En materia de discapacidad menos anuncios y más hechos

Publicado el 10 Diciembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Fotografía cortesía de Clara Manzano (LANZA)

Hace escasas fechas se conmemoraba el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Cada día del año tiene algún tipo de conmemoración y las Administraciones Públicas ese día leen un manifiesto y hacen cualquier actividad, o hacen un pleno, o publican una carta en el periódico. A veces hasta las tres cosas al mismo tiempo. Lo que pasa es que al afectado, al que sufre, esas cosas no le solucionan nada. Está bien para visibilizar como se dice ahora, pero poco más. En Ciudad Real, en el caso del día anteriormente mencionado, se celebró un acto algunos días después por parte del Ayuntamiento y además el presidente de la Junta de Comunidades, García Page, publicó una carta en el periódico. Una carta en la que decía que “se va a elaborar una Ley de Protección y Apoyo Garantizado para Personas con Discapacidad en la Región que será la más avanzada, la más moderna y la más garantista” para proteger a las personas con discapacidad. Bienvenida sea esa norma si no se queda en papel mojado para sacar un titular con el que tapar la ineficacia de unas políticas sociales que los socialistas han manoseado hasta la náusea. García Page estuvo cuatro años utilizando políticamente a los dependientes, a los mismos que dejaron sin presupuesto y abandonados cuando gobernaron y obviando que tuvo que ser el Gobierno presidido por Cospedal de 2011 a 2015 el que aportase los 130 millones necesarios para pagar las ayudas y prestar los servicios puestos en riesgo tras los anteriores años de gobiernos despilfarradores del PSOE. También es necesario recordar que fue en 2014 cuando se aprobó en Castilla-La Mancha la Ley de Garantías para las Personas con Discapacidad bajo la presidencia de María Dolores Cospedal. Una ley que se elaboró para garantizar la igualdad de oportunidades, la no discriminación y la inclusión de las personas con discapacidad de acuerdo con lo previsto en la legislación nacional y la Convención Internacional de Derechos de las Personas con Discapacidad. Logró asegurar la transversalidad de las políticas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que afectan a las personas con discapacidad y establecer los principios para la protección de los derechos de las personas con discapacidad en el ámbito de nuestra región. Sorprende por tanto este nuevo anuncio de Page, tras más de dos años y medio de gobierno. Más de dos años y medio en los que hemos podido ver que incluso la Plataforma de la Dependencia ha nominado a Page al premio “gente sin alma”. Y sorprende más cuando ya la viene pregonando desde el pasado mes de junio y la nueva ley anunciada no puede ser más que un desarrollo de la vigente norma aprobada en 2014, como ya he dicho más arriba. No debería estar permitido hacer política ni con los sentimientos ni con las personas que sufren.

También hace unos días, el 5 de diciembre, el Diario Oficial de la región publicaba una resolución convocando ayudas para sufragar los gastos de las personas con discapacidad entre noviembre de 2016 y diciembre de 2017. Sucede que cuando esta convocatoria se resuelva, ya estaremos en 2018. El truco está en querer hacer pasar estas ayudas como si fueran de 2017, pero solo podrá hacerlas efectivas y pagarlas con el presupuesto de 2018. Este es el tipo de triquiñuelas que no se pueden consentir y, por supuesto, de esto no habla en su escrito para conmemorar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Un día en el que se debería hacer más y prometer menos.

 

Larga vida a la Constitución de 1978

Publicado el 3 Diciembre de 2017 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Esta semana se conmemora el 39 aniversario de la Constitución Española, la más longeva de la historia del constitucionalismo español. Fue el 6 de diciembre de 1978 cuando el pueblo español, con un 88% de los votos, dio su respaldo al proyecto de Constitución aprobado por las Cortes Generales, elegidas democráticamente el 15 de junio de 1977. Con ejemplar responsabilidad y sentido constructivo, los españoles nos dotamos de una norma constitucional que proclama en su artículo 1 el principio fundamental de nuestro sistema de convivencia política, al afirmar que “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. El amplio consenso entre las fuerzas políticas de la época, tan dispares en sus planteamientos ideológicos previos, son la mejor prueba de la enorme generosidad de todos en aras a lograr el acuerdo, defender el bien común y superar los enfrentamientos del pasado, remando todos en la misma dirección, con el fin de convertir a España en una democracia moderna, reconociendo además, el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas, tal como proclama el artículo 2. Los esfuerzos por buscar puntos de confluencia y la capacidad de anteponer el sentido de Estado a las legítimas aspiraciones de los partidos políticos dieron como fruto una Constitución que ha permitido a España consolidar su régimen democrático y progresar en todos los ámbitos: crecimiento económico, desarrollo social, igualdad y pluralismo. Una altura de miras que muchos ciudadanos echan en falta en algunos partidos políticos actuales, que anteponen sus intereses de partido por encima del interés general. De hecho, ante una moción del Grupo Popular en el pasado pleno, que solo buscaba un posicionamiento a favor de realizar actos conmemorativos durante 2018 para festejar debidamente los 40 años de vigencia de la Constitución el Grupo Ganemos, no se si influenciados por PODEMOS, decidió votar en contra.

