Tiempos revueltos

Publicado el 17 junio de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Cuando el lunes pasado en este mismo espacio decía que Pedro Sánchez habíahecho un Gobierno para la foto no me podía imaginar que el ministro de Cultura y Deportes dimitiría a los seis días de tomar posesión y que ese día, además, iba a coincidir con el cese de Lopetegui como seleccionador nacional. En el caso del ya ex ministro pensaba que iba a durar poco, pero a consecuencia de su incontinencia tuitera y de su desconocimiento de la materia deportiva.

Está el tiempo revuelto y no solo en lo climatológico. La exigencia de una conducta intachable se ha extremado tanto que solo se van a poder dedicar a la política los que lo hagan desde niños, recién liberados del pecado original, porque a poco que se entre en la adolescencia y la edad adulta seguro que los nuevos inquisidores de la moral pública encuentran alguna mácula suficiente para provocar la caída del político en cuestión. A Maxim Huerta no le quedaba otra salida porque su conducta previa, intentando ahorrarse unos cientos de miles de euros de manera ilegal, no era compatible con los estándares de pureza impuestos por la izquierda política y mediática. Su cese se exigió por todo el arco parlamentario excepto Ciudadanos que, como siempre, decían de esperar a ver. Cuando sucedieron los hechos Huerta no era ministro. Soria, del Partido Popular, tuvo que dimitir por no saber explicar que antes de dedicarse a la política y en el marco de los negocios familiares, fue titular de una cuenta legal en un país considerado paraíso fiscal. Fue antes de ser ministro, no cometió ningún delito, no se le acusó de nada ilegal, pero la oposiciónacabó con él y el PSOE aplaudió. Pues este no podía ser menos.

Vivimos como digo tiempos convulsos. Un Gobierno que no ha salido de las urnas, sostenido por una exigua minoría de diputados en el Congreso, con mayoría de diputados del Partido Popular que se convierte en tremenda mayoría absoluta en el Senado. Estamos viviendo situaciones inéditas en democracia con una agitación política más propia del siglo XIX que del XX. Cuando me decían que si Huerta había sido el ministro más efímero de la historia respondía que no porque solo en febrero de 1822, durante el Trienio Liberal, hubo cuatro ministros de la Guerra. Alguno duró solo un día aunque su dimisión no fuera por algo tan prosaico y poco épico como defraudar al fisco. No sé por qué me da que no va a ser el último en salir corriendo de un Gobierno de diseño pensado para obtener rédito mediático y no pensando en el interés general, sino en mantener el Gobierno hasta 2020.

Y ahora toca descender a lo local. El reloj de la cuenta atrás se ha puesto en marcha para el equipo de Gobierno y ellos lo saben. Cada día que pasa es un día menos para desalojar a un Gobierno que es un lastre para el futuro de Ciudad Real. Ya dije que el PSOE ha ido a más y Ciudad Real a menos, y eso no se puede consentir. Cuando la semana pasada hicimos balance de los tres años de legislatura no me salía ni un solo proyecto impulsado o ejecutado por el actual equipo de Gobierno. Las actividades de las distintas concejalías que funcionan son heredadas de los anteriores gobiernos populares y en lo que han querido “innovar” han metido la pata. Por ejemplo en el área de Educación. Esperemos que estos tiempos revueltos a nivel nacional no vengan a ahondar aún más en los problemas de una ciudad paralizada por la inacción de un PSOE que ha pasado tres años festejando su llegada a la alcaldía, por la puerta de atrás, y que ahora ve que el tiempo se le ha escapado entre las manos. Tenemos que recuperar el futuro de Ciudad Real.

