El Pleno dejó al descubierto las vergüenzas del equipo de Gobierno

Publicado el 24 febrero de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El pleno de la semana pasada correspondiente al mes de febrero dio mucho juego. Se trataron diversos temas, unos más interesantes y más importantes para la ciudad que otros. Como viene siendo habitual, la presidenta del Pleno demostró su poca capacidad a la hora de dirigir y de controlar los debates, que por momentos se volvieron broncos y que incluso llegaron a provocar que un concejal del equipo de Gobierno se encarase con el público asistente, en una actuación a todas luces desmedida y fuera de lugar. Después se disculpó de una manera extraña. Debido al batiburrillo de temas y de debates no me extrañaría que los vecinos que lo siguieran por televisión hubieran llegado a pensar que Marcelino Camacho quería comprar suelo industrial en Ciudad Real, o que la Semana Santa apoya la huelga feminista del 8 de marzo, porque de todo eso y de más cosas se habló en la gran cantidad de mociones que se debatieron en el transcurso de la sesión plenaria. Había un tema importante para el futuro de nuestra ciudad. El tema del polígono SEPES que se debatió en dos mociones, una a tres manos del PSOE, GANEMOS y CIUDADANOS y posteriormente otra del Partido Popular. La del triunvirato pedía que se instara al Gobierno de España para que “parcelara” el polígono SEPES. Después le tuve que explicar al que perpetró la moción que lo que en realidad deberían pedir es la reparcelación, porque ya hay una única parcela propiedad de SEPES. Esa moción se aprobó con los votos de los autores de la misma y lo curioso es que después no se aprobó la moción del Partido Popular, que surgió tras la reunión que la diputada nacional Rosa Romero y yo mismo mantuvimos con la directora general de la Entidad Pública Empresaria de Suelo. En dicha reunión, en la que la directora general nos explicó que el Ayuntamiento de Ciudad Real no ha contactado con ella para trasladarle ninguna propuesta acerca del futuro del polígono industrial de Ciudad Real, SEPES se comprometió a que si se presenta por parte del Ayuntamiento una propuesta firme, con una demanda real y contrastada de suelo y con las necesidades concretas en función de la tipología de las empresas que se quieran instalar, se iniciarían los trámites para sacar a licitación pública los concursos de precomercialización de la actuación, junto con el de ejecución de las obras de urbanización. Falta por tanto que el Ayuntamiento haga su trabajo y ponga en marcha una campaña de promoción para captar empresas. Pero no basta solo con esto. Hay que crear unas condiciones fiscales favorables y sobre todo, se tiene que garantizar que el que se quiera instalar no va a tardar un año y medio en obtener la licencia de obras. Solo así seremos capaces de atraer empresas que creen empleo en nuestra ciudad. Al concejal de Promoción Económica le sorprendía que desde el año 2002 que se firmó el convenio no se hubiera hecho nada. Hube de explicarle que claro que se han hecho cosas. En un proceso largo y farragoso SEPES fue adquiriendo el suelo a los distintos propietarios. Mientras tanto, con un gobierno socialista en el Gobierno de España, el del infausto Rodríguez Zapatero, entre 2008 y 2010 se ejecutaron cuatro polígonos industriales en la provincia de Ciudad Real, ninguno de ellos en la capital, ante el silencio del PSOE local. Ante esa situación el Gobierno municipal del PP se encargó de desarrollar el Polígono Industrial Avanzado y de generar las condiciones para que se desarrollara un polígono industrial de impulso privado detrás del AVE. Eso es lo que hizo el Gobierno municipal del PP en vez de presentar mociones pidiendo a otros lo que no son capaces de hacer.

También se habló de Semana Santa. Como era de esperar Pilar Zamora y los suyos votaron en contra de recuperar la subvención para bandas de música que amenicen los cortejos procesionales. Subvención histórica eliminada por el gobierno socio-comunista encabezado por Zamora. Creo sinceramente que este pleno ha dejado al descubierto las vergüenzas del equipo de Gobierno de Zamora.

