Cuando las noticias falsas son tan creíbles que parecen reales

Publicado el 14 Enero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

El asunto de las noticias falsas es un tema que preocupa a los Estados, porque bien manejadas pueden llegar no solo a crear estados de opinión, sino a movilizar a las masas. Se trata de un asunto antiguo pero que vuelve con fuerza bajo el paraguas de las nuevas tecnologías y las redes sociales, que ahora posibilitan casi todo. Ya en 1938, por no remontarnos más en la historia, la famosa emisión radiofónica dramatizada de la  “Guerra de los Mundos” de Orson Welles, sembró el pánico en las calles de Nueva York y Nueva Jersey cuando  hizo creer a los oyentes que sintonizaron la emisión y no escucharon la introducción previa, que se estaba produciendo un ataque marciano a la Tierra. Las comisarías de policía y las redacciones de periódicos y emisoras se bloquearon por las llamadas de oyentes aterrorizados y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gas de los marcianos. En los conflictos bélicos se han utilizado desde siempre técnicas de desinformación frente al enemigo, haciéndole creer, por ejemplo, que se iban a realizar determinadas operaciones en un sitio cuando en realidad era en otro diametralmente opuesto. También en 2013 el equivalente ruso a nuestro Jefe de Estado Mayor de la Defensa anunció que una de sus líneas de actuación al frente de las Fuerzas Armadas rusas sería esa, la desinformación, como si de un escenario bélico más se tratase. Las Fuerzas Armadas del resto de países han ido trabajando para dotarse de herramientas contra esa nueva amenaza y así en España, más o menos por aquellas fechas de 2013, se creó el Mando Conjunto de Ciberdefensa. Más cerca en el tiempo tenemos lo acontecido en Cataluña durante el simulacro de referéndum del pasado 1 de octubre. Los medios afines al independentismo, junto a las redes sociales, hicieron creer a todo el mundo que había un número alto de heridos. Para ello no dudaron en utilizar fotografías de un menor herido en una manifestación años atrás y que por tanto nada tenía que ver con el día en cuestión.

Sirva esta introducción llamémosle “seria”, para recoger una noticia que ha circulado estos días por los whatsapp de los ciudadrealeños. Se trata de una noticia falsa que da muestra del hartazgo de los vecinos ante una dejación de funciones por parte del equipo de Gobierno en todo lo que tiene que ver con el mantenimiento de las vías públicas. Los que se preocuparon de cambiar el nombre de algunas calles, no se preocuparon de asfaltarlas. No se preocuparon de los acerados ni del mobiliario urbano de las mismas. Así, debido al estado del firme, alguien con sentido del humor ha hecho circular la noticia de que Ciudad Real había sido elegida para la dura prueba del París-Dakar, precisamente porque “sus calles son la prueba más dura desde que la carrera no pasa por África. Tienen el asfalto tan erosionado que compiten con las peores pistas andinas, con socavones capaces de engullir camiones que las autoridades han dado por desaparecidos”. La realidad es que son muchas las calles de nuestra ciudad que no tienen el asfalto en condiciones. Además hay fondos económicos disponibles, por lo que no se entiende cómo tras casi tres años de gobierno municipal de PSOE y Ganemos, no se haya asfaltado prácticamente ninguna calles. Situaciones sangrantes como la de Avenida de los Reyes Católicos, más deteriorada cada día que pasa, casi todas las calles del centro urbano: barrio de la morería, barrio del Perchel; pero también en el barrio de los Ángeles o en el barrio del Pilar necesitan actuaciones urgentes. En definitiva, se trata de que sean capaces de gestionar y de atender las demandas de los vecinos. Cuatro años dan para mucho, si se tienen ganas de hacer cosas.

2018, el tiempo se agota para PSOE y Ganemos

Publicado el 6 Enero de 2018 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Volvemos a escribir en esta sección tras las vacaciones forzosas. Y puesto que no he podido felicitar la Navidad a mis lectores, al menos desde estas páginas, lo hago a toro pasado deseando de corazón que hayan sido buenas y felices. Hoy ya es ocho de enero. Ha pasado la resaca festiva y volvemos a la casilla de salida en lo tocante a la actividad municipal. Y además empezamos 2018 peor de lo que empezamos el anterior ya finiquitado. A día de hoy, el Ayuntamiento de Ciudad Real no tiene presupuesto. Ni está ni se le espera como dijo el gran Sabino Fernández Campo. Sigue tirando con el del año anterior, por lo que si por fin vemos alguna obra o alguna inversión este año será de ejercicios anteriores, que las van arrastrando como los malos estudiantes con las asignaturas de un año para otro. Esas inversiones que están “en lista de espera”, como reconoció en un Pleno el concejal de Hacienda. Lo que les gustarán las listas de espera a los socialistas… no supo aclararnos a qué esperaban las inversiones, suponemos a que estén más cerca las elecciones y que la primera edil se dedique a inaugurar cosas todos los días, que de momento el chaleco verde y el casco lo tiene a estreno. El que no haya presupuestos a estas alturas no es sino la constatación de un fracaso. De un fracaso de gestión protagonizado por PSOE y GANEMOS que tiene como actores secundarios a los vecinos de Ciudad Real, rehenes de sus luchas partidistas y de sus estrategias. De un fracaso de gestión de los que se unieron, no para trabajar por Ciudad Real y sus gentes, sino de los que se unieron única y exclusivamente para impedir que gobernase el Partido Popular que fue quien ganó las elecciones. Y esto lo vuelvo a recordar porque se que a la inquilina de la Casa Consistorial le molesta bastante recordarlo. Normal, a mi también me daría vergüenza ocupar ese puesto sin ganar las elecciones y sacando 9 concejales. Cada vez es más evidente su ineficacia. Se pasaron los seis primeros meses de su mandato rebuscando en los cajones cosas que echar a la cara al anterior equipo de Gobierno. Crearon una comisión que ellos pomposamente llamaban “de la verdad” y ese comisión certificó “la verdad”, que todos los contratos que llevaron a esa comisión estaban bien hechos. Ahora no quieren llevar los suyos a esa comisión. Algo temerán. Además Ciudad Real está perdiendo el peso y el prestigio que tuvo como capital. La señora Zamora, sumisa a García Page asiste impasible al maltrato al que nos somete el Ejecutivo regional sin alzar la voz. Solo se queja de Rajoy, que es quien está invirtiendo en Ciudad Real, baste recordar los diez millones de euros de EDUSI que este equipo de perdedores va a malgastar, dejando pasar una oportunidad histórica para nuestra ciudad. El PSOE de Page nos ha “agraciado” con un centro regional de Folclore que nadie ha pedido porque nuestras prioridades son otras. Bienvenido sea ese centro si viene acompañado de otras cuestiones más prioritarias como infraestructuras de transporte y actuaciones en inmuebles propiedad de la Junta y que corren riesgo de desaparecer ante la pasividad del Ayuntamiento que alega que “no son prioritarios”. Realmente para la señora Zamora y los suyos lo único prioritario es mantenerse en la poltrona.

Si tengo que extraer algo positivo de todas estas reflexiones es que tengo la certeza que será el último año completo de anti gestión de la señora Zamora y los suyos.