2. LA CONSTITUCIÓN DE Gabriel Cisneros (UCD) José Pedro Pérez Llorca (UCD) Miguel Herrero de Miñón (UCD) Miguel Roca (Minoría catalana y PNV) Manuel Fraga (AP) Gregorio Peces Barba (PSOE) Jordi Solé Turá (PCE) Los padres de la Constitución.

Releo en estas fechas un largo artículo de don Manuel Fraga, uno de los Padres de la Constitución, titulado “Proyecto España” y que se publicó originariamente el 15-II-1991 en ABC. Decía don Manuel que: “El consenso de los años 70 tuvo tres bases, todas importantes. La primera fue arreglar las cosas por las buenas y no por las malas como tantas otras veces en nuestra Historia. La segunda fue decir que no, con garantías, a determinadas fórmulas que determinados sectores del país rechazaban; por eso se pusieron tantas garantías procesales y de control de la Constitución. La tercera fue el establecimiento de normas parlamentarias y democráticas como método para adoptar decisiones políticas”. Entre esas garantías procesales y controles se encuentran artículos como el 155 que quizá los “Padres de la Constitución” no pensaron que algún día, 39 años después, se tendría que activar. En el mencionado artículo del ABC Fraga también abogaba por una España múltiple y plural. “Nos podemos permitir el lujo (decía Fraga) de ser a la vez españoles y gallegos, españoles y catalanes, y así sucesivamente. Somos una realidad indestructible, hecha de partes autónomas también indestructibles”. A ver si algunos se aplican el cuento.

Ciudadanos, ni sí, ni no, sino todo lo contrario

Publicado el 26 Noviembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

En la vida no hay nada peor que no saber qué quieres. No saber si vas o si vienes y dejarte llevar cual brizna de hierba donde te lleve el viento. Que viene cierzo, allá que vamos a donde nos empuje. Que viene ábrego o solano, otro viraje. En política hay quien cree que diciendo cada día una cosa y sobre todo, diciendo lo que quieren oír los posibles votantes, van a llegar muy lejos. A Ciudadanos y a su líder carismático Albert Rivera les ocurre algo parecido. Y contagia a sus franquicias en el resto de España esa conducta errática. Aún recuerdo cuando el líder carismático en noviembre de 2015 pidió una intervención española en la guerra de Siria junto a la OTAN diciendo “nadie quiere la guerra, pero lo que tampoco podemos pensar es que vamos a acabar con el Estado Islámico, con su financiación, con su lavado de cerebro a tantísimos jóvenes, con un minuto de silencio”. Tenía razón, pero dijo esto sin que ningún socio de la coalición militar contra Daesh hubiera pedido una mayor implicación española y no quiero pensar lo que hubiera pasado, y lo que hubiera dicho Rivera, si el Gobierno hubiera participado en una operación terrestre con posibilidad cierta de bajas. Mesura Albert, mesura. Por poner algún ejemplo más cercano, sin remontarme muy atrás porque vemos que ejemplos hay muchos, aún tengo fresca en la memoria la portada de algún diario como El MUNDO, en su edición del 3 de septiembre (hace poco más de dos meses), en la que se podía leer: “Sánchez y Rivera aconsejan a Rajoy que no aplique el 155”. Cambió el viento y a los pocos días Rivera no sólo quería el 155 ya, pero ya, sino que un poco más y pide que salgan los tanques como pidió para Siria. Pasó de no querer el 155 a quererlo más que nadie en menos que canta un gallo. Y ahora están enarbolando la bandera de la equiparación salarial entre policías y guardias civiles con las policías autonómicas. Y otra vez llega tarde. No creo que nadie dude de mi compromiso personal con nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No solo creo que deben cobrar más, sino que pienso que son los mejores de entre nosotros y que en el caso de la Guardia Civil si no existiera habría que inventarla, por la impagable labor que hacen en toda España y en especial en el medio rural. En honor a la verdad hay que decir que entre las 150 medidas que Ciudadanos pactó con el PP para apoyar la investidura de Rajoy, no figuraba ninguna petición para estos colectivos. Sí para investigación, para autónomos, para emprendedores, para el cambio climático, un plan de choque contra el desempleo, mejorar la transparencia pública, una ley básica de Servicios Sociales, programas de refuerzo educativo…, pero en las cuarenta y cuatro páginas del documento ni una palabra sobre la equiparación salarial. Se les pasó. Y de este documento no hace tanto, es de agosto de 2016. No cayeron. Pero es que durante la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2017, los vigentes, tampoco dijeron ni pío. Ojo, que a mí me parece fenomenal que ahora reivindiquen esto, porque Ciudadanos solo acierta cuando rectifica y apoya al Partido Popular. Tienen esa extraña habilidad. Fue el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso el que el 24 de octubre de 2017 presentó una Proposición en el Congreso en la que se instaba al Gobierno de Rajoy a equiparar los salarios, y Ciudadanos se sumó a la propuesta cuando el Gobierno ya había aceptado la reclamación. Han tenido que pasar treinta años de reivindicaciones para que sea este Gobierno, les guste o no, el que por primera vez haya incluido una partida en los presupuestos de 2018 con el compromiso de seguir plasmando esas partidas en presupuestos sucesivos, hasta lograr la equiparación total en 2021. Nunca antes se había atendido esta justa reivindicación de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Esta es la realidad y no otra. Por lo tanto ante esos giros y esas vueltas que da el “partido de la ciudadanía” mucha gente se pregunta ya ¿para qué sirve Ciudadanos?