Nos ha mirado un tuerto

Publicado el 17 febrero de 2018 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Foto Lanzadigital.com

Ciudad Real siempre se ha caracterizado por ser una ciudad tranquila. Una ciudad con escasos incidentes graves y en la que había una sensación de seguridad. El modelo de ciudad basado en la calidad de vida, en el que primaban las zonas verdes y los jardines, los parques y la progresiva peatonalización del centro urbano, contribuían a aumentar esa sensación de bienestar. De un tiempo a esta parte el deterioro de la ciudad es evidente. No hay más que darse un paseo por los parques y las zonas verdes para darse cuenta de que algo está fallando. Y es normal que algo falle si tenemos en cuenta que la empresa colaboradora del Ayuntamiento lleva desde el inicio de la legislatura con la espada de Damocles sobre su cabeza a cuenta de las famosas remunicipalizaciones que, a día de hoy, ya está claro que “ni están ni se las espera”. Pero es que ni siquiera cuando han decidido volver a contratar a una empresa, como hizo el anterior equipo de Gobierno del PP, para que les eche una mano en el tema de los jardines, ni siquiera así aciertan. El proceso de contratación hace meses que se inició y a día de hoy sigue embarrado en cuestiones técnicas y de procedimiento ante la inacción de un equipo de Gobierno del PSOE que ve como el tiempo se le escapa entre las manos y que ha decidido por ello ponerse en modo electoral. Y esto es lo peor que le puede pasar a los vecinos de Ciudad Real. Que a falta de más de un año para las elecciones municipales el PSOE ya esté pensando en ellas, traerá más anti gestión a esta ciudad. Ese deterioro de la calidad de vida está en el subconsciente de nuestros dirigentes municipales, en los que está calando esa sensación que se nota incluso cuando eligen lemas para atraer visitantes a la ciudad. Hemos pasado del “Ciudad Real te enamora” que tanto gustó a los ciudadrealeños y visitantes, al “Ciudad Real, Aventúrate” o al más reciente “Vívela”. ¿Cuántos metros de carriles bici han hecho? ¿Cuántas calles han hecho peatonales? ¿Cuántas calles han asfaltado? ¿Cuántos jardines han diseñado para ocio de los vecinos? Sinceramente, no me alegro de lo malo que le pasa a mi ciudad pero es que parece que nos ha mirado un tuerto, si me permiten la expresión coloquial. Más que vivirla habrá que “revivirla” para sacarla de su estado comatoso.

Pero volvamos al tema de la seguridad. Una cuestión en la que es tan importante la existencia de la misma como tener la sensación de que existe. Según los últimos datos conocidos de la Fiscalía Provincial el número de delitos ha decrecido entre un 2 y un 3 por ciento, pasando los más graves –homicidio, asesinato o violación– de 26 a 13 casos. Las diligencias previas en la provincia de Ciudad Real pasaron de 32.800 a 18.900. Pero este descenso se basa en los cambios legales por los que las fuerzas del orden no pasan a los juzgados los casos en los que no haya un autor conocido. En la capital cada vez son más habituales los robos. Raro es el día que no nos desayunamos con robos en comercios, en locales de ocio, en bares, restaurantes, en viviendas… En polígonos, pero ahora también en el centro. En la zona del Torreón hace pocos días han robado en varios restaurantes. Es descorazonador para esos pequeños empresarios ver cómo el esfuerzo de muchos años se ve perjudicado por cuatro desalmados. El Torreón y sus calles aledañas (esas que ya no son zona zas por decisión de Pilar Zamora), son escenario frecuente de riñas y tumultos que de momento y por fortuna no han pasado a más. Espero que me entiendan, no quiero decir que el hecho de que se robe en un establecimiento es culpa del Ayuntamiento, pero si es verdad que si dejamos que nuestra ciudad se deteriore, que los parques y zonas verdes se descuiden y se llenen de indeseables, estaremos creando el caldo de cultivo para que se den ese tipo de situaciones. Señores dirigentes, si aún están a tiempo de reaccionar, háganlo.

