propuesta firme, con una demanda real y contrastada de suelo y con las necesidades concretas en función de la tipología de las empresas que se quieran instalar, se iniciarían los trámites para sacar a licitación pública los concursos de precomercialización de la actuación, junto con el de ejecución de las obras de urbanización. Falta por tanto que el Ayuntamiento haga su trabajo y ponga en marcha una campaña de promoción para captar empresas. Pero no basta solo con esto. Hay que crear unas condiciones fiscales favorables y sobre todo, se tiene que garantizar que el que se quiera instalar no va a tardar un año y medio en obtener la licencia de obras. Solo así seremos capaces de atraer empresas que creen empleo en nuestra ciudad. Al concejal de Promoción Económica le sorprendía que desde el año 2002 que se firmó el convenio no se hubiera hecho nada. Hube de explicarle que claro que se han hecho cosas. En un proceso largo y farragoso SEPES fue adquiriendo el suelo a los distintos propietarios. Mientras tanto, con un gobierno socialista en el Gobierno de España, el del infausto Rodríguez Zapatero, entre 2008 y 2010 se ejecutaron cuatro polígonos industriales en la provincia de Ciudad Real, ninguno de ellos en la capital, ante el silencio del PSOE local. Ante esa situación el Gobierno municipal del PP se encargó de desarrollar el Polígono Industrial Avanzado y de generar las condiciones para que se desarrollara un polígono industrial de impulso privado detrás del AVE. Eso es lo que hizo el Gobierno municipal del PP en vez de presentar mociones pidiendo a otros lo que no son capaces de hacer.

También se habló de Semana Santa. Como era de esperar Pilar Zamora y los suyos votaron en contra de recuperar la subvención para bandas de música que amenicen los cortejos procesionales. Subvención histórica eliminada por el gobierno socio-comunista encabezado por Zamora. Creo sinceramente que este pleno ha dejado al descubierto las vergüenzas del equipo de Gobierno de Zamora.

Nos ha mirado un tuerto

Publicado el 17 febrero de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Foto Lanzadigital.com

Ciudad Real siempre se ha caracterizado por ser una ciudad tranquila. Una ciudad con escasos incidentes graves y en la que había una sensación de seguridad. El modelo de ciudad basado en la calidad de vida, en el que primaban las zonas verdes y los jardines, los parques y la progresiva peatonalización del centro urbano, contribuían a aumentar esa sensación de bienestar. De un tiempo a esta parte el deterioro de la ciudad es evidente. No hay más que darse un paseo por los parques y las zonas verdes para darse cuenta de que algo está fallando. Y es normal que algo falle si tenemos en cuenta que la empresa colaboradora del Ayuntamiento lleva desde el inicio de la legislatura con la espada de Damocles sobre su cabeza a cuenta de las famosas remunicipalizaciones que, a día de hoy, ya está claro que “ni están ni se las espera”. Pero es que ni siquiera cuando han decidido volver a contratar a una empresa, como hizo el anterior equipo de Gobierno del PP, para que les eche una mano en el tema de los jardines, ni siquiera así aciertan. El proceso de contratación hace meses que se inició y a día de hoy sigue embarrado en cuestiones técnicas y de procedimiento ante la inacción de un equipo de Gobierno del PSOE que ve como el tiempo se le escapa entre las manos y que ha decidido por ello ponerse en modo electoral. Y esto es lo peor que le puede pasar a los vecinos de Ciudad Real. Que a falta de más de un año para las elecciones municipales el PSOE ya esté pensando en ellas, traerá más anti gestión a esta ciudad. Ese deterioro de la calidad de vida está en el subconsciente de nuestros dirigentes municipales, en los que está calando esa sensación que se nota incluso cuando eligen lemas para atraer visitantes a la ciudad. Hemos pasado del “Ciudad Real te enamora” que tanto gustó a los ciudadrealeños y visitantes, al “Ciudad Real, Aventúrate” o al más reciente “Vívela”. ¿Cuántos metros de carriles bici han hecho? ¿Cuántas calles han hecho peatonales? ¿Cuántas calles han asfaltado? ¿Cuántos jardines han diseñado para ocio de los vecinos? Sinceramente, no me alegro de lo malo que le pasa a mi ciudad pero es que parece que nos ha mirado un tuerto, si me permiten la expresión coloquial. Más que vivirla habrá que “revivirla” para sacarla de su estado comatoso.