Pedro Sánchez y su Gobierno para la foto

Publicado el 9 junio de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

¡Habemus Papam! Tenemos Papa, anuncia gozoso el cardenal protodiácono cuando se produce el feliz acontecimiento tras la fumata blanca. ¡Tenemos Gobierno! gritan con igual gozo los periodistas y otros sesudos analistas de la realidad. Un Gobierno “mediático” que solo con la inercia podría llegar fácilmente a las elecciones de 2020, fruto de la buena herencia económica recibida. Todo ello si le dejan sus socios, claro. Un Gobierno que según la edición de “Cinco Días” del pasado viernes  “no subirá los impuestos, por ahora”, subráyese ese “por ahora”. Lo que no dice es que ese Gobierno costará a los españoles un 30% más que el de Rajoy. Un Gobierno que dice que “corregirá” la reforma laboral, afirmación que es para echarse a temblar. Con los datos que vamos conociendo del paro y del mercado laboral en España, que son los mejores desde 2008 en buena medida gracias a esa reforma laboral, pues qué quieren que les diga. También dice la prensa que el nuevo Gobierno dará prioridad a la igualdad y a las iniciativas sociales. La realidad es que otros diciendo menos hacemos más y si no y por poner solo un ejemplo fíjense en los datos de desahucios que han bajado gracias a las medidas tomadas por el Gobierno de Rajoy frente a las que tomó Zapatero que perseguían lo contrario, agilizar los desahucios. Ahí están las hemerotecas. Pero los progresistas son ellos. EL PAÍS recoge que el Gobierno quiere medidas de impacto. Se les acaban los adjetivos para calificar al Gobierno de Sánchez: progresista, profesional, técnico, de prestigio…

pero es EL CORREO el que se desmelena con un titular tremendo: “El Gobierno más feminista de Europa”. Habiéndolo publicado cuando aún no había echado a andar el Gobierno supongo que se refería exclusivamente al hecho de que haya más mujeres que hombres, como si ello diera ya el sello de feminista. O si ello fuera una garantía de lucha por una igualdad real. Algunos en el colmo del paroxismo han dicho que España es más feminista que Suecia, un país pionero en la lucha por los derechos de las mujeres, reconocido por su alto nivel de participación femenina en la vida laboral. Sin embargo en el parlamento, la presencia femenina es del 45%, y en el gabinete del primer ministro Stefan Löfven hay paridad entre hombres y mujeres, según datos del propio Gobierno, es decir, no hay más mujeres que hombres. No ha empezado a gobernar y ya le han comprado la moto de que es más feminista que Suecia. Lo que sí sabemos es que Carmen Calvo, la vicepresidenta de la que dependerán las políticas de igualdad, fue una de las que posó en la revista VOGUE junto a todas las ministras de Zapatero con diversos modelos de traje y profusión de pieles de animales, reportaje que suscitó un gran revuelo político y grandes críticas de sectores de la izquierda y feministas. Su conciencia feminista le jugó una mala pasada y no la avisó a tiempo del error. Hay quien está basando sus análisis mirando de forma global al nuevo Gobierno, como un todo. Pero el Gobierno lo componen personas y coincido con el politólogo y presidente de “Acreditra”, Fran Delgado,  que en su blog de análisis “Where´s my mind?” describe una teoría en relación al efecto que se produce cuando los sujetos (hombres o mujeres) son más atractivos cuando se observan colectivamente que si se hace de manera individual. Algo así ocurre cuando uno analiza el Gobierno nombrado por Pedro Sánchez. Se trata de un Gobierno que si se mira de manera global se obtiene una apreciación distinta que si se hace observando a sus componentes uno a uno. Y desde luego no es mejor que el de Rajoy. ¿Es la juez Margarita Robles mejor que la Abogada del Estado Cospedal? ¿Es la funcionaria europea Calviño mejor que el funcionario europeo Escolano? ¿O el juez Grande-Marlaska mejor que el juez Zoido? Tendrán que demostrarlo, pero apuesto a que no son mejores. El ser del PSOE no les hace mejores aunque el marketing les funcione mejor. De momento la primera medida de impacto que hemos conocido y que es una desvergüenza porque supone empezar a pagar el peaje a los independentistas, ha sido que levantan el control financiero a Cataluña de forma que puedan seguir dedicando recursos del Estado a pagar sus delirios separatistas. Sin duda este Gobierno será peor para España.