Sigue el desgobierno en Ciudad Real

Publicado el 19 Noviembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El próximo 24 de noviembre hará justo un año de la sesión celebrada por el Pleno del Ayuntamiento de Ciudad Real en la que asistimos a la culminación de un despropósito auspiciado por el pacto de perdedores del PSOE/GANEMOS. Tras más de un año con la televisión municipal apagada y fuera de servicio se aprobó el punto en el que se daba cuenta de la sentencia por la que los ciudadrealeños teníamos que pagar 122.000 euros, más de veinte millones de pesetas, a los seis trabajadores de la televisión municipal despedidos improcedentemente por Pilar Zamora. Pese a las advertencias de nuestro Grupo Municipal, siguieron erre que erre con un asunto, el de las remunicipalizaciones, en el que faltó humildad y sobró soberbia e improvisación. Un quebranto a las arcas públicas de veinte millones de las antiguas pesetas para volver al mismo punto de partida inicial: la readmisión de los trabajadores, el pago de los salarios dejados de percibir y la puesta en marcha de la televisión, tras esas vacaciones de un año de duración pagadas por todos. No es de extrañar a la vista de estos acontecimientos que tengan que subir los impuestos existentes e inventarse impuestos nuevos a grandes empresas para pagar esos caprichos remunicipalizadores. Tras ese fracaso vinieron todos los demás. Fue como el castillo de naipes que se desmorona. Limpieza, ayuda a domicilio y parques y jardines siguieron el mismo trámite y ya queda definitivamente olvidado el dogma de las remunicipalizaciones, que al principio de la legislatura se antojaba fundamental para Ganemos/PODEMOS. Al final se comprueba que lo único que les importaba era evitar que gobernase el partido que ganó las elecciones y garantizar sus sueldos y sillones. En el tema del pliego de parques y jardines siguen actuando sin saber lo que hacen. Han elaborado un pliego tan deficiente técnicamente que está recurrido y el procedimiento parado por una reclamación que ha estimado un tribunal. Mientras las zonas verdes se siguen deteriorando por la inseguridad jurídica a la que ha estado sometida la empresa, la semana pasada se tenía que haber celebrado una mesa de contratación para la apertura de ofertas relativas a la nueva adjudicación. Dicha mesa se suspendió a expensas de la resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales. Un despropósito tras otro mientras el equipo de Gobierno sigue en su particular “dolce far niente”. No sé por qué esta situación me recuerda la anécdota del músico Brahms que no encontraba editor para su música. Uno de ellos le dijo que era porque su música era demasiado triste y la gente quería cosas alegres. Brahms se esforzó en hacer algo alegre y volvió al mismo editor que cuando le preguntó si traía algo más alegre el músico le respondió que si, y le enseñó unas composiciones que se titulaban “Alegremente me encamino hacia la tumba”. Pues eso, que muchas risas y muchas fiestas pero trabajo poquito, mientras Ciudad Real se para y se encamina alegremente hacia el precipicio de la mano de este equipo de Gobierno del PSOE/Ganemos.