Pero volvamos al tema de la seguridad. Una cuestión en la que es tan importante la existencia de la misma como tener la sensación de que existe. Según los últimos datos conocidos de la Fiscalía Provincial el número de delitos ha decrecido entre un 2 y un 3 por ciento, pasando los más graves –homicidio, asesinato o violación– de 26 a 13 casos. Las diligencias previas en la provincia de Ciudad Real pasaron de 32.800 a 18.900. Pero este descenso se basa en los cambios legales por los que las fuerzas del orden no pasan a los juzgados los casos en los que no haya un autor conocido. En la capital cada vez son más habituales los robos. Raro es el día que no nos desayunamos con robos en comercios, en locales de ocio, en bares, restaurantes, en viviendas… En polígonos, pero ahora también en el centro. En la zona del Torreón hace pocos días han robado en varios restaurantes. Es descorazonador para esos pequeños empresarios ver cómo el esfuerzo de muchos años se ve perjudicado por cuatro desalmados. El Torreón y sus calles aledañas (esas que ya no son zona zas por decisión de Pilar Zamora), son escenario frecuente de riñas y tumultos que de momento y por fortuna no han pasado a más. Espero que me entiendan, no quiero decir que el hecho de que se robe en un establecimiento es culpa del Ayuntamiento, pero si es verdad que si dejamos que nuestra ciudad se deteriore, que los parques y zonas verdes se descuiden y se llenen de indeseables, estaremos creando el caldo de cultivo para que se den ese tipo de situaciones. Señores dirigentes, si aún están a tiempo de reaccionar, háganlo.

El Carnaval no puede enmascarar los problemas de la ciudad

Publicado el 10 febrero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Extraída de la edición en papel de LANZA

Llega el Carnaval. Para unos la fiesta pagana por excelencia, en honor a Baco. Otros, buscando significación cristiana, aluden a un origen etimológico procedente del latín vulgar carnem-levare que significa abandonar la carne, que es justo lo prescrito por la Iglesia durante los viernes de Cuaresma. En nuestra ciudad el Carnaval está reducido, desde casi siempre, a su mínima expresión por el poco apego ciudadano a esta fiesta. Esta tarde baile y merienda para los mayores, mañana la fiesta infantil, entierro de la sardina y poco más hasta el desfile del Domingo de Piñata, que ahí si que somos una potencia desde hace años. No se puede decir que este equipo de Gobierno haya puesto en marcha ningún tipo de innovación en la materia. En cualquier caso el Carnaval, para lo que ha servido siempre, es para enmascarar la realidad por unos días e incluso para criticar al poder establecido a través del humor. Quizá por ello nuestra primera autoridad local, Pilar Zamora, ha pedido por escrito en su saluda carnavalero que: “Desterremos la monotonía de lo cotidiano, expulsemos de nuestras vidas los gestos adustos y las caras serias” Supongo que aprovechando que es Carnaval y que el Pisuerga pasa por Valladolid, trata de enmascarar los problemas que tiene nuestra ciudad, en buena medida ocasionados por ella misma y por su equipo de des-gobierno. Lo cotidiano en nuestra ciudad es que el asfalto de nuestras calles esté cada día más deteriorado, convirtiendo las mismas en pistas de rally, sin que el equipo de Gobierno haga nada por remediarlo. Lo cotidiano es que las aceras en algunos barrios del centro sean una trampa para personas mayores y con movilidad reducida. Lo cotidiano es que las calles estén sucias. Lo cotidiano es que las empresas encuentren mil trabas y retrasos a la hora de obtener sus licencias y que además los frían a impuestos y tasas. Lo cotidiano es que en la zona centro, tanto en calles ZAS como en las que Pilar Zamora decidió que dejaran de serlo, cada vez sea más difícil conciliar el descanso vecinal con el ocio. Lo cotidiano es que este Ayuntamiento no haga nada por fomentar actividades alternativas al botellón. Lo cotidiano es que no se atienda y se quiten subvenciones a colectivos culturales como la Agrupación Musical (banda de música) y la Asociación de Cofradías, para dar esos recursos a otras organizaciones más afines ideológicamente al PSOE/GANEMOS/PODEMOS. Lo cotidiano es que la alcaldesa y los concejales no atiendan a los vecinos que les piden citas. Lo cotidiano es que nuestros hijos desarrollen sus actividades deportivas en pabellones sin calefacción. También es cotidiano que no se atienda a los colectivos que proponen actividades deportivas de calado en nuestra ciudad, actividades que conseguirían llenar los hoteles. Se está convirtiendo en algo cotidiano que ante cada solicitud del Grupo Popular para negociar algún tema de interés para la ciudad nos den la callada por respuesta y prefieran negociar con GANEMOS/PODEMOS. Caso sangrante es el de los presupuestos para 2018, que prefieren seguir humillándose ante la izquierda radical antes que sentarse a hablar con el Partido Popular. O en temas como el polígono SEPES que ni nos han dicho qué empresas están interesadas en instalarse en el mismo (si es que las hay) y tampoco nos han dado información sobre los tratado en la reunión del Pacto por el Empleo, desdeñando la ayuda ofrecida por el Grupo Popular. No se puede gobernar contra la mayoría de los vecinos. Ante toda esta cotidianeidad es ante lo que nos revelamos. Y encima nos pide que no tengamos la cara seria. Pues nada, alegría.

