Pilar Zamora legaliza el botellón

Publicado el 11 noviembre de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La Tribuna de Ciudad Real

Cuando durante el pasado pleno el Grupo Popular presentó una moción en la que se pedía que se creara una mesa de trabajo para el estudio del problema del botellón, poco nos podíamos imaginar que estábamos a pocos días de la legalización de esta práctica perniciosa en nuestra ciudad. Pedíamos la creación de esa mesa, explicábamos, porque ya son muchos los años en los que se está mirando para otro lado ante un fenómeno que perjudica la salud de nuestros jóvenes y que lleva aparejados otros problemas como la suciedad y el ruido. El PSOE y GANEMOS/PODEMOS votaron que no a esta sencilla propuesta y cual fue nuestra sorpresa cuando el pasado martes nos enteramos que el Ayuntamiento ha mantenido una serie de reuniones con la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Ciudad Real, reunión que éstos valoran muy positivamente, porque según ellos abre una vía de diálogo con el Ayuntamiento de Ciudad Real que “tiene la intención inminente y decidida de mitigar este serio problema en la capital”. El presidente de la Asociación abunda en la idea cuando dice que “nuestro objetivo es erradicar estas prácticas, pero si no es posible porque están muy arraigadas, minimizarlas”. Parece ser que en esas reuniones le explicaron a Pilar Zamora que ya existen precedentes de ciudades que han limitado por decreto el botellón como Albacete y Granada, un ejemplo que podría seguir nuestro ayuntamiento, “acotando el tiempo de duración y los días”. Yo no estaba en la reunión (porque no se cuenta con el Grupo Popular), pero me imagino a la señora Zamora sonriendo y apuntando con diligencia en su libreta las propuestas de la asociación de hostelería. Los representantes de hostelería salieron contentos de esa reunión, porque se creyeron las palabras de la primera autoridad municipal. ¿Cómo les iba a mentir en su cara? Posteriormente el Ayuntamiento se reunió con representantes de los colegios afectados, profesores y Ampas, y más o menos se comprometió a lo mismo, así como a mejorar la seguridad y limpieza de la zona. Pues después de todo esto nos enteramos que el viernes la señora Zamora, firma un decretazo por el que se autoriza el consumo de bebidas alcohólicas en esta zona de la capital. Sin contar con nadie, sin pasar por ningún órgano del Ayuntamiento, al amparo de la Ordenanza Reguladora de la Convivencia y el Ocio en el término municipal de Ciudad Real, se autoriza el consumo de bebidas que realiza la juventud en sus concentraciones de ocio en el recinto acotado en calle Echegaray los jueves, viernes, sábados y domingos, así como vísperas de festivos de 23.00 a 4.00 horas. Inmediatamente la Asociación de Hostelería ha emitido un comunicado en el que ha mostrado su “total oposición” al decreto ya que se trata de una decisión adoptada “unilateralmente” y el horario es “una clara imposición lesiva al sector”. O sea, que los han engañado como a un chino (con perdón). Y yo me pregunto: ¿De verdad se habían creído que el PSOE y GANEMOS/PODEMOS tenían intención de poner solución a este problema? ¿No les pareció extraño que votaran que no a nuestra propuesta de crear una mesa de debate? Desde el Grupo Popular seguimos abiertos a trabajar con cualquiera de, de buena voluntad, quiera sentarse a hablar con nosotros para intentar atajar un problema que pone en riesgo la salud de nuestros jóvenes y que degrada ambientalmente nuestra ciudad.

Cuando ultrajar la bandera se considera un chiste

Publicado el 4 noviembre de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Cuando gobierna la izquierda España se crispa. O mejor dicho, los que gobiernan crispan a la sociedad ya que, según ellos, la tensión les da votos. Piensan que mientras nos tengan entretenidos con esto no reparamos en la ineficacia de su gestión, en la subida del paro y de la prima de riesgo, en la subida de impuestos que nos van a clavar y en el estancamiento de la economía. Lo que pasa es que a veces se pasan de frenada y la cuerda se rompe. Hace unas semanas la ultraizquierda socia de Chávez y Maduro, consiguió que el Congreso de los Diputados aprobase admitir una proposición de ley para revisar o eliminar algunos artículos del Código Penal como las injurias a la Corona, el ultraje a España o la ofensa a sentimientos religiosos, una iniciativa que ha respaldado el PSOE, ERC, PNV, PDeCAT y Compromís. El texto está ahora en el proceso de presentación de enmiendas pero una de sus intenciones es clara: que el ultraje a España y a sus símbolos les salga más barato a los ofensores. Centrándonos en el ultraje a España, las ofensas o los insultos, ya sean de palabra o por escrito a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos, como las banderas o los himnos, son castigados con una pena de multa de siete a doce meses, según el artículo 543 del Código Penal. Los podemitas quieren “suavizar” esta pena porque según ellos este delito “ataca” la libertad de expresión y no supone un “ataque contra la patria”. No nos extraña en un grupo que quiere derogar la Ley de Seguridad Ciudadana, que protege a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, o que quiere derogar la prisión permanente revisable para hacer más llevadero el día a día de los asesinos, terroristas y violadores no rehabilitados. Sí nos extraña en el PSOE. ¿De verdad que todo vale para mantenerse en el sillón? ¿De verdad que no quedan socialistas honrados que alcen la voz? ¿Cuál será el siguiente paso de Sánchez Castejón para seguir viviendo en un palacio y seguir paseando a la familia en el avión oficial? ¿Indultar a los golpistas catalanes? ¿Hasta cuándo vamos a consentir tanta ignominia? A estas alturas yo creo que a nadie se le escapa ya que el partido chavista de España lo que quiere es romper el Estado desde dentro y para eso siempre se ha de tener la colaboración de traidores locales, en este caso los actuales dirigentes del PSOE y sus allegados. Solo así se entiende que en determinados canales de televisión se ofenda día sí y día también los sentimientos de la mayoría de los españoles. El último capítulo, el protagonizado por un colaborador del programa “El Intermedio”, es el penúltimo ataque a nuestros símbolos disfrazado de humor y de libertad de expresión. Yo me pregunto ¿los que aplauden la “gracia” de sonarse los mocos con la bandera, también aplaudirían un chiste sobre inmigrantes? Es que no a todo el mundo le hacen gracia las mismas cosas y lo que parece claro a tenor de las reacciones de miles de personas a un comentario en mi muro de Facebook es que esta vez se han pasado de frenada con el ultraje a nuestra bandera. Es verdad que se había hecho más veces, pero quizá es que ya estamos hartos. Por cierto los mismos que se ríen de la bandera y de nuestros símbolos son los que gobiernan también en la capital. Tras la sonrisa de Pilar Zamora están las mismas ideas de sus jefes de Madrid, porque siempre que desde el PP hemos llevado alguna iniciativa a favor de la Constitución, de la bandera de España o de la Guardia Civil, han votado en contra. Eso es lo que tenemos en Ciudad Real, que no se nos olvide a la hora de depositar el voto.