 

La Semana Santa y la “semana de pasión” del PSOE municipal

Publicado el 12 Noviembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Este fin de semana hemos podido disfrutar en Ciudad Real de un anticipo de la Semana Santa gracias a la III Edición de la Feria Nacional de Arte Cofrade (Fearteco). Una iniciativa valiente de los responsables de “Cofrades de Pasión” que se está consolidando como una de las ferias de referencia del sector. Esta edición ha contado con 140 expositores entre los que se encontraban orfebres, bordadores, tallistas o imagineros llegados de distintos puntos de España, pero principalmente de Andalucía (Sevilla, Córdoba o Jaén) y de nuestra provincia. Además se ha ampliado el calendario de actividades pasando a más de 30 bandas de música que han actuado los dos días, ambientando cada 20 minutos la feria. También contó con otras actividades paralelas, como mesas redondas o conferencias sobre el mundo cofrade. Esta edición volvió a contar con el respaldo de público llegado de toda la provincia, lo que da muestra de la importancia de esta celebración religiosa no solo en la capital, donde está declarada de Interés Turístico Nacional, sino en toda la provincia. La repercusión económica para Ciudad Real de nuestra celebración pasional no tiene quien la iguale. En 2016 de Jueves Santo a Domingo de Resurrección hubo un 100% de ocupación de las 1.300 plazas de alojamientos hoteleros de los que disponía la capital en ese momento, según datos de la Asociación de Hostelería. Con la incidencia que eso tiene también en bares, restaurantes, comercios y servicios de la ciudad. Por eso no podemos entender que desde el equipo de Gobierno presidido por Pilar Zamora, no solo no se apoye decididamente a la Semana Santa, sino que se la menosprecie y se ataque. Ahora que vamos a empezar a debatir el proyecto de Presupuestos del Ayuntamiento para 2018 el Grupo Popular va a volver a presentar enmiendas que buscan favorecer y realzar a nuestra Semana Santa. Nos parece fundamental aumentar la subvención finalista a la Asociación de Cofradías. Los 32.000 euros que reciben son insignificantes en comparación con lo que reciben otras manifestaciones culturales con mucho menos arraigo y tirón entre los ciudadrealeños. Vamos a pedir que se aumente esa partida finalista, pero además vamos a pedir que se vuelva a incluir en los presupuestos la partida para bandas de música con la que históricamente contaban las cofradías para sus pasos de palio.

En cambio los socios del PSOE en el Ayuntamiento GANEMOS/PODEMOS, van a pedir que se elimine la subvención a la Semana Santa. La izquierda radical atacando todo lo que genera riqueza económica y cultural, solo por su obsesión anti religiosa. En el tejado de Pilar Zamora está decantarse por la opción del Partido Popular, que es la que quiere la mayoría de los ciudadrealeños, o bien por la de los radicales que la mantienen en el sillón. Espero que lo lleven hablado de antes. Que no pase como en el último pleno en el que el PSOE quería subir la tasa de alcantarillado y depuración a todos los vecinos de Ciudad Real. Sus socios de Ganemos en el último momento votaron en contra de la subida y dejaron a Pilar Zamora y a Nicolás Clavero con las vergüenzas al aire. Eso es lo que pasa por pactar y llegar a acuerdos con gente que no es de fiar. Lo lamentable es que en los dos años y medio de legislatura el PSOE, instalado en la soberbia, jamás ha llamado a la puerta del Partido Popular para negociar nada. Volvemos a reiterar nuestra disposición a llegar a acuerdos previos, pero desde luego no como imposición ni trágalas de última hora cuando sus socios de Ganemos los dejan “colgados de la brocha”. Sin duda esta semana el PSOE y Zamora han vivido su particular “semana de pasión”.