 

 

Page tiene un plan y Zamora es su profeta

Publicado el 4 febrero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La turné que ha iniciado Pilar Zamora por distintos medios de comunicación intentando vender las bondades del Plan de Modernización de Page deja a las claras que no ha caído tan bien como ellos esperaban. Básicamente porque los ciudadanos ya no aceptan promesas tan a largo plazo, sino hechos concretos. Ese “largo me lo fiáis” con el que Don Juan Tenorio se aprestaba a vivir el presente también es aplicable a este plan, por parte de unos vecinos de Ciudad Real que quieren realidades, no promesas. Un plan sin financiación en los presupuestos y que llega al 2025 hace necesario que exista una persona que, más que anunciar las obras que contiene, las profetice, y eso es lo que está haciendo la primer edil. Ya he dejado escrito en alguna ocasión la frase que le atribuyen al general Eisenhower: “En la preparación para la batalla siempre he encontrado que los planes son inútiles, pero que la planificación es indispensable”. Es una frase que encierra una forma de actuar tendente a conseguir objetivos, que se puede aplicar no solo a las operaciones militares, sino a la empresa y por supuesto a la política. Evidentemente lo primero que tienes que tener claro son los objetivos ¿Tienen claro el PSOE y GANEMOS cuales son sus objetivos para esta ciudad? Ojo, digo para la ciudad, porque para ellos si tienen claro el objetivo: mantenerse en la poltrona. Porque son muchos los casos que podría señalar de falta de objetivos y de improvisación por parte del actual equipo de Gobierno a la hora de señalar puntos que ayuden a conseguir un modelo de ciudad. Primero habría que definir el modelo de ciudad y después establecer los objetivos y los medios para alcanzarlos. Con sus defensores y quizá también con sus detractores el anterior equipo de Gobierno del Partido Popular tenía claro su modelo de ciudad y hacia él tendía y concentraba sus esfuerzos. Queríamos una ciudad con calidad de vida. Con zonas peatonales y zonas verdes bien cuidadas y mantenidas. Con servicios de calidad para todos. Con calles bien asfaltadas. Con aceras por las que se pudiera caminar y calles peatonales. Una buena red de centros sociales así como múltiples recursos de ocio para niños, jóvenes y no tan jóvenes. Hoy todo eso ha cambiado. Como el objetivo es mantenerse a toda costa y que no gobierne el PP, se está descuidando todo lo demás. Se dedican recursos hacia colectivos y actividades que no representan más que a unos pocos. Se da de lado a clubes y asociaciones deportivas que intentan traer grandes eventos a nuestra ciudad. Se prima a artistas de fuera, mientras que la Banda de Música de nuestra ciudad ve con incertidumbre su futuro por los impagos y las pocas ganas del Ayuntamiento de solucionar un problema que ha creado el propio Ayuntamiento socialista. El movimiento vecinal y asociativo prácticamente ha desaparecido porque es el propio Ayuntamiento el que hace de gestor de los intereses vecinales convirtiendo la participación ciudadana en un recuerdo.

No existen presupuestos participativos, pero es que no existen presupuestos municipales para 2018 porque Ganemos/Podemos los tiene paralizados. Y no paralizados por el bien de la ciudad, sino porque están intentando influir para que esos presupuestos contenten a la minoría que vota a la izquierda radical, mientras perjudica u olvida a la mayoría. No va a haber un Plan General de Ordenación Urbana en esta legislatura, algo a lo que se comprometió Zamora. Por lo tanto renuncian también a la planificación urbanística. Tampoco existe planificación a la hora de atraer empresas. La concesión de licencias se eterniza porque el concejal ha destrozado el servicio correspondiente y además los impuestos son más altos que en municipios cercanos. Por lo tanto, si no hay un modelo de ciudad, si no hay una planificación urbanística, si no hay una planificación económica y fiscal que haga atractivo invertir en la ciudad y atraiga empresas, ¿qué tenemos? Un plan. Un planazo, diría yo.