El Carnaval no puede enmascarar los problemas de la ciudad

Publicado el 10 febrero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Extraída de la edición en papel de LANZA

Llega el Carnaval. Para unos la fiesta pagana por excelencia, en honor a Baco. Otros, buscando significación cristiana, aluden a un origen etimológico procedente del latín vulgar carnem-levare que significa abandonar la carne, que es justo lo prescrito por la Iglesia durante los viernes de Cuaresma. En nuestra ciudad el Carnaval está reducido, desde casi siempre, a su mínima expresión por el poco apego ciudadano a esta fiesta. Esta tarde baile y merienda para los mayores, mañana la fiesta infantil, entierro de la sardina y poco más hasta el desfile del Domingo de Piñata, que ahí si que somos una potencia desde hace años. No se puede decir que este equipo de Gobierno haya puesto en marcha ningún tipo de innovación en la materia. En cualquier caso el Carnaval, para lo que ha servido siempre, es para enmascarar la realidad por unos días e incluso para criticar al poder establecido a través del humor. Quizá por ello nuestra primera autoridad local, Pilar Zamora, ha pedido por escrito en su saluda carnavalero que: “Desterremos la monotonía de lo cotidiano, expulsemos de nuestras vidas los gestos adustos y las caras serias” Supongo que aprovechando que es Carnaval y que el Pisuerga pasa por Valladolid, trata de enmascarar los problemas que tiene nuestra ciudad, en buena medida ocasionados por ella misma y por su equipo de des-gobierno. Lo cotidiano en nuestra ciudad es que el asfalto de nuestras calles esté cada día más deteriorado, convirtiendo las mismas en pistas de rally, sin que el equipo de Gobierno haga nada por remediarlo. Lo cotidiano es que las aceras en algunos barrios del centro sean una trampa para personas mayores y con movilidad reducida. Lo cotidiano es que las calles estén sucias. Lo cotidiano es que las empresas encuentren mil trabas y retrasos a la hora de obtener sus licencias y que además los frían a impuestos y tasas. Lo cotidiano es que en la zona centro, tanto en calles ZAS como en las que Pilar Zamora decidió que dejaran de serlo, cada vez sea más difícil conciliar el descanso vecinal con el ocio. Lo cotidiano es que este Ayuntamiento no haga nada por fomentar actividades alternativas al botellón. Lo cotidiano es que no se atienda y se quiten subvenciones a colectivos culturales como la Agrupación Musical (banda de música) y la Asociación de Cofradías, para dar esos recursos a otras organizaciones más afines ideológicamente al PSOE/GANEMOS/PODEMOS. Lo cotidiano es que la alcaldesa y los concejales no atiendan a los vecinos que les piden citas. Lo cotidiano es que nuestros hijos desarrollen sus actividades deportivas en pabellones sin calefacción. También es cotidiano que no se atienda a los colectivos que proponen actividades deportivas de calado en nuestra ciudad, actividades que conseguirían llenar los hoteles. Se está convirtiendo en algo cotidiano que ante cada solicitud del Grupo Popular para negociar algún tema de interés para la ciudad nos den la callada por respuesta y prefieran negociar con GANEMOS/PODEMOS. Caso sangrante es el de los presupuestos para 2018, que prefieren seguir humillándose ante la izquierda radical antes que sentarse a hablar con el Partido Popular. O en temas como el polígono SEPES que ni nos han dicho qué empresas están interesadas en instalarse en el mismo (si es que las hay) y tampoco nos han dado información sobre los tratado en la reunión del Pacto por el Empleo, desdeñando la ayuda ofrecida por el Grupo Popular. No se puede gobernar contra la mayoría de los vecinos. Ante toda esta cotidianeidad es ante lo que nos revelamos. Y encima nos pide que no tengamos la cara seria. Pues nada, alegría.