Sobre el dogma de la participación ciudadana y su inexistencia en Ciudad Real

Publicado el 5 Noviembre de 2017 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El pasado viernes el Consejo de Ministros autorizaba la celebración de una consulta popular en la vecina localidad de Miguelturra con la siguiente pregunta: ‘¿En qué quiere que se gaste la partida del presupuesto del Ayuntamiento denominada presupuestos participativos?’ Y se dan ocho opciones bastante variopintas de las que se deben marcar tres como máximo. También en materia de participación ciudadana Ciudad Real se está quedando atrás en relación con municipios vecinos y lo de Miguelturra es buena prueba de ello. La participación es uno de los dogmas de la izquierda y a nuestro equipo de Gobierno capitalino no se le cae de la boca. En el Ayuntamiento de Ciudad Real la bandera de la participación ciudadana sigue ondeando aunque bastante descolorida y ajada. Casi como las banderas de España que adornan algunos edificios públicos y mástiles de nuestros parques y jardines. En el caso de la bandera de España ya nos explicaron en un Pleno que era por falta de presupuesto, pero en el caso de la bandera simbólica de la participación, sí hay presupuesto. Pese a ello el gran mérito del equipo de Gobierno de Pilar Zamora en esta materia ha sido acabar con muchas de las asociaciones de vecinos constituidas en la capital. Hace unos meses la Junta de Gobierno aprobó la propuesta de subvenciones a Asociaciones de Vecinos y de los 10.000 euros con los que cuenta la partida, se repartió algo más de la mitad entre cinco asociaciones que concurrieron a la convocatoria. Si, solo cinco. Pero es que la semana pasada a alguna de ellas se les reclamó la devolución de la misma o de parte de ella por no haber justificado su destino. Es decir, porque posiblemente no han llevado a cabo la actividad para la que obtuvieron la subvención. Pero es que como su leit motiv era la participación, el primer presupuesto que elaboraron, el de 2016, contaba con una partida de 500.000 euros para presupuestos participativos de la que a día de hoy, año y medio después, no han gastado ni un euro. O sea, que las famosas asambleas vecinales han sido una especie de desahogo para los pocos vecinos que acudieron a exponer sus demandas, porque después el Consistorio no ha hecho ni una de las actuaciones a las que se comprometió en ese proceso participativo.

Y en estas estamos cuando los socios de Gobierno del PSOE, Ganemos, llevan al Pleno una moción para redactar a estas alturas un nuevo Reglamento de Participación. La verdad, si con los mimbres anteriores no han sido capaces de hacer el cesto, yo creo que a estas alturas de la legislatura, que se les ha pasado en blanco, ya hay necesidades más acuciantes que un Reglamento para una participación en la que, a la vista está, no creen. También la gran actuación transformadora de la ciudad, que se iba a llevar a cabo mediante la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (EDUSI), está obviando todo el proceso participativo que obligatoriamente conlleva.  A día de hoy, año y medio después de presentarse, no se han constituido las mesas de participación. Por tanto lo de elaborar un nuevo reglamento parece una treta de PSOE y GANEMOS para desviar la atención de lo que de verdad importa a nuestros vecinos. Falta de limpieza, calles llenas de baches, contenedores no accesibles, desaparición de la escuela municipal de lenguas extranjeras, pérdida de calidad de la mayoría de las escuelas deportivas, el escaso apoyo al deporte local, la paralización de algunos departamentos del área de Urbanismo por la inacción del equipo de Gobierno…todo eso es más importante de solucionar. Este equipo de Gobierno de perdedores cada vez recuerda más a los representantes del despotismo ilustrado y su lema de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”.