La modernización de Ciudad Real no pasa por el PSOE

Publicado el 28 enero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Para todo hay una primera vez. Jamás pensé que yo iba a asistir a un acto electoral del PSOE, pero el viernes fue mi primera vez. Es cierto que me engañaron. Yo pensaba que iba a la presentación de un Plan Estratégico para Ciudad Real, pero lo que me encontré distaba mucho de serlo. De momento, ya desde la misma calle Paloma un buen número de cargos socialistas, asesores y amiguetes de distinto tipo y condición se encaminaban en peregrinación hacia su Meca particular, la Delegación de la Junta. Allí el panorama fue desolador. Alcaldes de otros municipios, delegados de la Junta, coordinadores, asesores, periodistas de gabinete, becarios, postulantes…Ni me di cuenta de que no había representantes de otros grupos municipales del Ayuntamiento. Ni siquiera estaban los socios del PSOE en el Consistorio. Con algún invitado representante de un colectivo importante y con algún otro representante de entidad financiera intercambié alguna mirada y lo que vi en sus ojos se parecía mucho a la sensación que yo estaba viviendo. El 80% de los presentes eran cargos del PSOE pasados, presentes o futuros. El 10% periodistas que cubrían el evento y el otro 10% incautos como yo, que pensábamos que era un acto institucional. Después he sabido que un buen puñado de invitados institucionales “declinaron” la invitación. Otro dato nada tranquilizador fue comprobar cómo entre los logotipos de las administraciones que debían poner en marcha ese plan, no estaba el del Gobierno de España. Solo el trío la, la, la: Junta, Diputación y Ayuntamiento. Las tres administraciones socialistas. Yo me lo guiso, yo me lo como. Otro dato a tener en cuenta es que hasta la fecha el presidente de la Junta cada vez que se refería a esta cuestión en los meses anteriores decía que iba a presentar un “plan estratégico” para Ciudad Real. Nada más entrar en los carteles no aparecía lo de estratégico por ningún sitio. Lo que íbamos a conocer era algo más pomposo. Nada más y nada menos que un “plan de modernización”. Una modernización que nos llevará dos legislaturas alcanzar porque el plan es a siete años vista. Lo de “Page tiene un plan” es cierto. Su plan es cargarse Castilla-La Mancha de la mano de PODEMOS porque lo que escuchamos el viernes poco tiene que ver con el desarrollo de nuestra ciudad. Nos dijo que en los próximos siete años (sin inmutarse el tío), se van a invertir más de 100 millones de euros en nuestra ciudad. Será como el “milagro económico” de la España de los años 60.

Una evolución político-económica, un cambio de mentalidad de la mano del PSOE, ese partido tan moderno. Page nos sacará del subdesarrollo con un plan que incluye inversiones en infraestructuras, reutilización de los edificios icónicos de la ciudad y la regeneración de espacios. Un plan para el que no han contado con nadie. Ni con particulares, ni con los grupos políticos, ni con las asociaciones. Ni siquiera con colectivos que llevan años trabajando en el diseño urbano de la ciudad. Reto al que me lea a guardar dicho plan para que compruebe cuantas de esas actuaciones se van a hacer en lo que queda de legislatura. Un plan electoralista y mentiroso porque en los presupuestos de la Junta no figura ni un euro de inversión para nuestra ciudad. Un acto que sirvió de pistoletazo de salida a la campaña electoral y para que el PSOE intente reverdecer sus laureles. “Repintar los blasones de su casa…” que dijo el poeta, recordando a sus viejas glorias. Un plan tan moderno que la referencia de ciudad era la de dos alcaldes del siglo pasado presentes en primera fila. Con todo mi respeto para ellos y para el siglo pasado. Pero el pasado es pasado. La modernización de Ciudad Real no pasa por el PSOE que representa lo más rancio de la historia de España y que siempre que ha gobernado en Castilla-La Mancha ha maltratado a nuestra ciudad. Además tanto Pilar Zamora como Page saben que en 2019 van a perder y de ahí su nerviosismo y sus ganas de aparentar un interés por esta ciudad que no han tenido en los tres años que llevan de legislatura.