 

 

Page tiene un plan y Zamora es su profeta

Publicado el 4 febrero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

La turné que ha iniciado Pilar Zamora por distintos medios de comunicación intentando vender las bondades del Plan de Modernización de Page deja a las claras que no ha caído tan bien como ellos esperaban. Básicamente porque los ciudadanos ya no aceptan promesas tan a largo plazo, sino hechos concretos. Ese “largo me lo fiáis” con el que Don Juan Tenorio se aprestaba a vivir el presente también es aplicable a este plan, por parte de unos vecinos de Ciudad Real que quieren realidades, no promesas. Un plan sin financiación en los presupuestos y que llega al 2025 hace necesario que exista una persona que, más que anunciar las obras que contiene, las profetice, y eso es lo que está haciendo la primer edil. Ya he dejado escrito en alguna ocasión la frase que le atribuyen al general Eisenhower: “En la preparación para la batalla siempre he encontrado que los planes son inútiles, pero que la planificación es indispensable”. Es una frase que encierra una forma de actuar tendente a conseguir objetivos, que se puede aplicar no solo a las operaciones militares, sino a la empresa y por supuesto a la política. Evidentemente lo primero que tienes que tener claro son los objetivos ¿Tienen claro el PSOE y GANEMOS cuales son sus objetivos para esta ciudad? Ojo, digo para la ciudad, porque para ellos si tienen claro el objetivo: mantenerse en la poltrona. Porque son muchos los casos que podría señalar de falta de objetivos y de improvisación por parte del actual equipo de Gobierno a la hora de señalar puntos que ayuden a conseguir un modelo de ciudad. Primero habría que definir el modelo de ciudad y después establecer los objetivos y los medios para alcanzarlos. Con sus defensores y quizá también con sus detractores el anterior equipo de Gobierno del Partido Popular tenía claro su modelo de ciudad y hacia él tendía y concentraba sus esfuerzos. Queríamos una ciudad con calidad de vida. Con zonas peatonales y zonas verdes bien cuidadas y mantenidas. Con servicios de calidad para todos. Con calles bien asfaltadas. Con aceras por las que se pudiera caminar y calles peatonales. Una buena red de centros sociales así como múltiples recursos de ocio para niños, jóvenes y no tan jóvenes. Hoy todo eso ha cambiado. Como el objetivo es mantenerse a toda costa y que no gobierne el PP, se está descuidando todo lo demás. Se dedican recursos hacia colectivos y actividades que no representan más que a unos pocos. Se da de lado a clubes y asociaciones deportivas que intentan traer grandes eventos a nuestra ciudad. Se prima a artistas de fuera, mientras que la Banda de Música de nuestra ciudad ve con incertidumbre su futuro por los impagos y las pocas ganas del Ayuntamiento de solucionar un problema que ha creado el propio Ayuntamiento socialista. El movimiento vecinal y asociativo prácticamente ha desaparecido porque es el propio Ayuntamiento el que hace de gestor de los intereses vecinales convirtiendo la participación ciudadana en un recuerdo.

No existen presupuestos participativos, pero es que no existen presupuestos municipales para 2018 porque Ganemos/Podemos los tiene paralizados. Y no paralizados por el bien de la ciudad, sino porque están intentando influir para que esos presupuestos contenten a la minoría que vota a la izquierda radical, mientras perjudica u olvida a la mayoría. No va a haber un Plan General de Ordenación Urbana en esta legislatura, algo a lo que se comprometió Zamora. Por lo tanto renuncian también a la planificación urbanística. Tampoco existe planificación a la hora de atraer empresas. La concesión de licencias se eterniza porque el concejal ha destrozado el servicio correspondiente y además los impuestos son más altos que en municipios cercanos. Por lo tanto, si no hay un modelo de ciudad, si no hay una planificación urbanística, si no hay una planificación económica y fiscal que haga atractivo invertir en la ciudad y atraiga empresas, ¿qué tenemos? Un plan. Un planazo, diría yo.