Otro Pleno de la vergüenza

Publicado el 29 Octubre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La semana pasada tuvimos Pleno en el Ayuntamiento. Un nuevo Pleno de la vergüenza en el que el PSOE mostró de nuevo su cara más radical. Fue a cuenta de una moción del Grupo Popular en la que pedíamos que se hiciera un homenaje público a los policías y guardias civiles de Ciudad Real que han estado destinados en Cataluña durante los días previos al referéndum ilegal y que, a día de hoy, siguen allí. A más de 700 kilómetros de sus casas y de sus familias, garantizando la legalidad y el orden constitucional, soportando insultos, coacciones y amenazas. Fue imposible convencerles. El PSOE, liderado por Pilar Zamora, junto a sus socios de GANEMOS, marca blanca de PODEMOS, tumbaron la moción del PP. Una moción que solo buscaba que estos vecinos nuestros que visten uniforme sintieran el calor y la cercanía de su Ayuntamiento. El debate suscitado fue muy esclarecedor de las posturas de cada uno. Además de las justas reivindicaciones salariales, que compartimos, salieron a relucir cuestiones de fondo que evidenciaron lo lejos que estamos del PSOE y de GANEMOS. Para mi es impensable que en el Pleno del Ayuntamiento una portavoz que prometió acatar la Constitución y las leyes en su toma de posesión, dijera que las leyes injustas hay que desobedecerlas. Evidentemente son ellos los que tienen la “potestas” de declarar justa o injusta una ley. Su pretendida superioridad moral solo esconde totalitarismo y pensamiento único. Este es el nivel de los que gobiernan en Ciudad Real sin ganar las elecciones. Pilar Zamora y el PSOE son cómplices (al igual que Page en Castilla-La Mancha), de un partido que se plantea incumplir las leyes y que incluso está a favor de los independentistas catalanes, utilizando los mismos argumentos que ellos para negar un homenaje justo y merecido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Lo más grave es que el PSOE, por mantener el sillón, los secunde y los imite. Los ciudadrealeños no vamos a olvidar esa afrenta a los mejores de entre nosotros. Igual que tampoco vamos a olvidar las afrentas a la bandera. También llevamos una moción de común acuerdo con un grupo de vecinos de nuestra ciudad. Unos vecinos que se sienten abandonados por el Ayuntamiento y que piden que se les construya una rotonda de acceso a sus casas, en la calle Rusia. Pagan religiosamente sus impuestos y consideran que esta obra es necesaria. Desde el Grupo Popular también lo consideramos y por ello exigiremos que en los próximos presupuestos haya una partida para esta obra. Y lo peor del pleno fue comprobar la prepotencia del equipo de Gobierno. Es inaudito como en solo dos años que llevan en el cargo, sin ganar las elecciones, se les ha subido tanto. Sus maneras, sus formas, sus contestaciones, están adornadas con una suficiencia y una soberbia que a duras penas esconde su escasa preparación y su falta de trabajo. Me viene a la cabeza la anécdota de Napoleón. Cuentan que un día pasaba revista a una compañía de sus tropas, acompañado del capitán que la mandaba. Éste, arrogante, le dijo: “Sire, aunque sólo soy un oficial de baja graduación, sabed que hay en mí madera de general”. A lo que Napoleón parece que le respondió: “quedo enterado; cuando necesite generales de madera no dudaré en recurrir a vos” Creo que los concejales del equipo de Gobierno se han creído que tienen madera de gestores. Pero Ciudad Real no necesita gestores de madera. Necesita gestores que trabajen por su ciudad y que pongan las condiciones para dejar una ciudad mejor de la que se encontraron. Unos gestores que solucionen problemas en vez de crearlos mientras se dedican a hacer oposición a la oposición. Por desgracia para todos están haciendo “anti gestión”.

¿Ciudad Real es atractiva para invertir?

Publicado el 21 Octubre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Desde hace algunos días venimos observando cómo el equipo de Gobierno del PSOE se ha instalado en el victimismo para tapar sus carencias y sus incumplimientos. Tras dos años y medio tocando la lira ahora les entran las prisas, el arreón del vago, y reclaman a otros los que no son capaces de hacer ellos por falta de trabajo y de capacidad. Encargaron a sus diputados en Madrid, al ciudadrealeño Barreda quien durante sus años de presidente de la Junta no trajo ni un céntimo de inversión a su ciudad, que preguntaran al Gobierno qué pasa con el polígono SEPES. Y el Gobierno dijo que con la que está cayendo, mientras que no se constate una demanda real y efectiva de necesidad de ese suelo, no lo va a ejecutar. No es una renuncia definitiva. Ahí está el suelo comprado. Pero SEPES  necesita saber que habrá compradores. Unos compradores que según Pilar Zamora pasan de veinte, que se lo han dicho a ella. Pero  ella no se lo ha dicho a SEPES, parece ser. Ejemplos hay por toda la geografía provincial de polígonos terminados y vacíos a la espera de tiempos mejores. Para más INRI, SEPES que era una empresa rentable antes de caer en las manos de Magdalena Álvarez y después en las de Pepiño Blanco, entre 2008 y 2011, descendieron sus ventas en un 65%, pero curiosamente las inversiones aumentaron en un 53%. Inversiones ruinosas aprobadas con criterios políticos en vez de técnicos. Así no hay manera. No es de extrañar que ahora anden con pies de plomo después de haber dedicado más de cuatro años a evitar la quiebra heredada del PSOE de Zapatero. Porque no es verdad que en Ciudad Real no haya suelo industrial. Según los últimos datos disponibles quedan a disposición de las empresas casi 50.000 metros cuadrados de suelo industrial urbanizado y listo para que cualquier empresa que lo necesite se pueda instalar. El quid de la cuestión es si desde el Ayuntamiento se está haciendo lo posible por atraer empresas e inversiones. Si se está haciendo algo más que quejarse del Gobierno de Rajoy, que parece que se levanta todos los días pensando en cómo fastidiar a nuestra ciudad, según el PSOE municipal, claro. A la vista de lo que está pasando en Cataluña está claro que las empresas quieren habitar en lugares tranquilos. Es primordial una estabilidad económica y política. Es difícil que en Ciudad Real, con un Ayuntamiento gobernado en coalición por PSOE y PODEMOS (aquí bajo la marca blanca), haya empresas que quieran arriesgar su patrimonio. El invento del año pasado de subir brutalmente el IBI a las empresas de mayor valor y que más trabajo pueden crear tampoco ayuda. Hace falta estabilidad política y sobre todo un marco fiscal interesante para las grandes empresas, pero también para el pequeño comercio de nuestra ciudad. El pequeño comercio es más que la feria del stock y se echan en falta medidas de apoyo estructurales, a largo plazo.