Ciudad Real, vívela

Publicado el 21 enero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La semana pasada Ciudad Real estuvo presente en FITUR, la Feria Internacional del Turismo. Allí, la primer edil se subió al escenario para presentar el nuevo lema o eslogan, entendido como la fórmula breve y original utilizada para la publicidad y la propaganda, que atraiga turistas a nuestra ciudad. Si el año pasado invitaba a los posibles visitantes a “aventurarse” en Ciudad Real, este año la palabra elegida era “Vívela”. Desde luego cumple la condición de breve, aunque no parece muy original. Desconocemos el impacto que tuvo la primera campaña, no sabemos cuántos turistas decidieron aventurarse por las calles de nuestra ciudad, pero lo que sí sabemos es que una vez más Ciudad Real se presentó en FITUR sin los deberes hechos. Así no podemos pretender atraer a ningún turista. La señora Zamora se dedicó a enumerar todos los meses del año diciendo los atractivos que cada mes contenía. Enero, la cabalgata de Reyes. Como si fuésemos el único sitio en que se celebra. Diciembre “llega otra vez la Navidad” proclamó, como si ese hecho por si solo bastase para atraer turistas. Y como no, las tapas. Nombró casi de pasada la Pandorga y la Semana Santa. De la primera dijo que se está trabajando para lograr su declaración de Interés Turístico Nacional, y de la segunda, que ya lo es, apenas unas palabras sin concretar  ningún tipo de actuación de cara a seguir manteniendo ese sello nacional. Por no hablar no habló ni del guardapasos, que hace un año que anunció que se harían obras de mejora en el mismo y ya en los albores de la Semana Santa vemos que fue un nuevo engaño a los cofrades ciudadrealeños. Quizá como el resto de obras y actuaciones, que siguen en lista de espera,  las está reservando para fechas más cercanas a las elecciones. Sinceramente con el estado actual de la ciudad, con ruido e inseguridad en la zona centro, con las zonas verdes cada vez más menguadas, con las aceras impracticables, con los contenedores rebosantes y con las calles llenas de baches, han hecho bien en retirar el eslogan que invitaba a aventurarse en nuestra ciudad, porque un paseo por sus calles adquiere tintes de aventura, cuando no de odisea. El estado de postración y de parálisis que presenta nuestra ciudad bien merecería que el lema elegido hubiera sido “Revívela”, refiriéndose a la ciudad, en vez de “vívela” que se antoja insuficiente. Revivir, eso es lo que le hace falta a la capital de la provincia. Hace unos días el propio presidente de la Diputación, del mismo partido que la señora Zamora, dijo textualmente en una entrevista refiriéndose a Ciudad Real: “la ciudad tiene que modernizar sus servicios y los barrios y asumir que es la capital de la provincia y aspirar a tener más protagonismo en el desarrollo económico provincial” Implícitamente nos da la razón y un fuerte varapalo a Pilar Zamora cuando viene a decir veladamente lo que venimos diciendo nosotros: que nuestra ciudad está perdiendo oportunidades de modernización ( recuerden que Zamora renunció nada más tomar posesión a una subvención ya concedida de 800.000 euros para esta cuestión, solo porque la pidió el anterior equipo de Gobierno del PP) y que no asume que es la capital de la provincia y por tanto está renunciando a liderar el desarrollo económico de la misma. Se que me contestarán que esta misma semana, el próximo día 26, el presidente de la Junta, García-Page, presentará un Plan Estratégico para nuestra ciudad con un horizonte hasta 2025. Un plan que anunciará millonarias inversiones, supongo, pero todas más falsas que un duro de madera, porque en los presupuestos de la Junta no viene ni un céntimo para inversiones en Ciudad Real. Y encima en casi tres legislaturas, tendrán cara. Dirán algo sobre el pabellón ferial. Una inversión de la Diputación en un inmueble de su propiedad que llega diez años tarde y que da nuevamente  la razón al Partido Popular que ya en 2007 decía que la solución no era hacer un nuevo pabellón en Miguelturra, como quería el PSOE, sino en hacer obras de ampliación en el que ya existía. Por cierto, esa idea del PSOE de llevarse el pabellón a Miguelturra estaba capitaneada por el entonces portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Ángel Amador, y por su equipo de concejales entre los que ya estaba Pilar Zamora. Por si no se acordaba.