Más PSOE, menos Ciudad Real

Publicado el 3 junio de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Comienza la semana con nuevo inquilino en Moncloa. No, no ha habido elecciones. La nueva izquierda tiene esa extraña cualidad que no tenemos otros, que gobierna sin ganar las elecciones. Es parecido, salvando las distancias, a lo que pasó en 1931, que unas elecciones municipales fueron suficientes para considerar que había que cambiar la forma de Estado y de ahí la famosa frase de que “España se acostó monárquica y se levantó republicana”. No era cierto, pero la mentira y la manipulación de la izquierda hicieron el resto. Y así siguen. Hoy, en pleno siglo XXI, ni Pedro  Sánchez en España, ni García-Page en Castilla-La Mancha, ni Pilar Zamora en Ciudad Real han ganado las elecciones, aunque lo pudiera parecer, y todos necesitan de la ultraizquierda para gobernar. En el caso de Sánchez es peor, porque en esa amalgama de partidos y coaliciones que lo han apoyado está lo mejor de cada casa. Podemos, los independentistas catalanes, los amigos de Otegi y de ETA, las mareas gallegas…¿alguien duda de que toda esta gente quiere lo mejor para España? Claro que si. En eso están pensando. Pero es lo que hay, al menos hasta unas próximas elecciones.

 A todos los que os habéis acercado hasta mí para manifestar vuestra indignación os pido que lo recordéis a la hora de ir a votar. Y recordad  también que el que puso en bandeja de plata la cabeza de Rajoy a todos los enemigos de España fue Albert Rivera, que en su ansia por llegar a Moncloa se precipitó dando por finalizada la legislatura y los malos le cogieron la palabra. Ay! Ciudadanos y su querer quedar bien siempre, que caro nos va a costar. Espero que a partir de ahora se comporten con más responsabilidad y que aprendan de sus errores. Churchill, que de política sabía algo, dijo que el problema de su tiempo era que los hombres (si, dijo hombres pero era en los años cincuenta del s. XX) querían ser importantes y no útiles. España necesita gente útil y no personas importantes, porque de tanta importancia que algunos creen que tienen, nos podemos morir como país. Pero aunque las cosas han cambiado en España, en Ciudad Real seguimos igual. Hay más PSOE en las instituciones y menos Ciudad Real, que cada vez es más pequeña, metafóricamente hablando. Cada vez tenemos peores servicios y más caros. El último ejemplo lo hemos padecido con la subida injustificada y aún sin explicar del 50% en las tarifas de las “escuelas de verano”. Los mismos baches, los mismos parches en las calles mal asfaltadas, el mismo problema de ruido y suciedad en zonas emblemáticas como el Torreón y ahora las quejas fundadas de barrios como Pío XII, que se sienten abandonados.  Dicen los mayores del lugar cuando les cuentan que van a tirar el antiguo Hospital de Nuestra Señora de Alarcos para hacer un parque que a ellos nadie les ha consultado. Ay esa forma de gobernar de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Ellos, Zamora y su equipo, Page y los suyos, Sánchez y sus colegas, son los que interpretan lo que quiere el pueblo, que para eso les han votado (ah no, que no les han votado). Y así nos va.

En Ciudad Real siguen cerrando locales y hay calles que se están quedando vacías. Sube el paro, cuando baja en toda España (a ver qué pasa ahora). En vez de ayudar a los empresarios se les grava con unos impuestos y tasas abusivos. Primero el IBI diferenciado, ahora el alcantarillazo. Un Gobierno agotado, sin empuje, sin idea de ciudad, sin ganas de trabajar y que ahora, con todas las instituciones a favor, tendrá que demostrar que pinta algo, pero sobre todo ya no podrá escudarse en “Montoro” para tapar su ineficacia. Aunque no se si les harán mucho caso, teniendo en cuanta que el equipo de Gobierno encabezado por Pilar Zamora no votó a Pedro Sánchez, sino que eran de Susana Díaz, la perdedora de la batalla del PSOE. Igual van a echar de menos a Montoro y sus diez millones del IBI del hospital, pagados a tocateja al Ayuntamiento, y los otros diez millones de subvención de la EDUSI a los pocos meses. Sánchez, no me lo mejores, iguálamelo.