Es curioso que si el Ayuntamiento ha detectado por fin que lo que de verdad necesita esta ciudad es suelo industrial y empresas, no dirija todos sus esfuerzos a conseguir ese objetivo. En el pasado Debate sobre el Estado de la Región el señor Page se acordó de Ciudad Real y anunció, por segunda vez, que nos había feriado con un “Centro Regional de Folclore”. A doña Pilar le pareció fenomenal. Rajoy nos tiene que traer las empresas y Page las jotas y las seguidillas. Aquí se me vino a la mente el chiste de los vascos que iban a setas y uno se encontró un rolex. Cuando se lo comunicó al amigo éste le reconvino que si íbamos a rolex o íbamos a setas. Pues eso, que este Ayuntamiento no sabe si va a rolex o va a setas.

 

García Page, el primero de su nombre

Publicado el 14 Octubre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La serie “Juego de Tronos” suscita unas pasiones que, si no las llevas más allá de la afición por las series televisivas, pueden ser hasta recomendables. Otra cosa distinta es que PODEMOS, y en concreto Pablo Iglesias, la eleve a compendio de la política y la utilice para explicar el presente de su acción política en España. Con esta lógica podemita, si García Page es el que ocupa el Trono de Hierro en su palacio toledano, el vicepresidente podemita García Molina se ha convertido en la “mano” del rey. Page conquistó el Trono de Hierro a base de intrigas y pactos, no por ganar la guerra, que no la ganó. Perdió en todas las provincias (reinos, si hablamos de la serie), en votos y en escaños. Sus fuerzas quedaron muy menguadas y se tuvo que aliar con una estirpe enemiga para hacerse con el trono. Dijo por activa y por pasiva que nunca se aliaría con ellos, ahí están las hemerotecas. Dijo que si perdía la guerra contra su señor, Pedro Sánchez, se retiraría. Ni lo uno ni lo otro. Page no tiene palabra y no es de fiar. Todo por conservar el Trono de Hierro. Un trono que sabe que no le pertenece por derecho. Pero de momento en sus ensoñaciones puede poner en sus tarjetas de visita “García Page: el primero de su nombre”. Y es cierto que ha sido el primero en muchas cosas. Ha sido el primero en hacer que falten 600 docentes en Castilla-La Mancha a día de hoy, en el peor y más caótico inicio de curso escolar que se recuerda. Por no hablar de los colegios cerrados, esos que nunca se cerraron en tiempos de Cospedal. Para Page y para los sindicatos afines, los que le aplauden, la educación no es una prioridad. Las camisetas verdes aguardan bien planchadas hasta que vuelva a gobernar el PP. También ha sido el primero en engañar con las listas sanitarias. Se ha  dedicado a jugar con la salud de los castellano-manchegos en una cuestión de la que no dejaron de hacer política ni un solo día durante el Gobierno de Cospedal. En la actualidad se están afanando en borrar las estadísticas que no les interesan que salgan a la luz, y así, los pacientes de Cirugía Menor que antes se contabilizaban, los han suprimido de un plumazo. Hay agendas cerradas en especialistas y se han creado listas de espera para las listas de espera. En esto también ha sido el primero.

