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Después de la tragedia

Publicado el 28 julio de 2013 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Bandera-a-media-astaCon los ecos de la tragedia de Santiago de Compostela aún frescos en nuestra memoria, encaramos el último domingo de julio para adentrarnos en pocos días en el mes veraniego por excelencia. Por desgracia, este mes de agosto será terrible para todos los que han perdido algún familiar en el fatal accidente ferroviario, pero la vida sigue su curso inexorable, como ha hecho siempre desde el inicio de los tiempos. A los que hemos sido meros espectadores de la tragedia sólo nos queda rezar y solidarizarnos con las víctimas y sus familiares.

De este tipo de catástrofes todos tenemos que sacar consecuencias. Más allá de las causas, que se investigarán, o de las responsabilidades, que se depurarán, me quedo con la reacción espontánea de cientos de personas que, alertados por las autoridades o las redes sociales, acudieron a prestar la ayuda que podían. Gran lección la de las redes sociales, principalmente twitter, cuando se usan para un fin noble como es el de prestar ayuda a los demás sirviendo de altavoz. También fundamental la labor de las radios que se convirtieron una vez más en las mejores aliadas del servicio público por delante de otros medios que, en la mayoría de los casos, no estuvieron a la altura. Las ciudadanos anónimos que ayudaron desde el primer momento a sacar heridos, los que acudieron en masa a donar sangre a los hospitales, los bomberos que aparcaron sus legítimas reivindicaciones laborales, los policías, guardias civiles y sanitarios que siguieron trabajando más allá de su horario sin reparar en turnos o jornadas, o los que estando de permiso o de vacaciones se personaron en sus lugares de trabajo para echar una mano. Esa es la España grande y ejemplar que se hace más grande ante las tragedias. Esa marea de solidaridad es la verdadera “Marca España”, que surge ante situaciones límite como la vivida en Santiago.

Pero como he dicho antes la vida sigue su curso y quién tiene la responsabilidad de gobernar, gobierna. Y fruto de esa responsabilidad el Consejo de Ministros del viernes aprobó una serie de medidas de las que oiremos hablar en los próximos días. Así, el Consejo de Ministros aprobó la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. La famosa “Reforma Local” que tiene como fin racionalizar la estructura de la Administración Local, de acuerdo con los principios de estabilidad, sostenibilidad y eficiencia. Una La Ley tiene los siguientes cuatro objetivos: clarificar y simplificar las competencias municipales para evitar duplicidades con las competencias de otras Administraciones; racionalizar la estructura organizativa de la Administración Local, de acuerdo con los principios de eficiencia y equilibrio presupuestario; garantizar un control financiero y presupuestario más riguroso y por último favorecer la actividad económica local con medidas liberalizadoras. Ojalá estos cuatro objetivos se puedan conseguir porque será el inicio de una administración local más eficaz y más eficiente y con un mandato claro en cuanto a las competencias que puede o no puede ejercer.

Fotografía extraída del blog: “En sólo 10 minutos”

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