Cuando las noticias falsas son tan creíbles que parecen reales

Publicado el 14 enero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El asunto de las noticias falsas es un tema que preocupa a los Estados, porque bien manejadas pueden llegar no solo a crear estados de opinión, sino a movilizar a las masas. Se trata de un asunto antiguo pero que vuelve con fuerza bajo el paraguas de las nuevas tecnologías y las redes sociales, que ahora posibilitan casi todo. Ya en 1938, por no remontarnos más en la historia, la famosa emisión radiofónica dramatizada de la  “Guerra de los Mundos” de Orson Welles, sembró el pánico en las calles de Nueva York y Nueva Jersey cuando  hizo creer a los oyentes que sintonizaron la emisión y no escucharon la introducción previa, que se estaba produciendo un ataque marciano a la Tierra. Las comisarías de policía y las redacciones de periódicos y emisoras se bloquearon por las llamadas de oyentes aterrorizados y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gas de los marcianos. En los conflictos bélicos se han utilizado desde siempre técnicas de desinformación frente al enemigo, haciéndole creer, por ejemplo, que se iban a realizar determinadas operaciones en un sitio cuando en realidad era en otro diametralmente opuesto. También en 2013 el equivalente ruso a nuestro Jefe de Estado Mayor de la Defensa anunció que una de sus líneas de actuación al frente de las Fuerzas Armadas rusas sería esa, la desinformación, como si de un escenario bélico más se tratase. Las Fuerzas Armadas del resto de países han ido trabajando para dotarse de herramientas contra esa nueva amenaza y así en España, más o menos por aquellas fechas de 2013, se creó el Mando Conjunto de Ciberdefensa. Más cerca en el tiempo tenemos lo acontecido en Cataluña durante el simulacro de referéndum del pasado 1 de octubre. Los medios afines al independentismo, junto a las redes sociales, hicieron creer a todo el mundo que había un número alto de heridos. Para ello no dudaron en utilizar fotografías de un menor herido en una manifestación años atrás y que por tanto nada tenía que ver con el día en cuestión.

Sirva esta introducción llamémosle “seria”, para recoger una noticia que ha circulado estos días por los whatsapp de los ciudadrealeños. Se trata de una noticia falsa que da muestra del hartazgo de los vecinos ante una dejación de funciones por parte del equipo de Gobierno en todo lo que tiene que ver con el mantenimiento de las vías públicas. Los que se preocuparon de cambiar el nombre de algunas calles, no se preocuparon de asfaltarlas. No se preocuparon de los acerados ni del mobiliario urbano de las mismas. Así, debido al estado del firme, alguien con sentido del humor ha hecho circular la noticia de que Ciudad Real había sido elegida para la dura prueba del París-Dakar, precisamente porque “sus calles son la prueba más dura desde que la carrera no pasa por África. Tienen el asfalto tan erosionado que compiten con las peores pistas andinas, con socavones capaces de engullir camiones que las autoridades han dado por desaparecidos”. La realidad es que son muchas las calles de nuestra ciudad que no tienen el asfalto en condiciones. Además hay fondos económicos disponibles, por lo que no se entiende cómo tras casi tres años de gobierno municipal de PSOE y Ganemos, no se haya asfaltado prácticamente ninguna calles. Situaciones sangrantes como la de Avenida de los Reyes Católicos, más deteriorada cada día que pasa, casi todas las calles del centro urbano: barrio de la morería, barrio del Perchel; pero también en el barrio de los Ángeles o en el barrio del Pilar necesitan actuaciones urgentes. En definitiva, se trata de que sean capaces de gestionar y de atender las demandas de los vecinos. Cuatro años dan para mucho, si se tienen ganas de hacer cosas.