Y como decíamos al principio, también ha sido el primero en otra cosa. Ha sido el primero en meter en su gobierno a PODEMOS. Un partido antisistema que quiere romper España. Tenemos el dudoso honor de ser la primera comunidad autónoma en tener a podemitas a los mandos del timón de nuestra región. Con mando en plaza. De momento nada más llegar y se han repartido los sueldos, asesores y prebendas correspondientes y se ha calculado que la entrada de PODEMOS en el Gobierno nos va a costar a los castellano-manchegos unos 600.000 euros, cien milloncejos de las antiguas pesetas. Por eso, esta semana que se celebra el Debate sobre el Estado de la Región, tendremos que asistir al espectáculo de escuchar como parte del Gobierno de Castilla-La Mancha a los que se han posicionado claramente a favor de un referéndum ilegal. A los que con sus actitudes y sus palabras han dado alas a los delirios separatistas que consideran a Otegui un hombre de paz. Con esos no quiero ir a ningún sitio y si a Page le queda algo de dignidad, antes de que llegue el día del debate debería cesar a su vicepresidente podemita que en plena ofensiva hispanofóbica y anti española se fue a Barcelona a reunirse con Oriol Junqueras, uno de los máximos “arquitectos” del delirio independentista. Si llegamos durante esta semana a ese debate sin que ese cese se haya producido, García Page habrá traicionado definitivamente a una tierra y a unos hombres y mujeres que nos sentimos profundamente españoles y comprometidos con nuestra Constitución, con el Estado de Derecho y con la indisoluble unidad de España, que es la que da fundamento a nuestra Carta Magna, como bien indica el artículo 2.

Aló alcaldesa

Publicado el 7 Octubre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Decía Ingmar Bergman, o al menos a él se le atribuye, la siguiente frase: envejecer es como escalar una gran montaña. Mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena. Yo añadiría además que eso es así cuando se envejece con dignidad. Con esos “méritos y ancianía bien gastada” que dejó escrito el gran Jorge Manrique. Pues bien, los que nos dedicamos a la política y hemos tenido responsabilidad de gobierno encontramos esas mismas dificultades que cuando se escala una montaña. Por desgracia el actual equipo de Gobierno de Ciudad Real, presidido en la cara A del disco por Pilar Zamora y en la B por Ganemos/Podemos, no tiene esa mirada serena y limpia, quizá porque no está envejeciendo con dignidad. La legislatura ya está más que mediada, va camino de la senectud y aunque tienen la maquinaria administrativa a su disposición y la responsabilidad de gobernar, abdican de esa responsabilidad. A veces porque no saben y otras veces porque reciben órdenes de sus socios de Gobierno, los podemitas de Ganemos. O a veces por una combinación de las dos causas como sucede en Ciudad Real. Intentan subir más rápido y no se paran a mirar a su alrededor. Solo escuchan a los que llevan al lado, a los tiralevitas. En cambio, desde nuestra actual posición, nosotros tenemos la mirada más libre, la vista más amplia y serena y solo nos debemos a los vecinos de nuestra ciudad, de Ciudad Real. Por eso podemos plantear en el Pleno las medidas que creemos necesarias para que nuestra ciudad prospere, porque desde esa cierta altura vemos que las cosas no van bien. El pasado pleno ordinario ocurrió una situación kafkiana. En esta ciudad moderna, en esta ciudad que recibe millones para Desarrollo Urbano Sostenible, nos quedamos sin tumbas por falta de previsión. Podría tratarse del guión de una mala película, pero era cierto. El pleno fue el jueves y hasta el martes no hubo sepulturas disponibles. Una irresponsabilidad manifiesta. Nadie ha dimitido todavía. Aló señora Zamora ¿escucha usted a sus vecinos? ¿Por qué no llamó a los afectados? Hubo familias que entre el dolor por la pérdida de un familiar y su incomunicación se sintieron maltratados. Porque usted llama a quien quiere. En el pasado pleno de Ordenanzas Fiscales, nada más terminar usted y sus adláteres se dedicaron a llamar a empresarios, si a empresarios, a intentar justificar su postura ante la brutal subida de impuestos que acababan de perpetrar y, lo que es más grave, a intentar echar la culpa al que está en la oposición.

Todos estamos acostumbrados al paripé que ustedes montan con sus socios podemitas cuando les interesa. Usted señora Zamora votó en contra de la propuesta del PP de bajar el IBI al 0,85. Usted señora Zamora votó en contra de rebajar el impuesto a los agricultores y ganaderos. Usted señora Zamora votó en contra de rebajar el impuesto a la mitad al pequeño comercio de la capital. Y usted votó en contra de eliminar el IBI diferenciado para las grandes empresas, que usted misma implantó el año pasado. Hay que tener cortedad de miras para que en estos momentos en los que las empresas están saliendo de Cataluña usted se invente el mayor IBI de España para las grandes empresas. Ole tú. Así que no nos venga con milongas. Rebaje el IBI porque puede hacerlo en estos momentos, ahí si nos encontrará. Donde no nos va a encontrar es en el trilerismo político de hacer como que se enfada con sus socios, cuando al final lo único que usted sabe hacer es oposición al Partido Popular. Por lo que escucho y palpo, ya le queda poco para volver a ocupar esa posición. Señora Zamora, escuche a sus vecinos que son los que de momento le pagan el sueldo.