2018, el tiempo se agota para PSOE y Ganemos

Publicado el 6 enero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Volvemos a escribir en esta sección tras las vacaciones forzosas. Y puesto que no he podido felicitar la Navidad a mis lectores, al menos desde estas páginas, lo hago a toro pasado deseando de corazón que hayan sido buenas y felices. Hoy ya es ocho de enero. Ha pasado la resaca festiva y volvemos a la casilla de salida en lo tocante a la actividad municipal. Y además empezamos 2018 peor de lo que empezamos el anterior ya finiquitado. A día de hoy, el Ayuntamiento de Ciudad Real no tiene presupuesto. Ni está ni se le espera como dijo el gran Sabino Fernández Campo. Sigue tirando con el del año anterior, por lo que si por fin vemos alguna obra o alguna inversión este año será de ejercicios anteriores, que las van arrastrando como los malos estudiantes con las asignaturas de un año para otro. Esas inversiones que están “en lista de espera”, como reconoció en un Pleno el concejal de Hacienda. Lo que les gustarán las listas de espera a los socialistas… no supo aclararnos a qué esperaban las inversiones, suponemos a que estén más cerca las elecciones y que la primera edil se dedique a inaugurar cosas todos los días, que de momento el chaleco verde y el casco lo tiene a estreno. El que no haya presupuestos a estas alturas no es sino la constatación de un fracaso. De un fracaso de gestión protagonizado por PSOE y GANEMOS que tiene como actores secundarios a los vecinos de Ciudad Real, rehenes de sus luchas partidistas y de sus estrategias. De un fracaso de gestión de los que se unieron, no para trabajar por Ciudad Real y sus gentes, sino de los que se unieron única y exclusivamente para impedir que gobernase el Partido Popular que fue quien ganó las elecciones. Y esto lo vuelvo a recordar porque se que a la inquilina de la Casa Consistorial le molesta bastante recordarlo. Normal, a mi también me daría vergüenza ocupar ese puesto sin ganar las elecciones y sacando 9 concejales. Cada vez es más evidente su ineficacia. Se pasaron los seis primeros meses de su mandato rebuscando en los cajones cosas que echar a la cara al anterior equipo de Gobierno. Crearon una comisión que ellos pomposamente llamaban “de la verdad” y ese comisión certificó “la verdad”, que todos los contratos que llevaron a esa comisión estaban bien hechos. Ahora no quieren llevar los suyos a esa comisión. Algo temerán. Además Ciudad Real está perdiendo el peso y el prestigio que tuvo como capital. La señora Zamora, sumisa a García Page asiste impasible al maltrato al que nos somete el Ejecutivo regional sin alzar la voz. Solo se queja de Rajoy, que es quien está invirtiendo en Ciudad Real, baste recordar los diez millones de euros de EDUSI que este equipo de perdedores va a malgastar, dejando pasar una oportunidad histórica para nuestra ciudad. El PSOE de Page nos ha “agraciado” con un centro regional de Folclore que nadie ha pedido porque nuestras prioridades son otras. Bienvenido sea ese centro si viene acompañado de otras cuestiones más prioritarias como infraestructuras de transporte y actuaciones en inmuebles propiedad de la Junta y que corren riesgo de desaparecer ante la pasividad del Ayuntamiento que alega que “no son prioritarios”. Realmente para la señora Zamora y los suyos lo único prioritario es mantenerse en la poltrona.

Si tengo que extraer algo positivo de todas estas reflexiones es que tengo la certeza que será el último año completo de anti gestión de la señora Zamora y los suyos.

 

Sigue la incertidumbre para los trabajadores de parques y jardines

Publicado el 17 diciembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La capacidad de adaptación al medio de la señora Zamora es sorprendente. No hay un acto en el que participe y en el que le den la oportunidad de hablar, en el que no se mimetice con el entorno, pero no para pasar desapercibida como el camaleón, sino para intentar destacar. Si acude a un acto cofrade, pese a la evidente incomodidad en la que se encuentra, es la más cofrade. Y recuerda sus tiempos adolescentes y su fervor mariano. Sucede que después le quita las subvenciones a las cofradías y eso ya no es muy cofrade. Si va a un acto en el Colegio de Abogados, ella es una colegiada más. Faltaría más. Si el acto es con empresarios, ella recuerda sus tiempos de joven empresaria. Pero es que si va a un acto con agricultores, como en la comida de ASAJA, ella es la más agro del lugar y recuerda con orgullo que su familia procede del campo (como la de casi todos en esta tierra manchega de vides y olivos). Pero aquí también omite los detalles. Tras decir que “como hija de agricultor, ella siempre estará al lado de los agricultores”, no dice que cuando el Partido Popular le propuso hace escasos dos meses rebajar el tipo de gravamen del Impuesto de Bienes Inmuebles para usos agrícolas, ella se negó. Es la más rural, pero no les quiso bajar los impuestos a los agricultores a los que dice apoyar. Pues así con todo. Me recuerda a la canción de la inolvidable Cecilia, esa en la que la dama era “la novia en la boda, el niño en el bautizo…”

A los trabajadores de parques y jardines de la contrata municipal, que hace unos días se manifestaron ante el Ayuntamiento, no les dijo que era jardinera, ni siquiera aficionada. No se lo dijo porque no bajó a hablar con ellos, que si no se lo hubiera dicho. Mandó a un concejal que nada tiene que ver con el tema. No habló con ellos el concejal de Hacienda. No habló con ellos la concejal de medio ambiente, ni siquiera la concejal portavoz. Mandó al concejal de policía, que digo yo que fue excesivo, porque los manifestantes fueron respetuosos en todo momento. Además no se siente identificada con ellos. Sus problemas, sus inquietudes y sus tensiones ante un incierto horizonte laboral, a Zamora le dan igual. Y le dan igual porque es ella la que ha generado esos problemas, esas inquietudes y esas tensiones. Porque conviene aclarar que la propuesta que aprobó la Junta de Gobierno el pasado jueves y que se vendió por parte del equipo de Gobierno como la solución definitiva a la incertidumbre de los trabajadores, es un “volver a empezar” en un problema que crearon Pilar Zamora y sus socios de Ganemos/Podemos. Un problema que no ha hecho sino crecer en estos dos últimos años y medio, siendo ahora la Mesa de Contratación del Ayuntamiento, convocada para el lunes 18, la que debe negociar las nuevas condiciones económicas de la prórroga con la empresa, ya que, de momento, lo único que se ha aprobado de forma unilateral por el Ayuntamiento es la continuidad en la prestación del servicio por parte de la empresa, algo que, no garantiza la totalidad de los puestos de trabajo. Por ello el Grupo Popular presentará una moción en el próximo Pleno del Ayuntamiento (moción que ya conocen los trabajadores), pidiendo que se garanticen los puestos de trabajo de una vez por todas y que se incluya claramente en el pliego de condiciones una cláusula que lo especifique. Definitivamente parece que Zamora le tiene manía a estos trabajadores.

En materia de discapacidad menos anuncios y más hechos

Publicado el 10 diciembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Fotografía cortesía de Clara Manzano (LANZA)

Hace escasas fechas se conmemoraba el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Cada día del año tiene algún tipo de conmemoración y las Administraciones Públicas ese día leen un manifiesto y hacen cualquier actividad, o hacen un pleno, o publican una carta en el periódico. A veces hasta las tres cosas al mismo tiempo. Lo que pasa es que al afectado, al que sufre, esas cosas no le solucionan nada. Está bien para visibilizar como se dice ahora, pero poco más. En Ciudad Real, en el caso del día anteriormente mencionado, se celebró un acto algunos días después por parte del Ayuntamiento y además el presidente de la Junta de Comunidades, García Page, publicó una carta en el periódico. Una carta en la que decía que “se va a elaborar una Ley de Protección y Apoyo Garantizado para Personas con Discapacidad en la Región que será la más avanzada, la más moderna y la más garantista” para proteger a las personas con discapacidad. Bienvenida sea esa norma si no se queda en papel mojado para sacar un titular con el que tapar la ineficacia de unas políticas sociales que los socialistas han manoseado hasta la náusea. García Page estuvo cuatro años utilizando políticamente a los dependientes, a los mismos que dejaron sin presupuesto y abandonados cuando gobernaron y obviando que tuvo que ser el Gobierno presidido por Cospedal de 2011 a 2015 el que aportase los 130 millones necesarios para pagar las ayudas y prestar los servicios puestos en riesgo tras los anteriores años de gobiernos despilfarradores del PSOE. También es necesario recordar que fue en 2014 cuando se aprobó en Castilla-La Mancha la Ley de Garantías para las Personas con Discapacidad bajo la presidencia de María Dolores Cospedal. Una ley que se elaboró para garantizar la igualdad de oportunidades, la no discriminación y la inclusión de las personas con discapacidad de acuerdo con lo previsto en la legislación nacional y la Convención Internacional de Derechos de las Personas con Discapacidad. Logró asegurar la transversalidad de las políticas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que afectan a las personas con discapacidad y establecer los principios para la protección de los derechos de las personas con discapacidad en el ámbito de nuestra región. Sorprende por tanto este nuevo anuncio de Page, tras más de dos años y medio de gobierno. Más de dos años y medio en los que hemos podido ver que incluso la Plataforma de la Dependencia ha nominado a Page al premio “gente sin alma”. Y sorprende más cuando ya la viene pregonando desde el pasado mes de junio y la nueva ley anunciada no puede ser más que un desarrollo de la vigente norma aprobada en 2014, como ya he dicho más arriba. No debería estar permitido hacer política ni con los sentimientos ni con las personas que sufren.

También hace unos días, el 5 de diciembre, el Diario Oficial de la región publicaba una resolución convocando ayudas para sufragar los gastos de las personas con discapacidad entre noviembre de 2016 y diciembre de 2017. Sucede que cuando esta convocatoria se resuelva, ya estaremos en 2018. El truco está en querer hacer pasar estas ayudas como si fueran de 2017, pero solo podrá hacerlas efectivas y pagarlas con el presupuesto de 2018. Este es el tipo de triquiñuelas que no se pueden consentir y, por supuesto, de esto no habla en su escrito para conmemorar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Un día en el que se debería hacer más y prometer menos.