El mito catalán y el apoyo al Gobierno

Publicado el 24 Septiembre de 2017 en General, La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Los dirigentes catalanes nunca se han caracterizado por la mesura precisamente. Ya durante la Guerra de Sucesión española eligieron el bando equivocado al no apostar por el que a la postre sería Felipe V de España. Como el resto de España, Cataluña se vio inmersa en un conflicto dinástico tras la muerte sin descendencia de Carlos II. Un conflicto que desencadenó una guerra civil entre los partidarios de los borbones, principalmente en la Corona de Castilla, frente a los austracistas, mayoritarios en la Corona de Aragón. No es que los catalanes quisieran ser independientes. Lo que querían es que su rey y el de toda España fuera el archiduque Carlos de Habsburgo, en vez de Felipe de Anjou. Así de fácil y así de crudo. A partir de aquí el independentismo ha querido fabricar un mito. Un mito tamizado por otras conductas poco edificantes de los dirigentes catalanes, como cuando se sublevaron en 1934 contra el Gobierno de la República y proclamaron el “Estat Catalá”. Si, si, se sublevaron contra la República. Por eso me dan ganas de llorar cuando veo a algunos jóvenes independentistas, probablemente analfabetos funcionales, enarbolar la bandera estelada independentista junto a la bandera tricolor de la II República. Allá ellos con su enchilada mental. Pero volviendo a lo anterior. Ni siquiera toda Cataluña era partidaria de Carlos de Austria. Hubo una Cataluña borbónica (Cervera, Berga, Manlleu…), como también hubo un Aragón y una Valencia borbónicas. Es lo que pasa en las guerras civiles, que los contornos no están claros y simplificar complica más las cosas. Pues a partir de esos hechos de 1714, unidos a la mitificación de la proclamación del Estado Catalán de Companys en el 34, hacen que varias generaciones de catalanes se hayan creído el cuento de que en el resto de España nos levantamos todos los días pensando en como fastidiarlos a ellos. Como los demás no tenemos problemas nos dedicamos a incordiar a los pobres catalanes. Madre mía de Montserrat que afán de victimismo y que manera de mirarse el ombligo permanentemente que tiene esta gente. Y por si faltara para el duro, desde 2015 hasta la actualidad tenemos a PODEMOS en toda España dando la tabarra y contando a cada uno lo que quiere escuchar. Y así en Madrid “pablemos” dice que es un patriota y en Cataluña dice que lo suyo es votar. Y no es que tenga un cacao mental, es que son malos y felones y quieren destruir España. Por eso no se entiende que otros políticos que juraron o prometieron defender la Constitución tengan una postura tan tibia. Si es porque creen que apoyando al Gobierno se debilitan, se equivocan. Apoyando al Gobierno y a la acción del Estado en Cataluña salen reforzados.

Ahora que en Cataluña se cuestiona todo lo español, no se entienden posturas ambiguas como la de la alcaldesa de Ciudad Real en el tema de la bandera de España. O si se entienden, si de lo que se trata es de mantener el sillón cuando sabe que depende de PODEMOS para seguir calentando la silla. No solo apoyo a mi gobierno en las trascendentales decisiones que está tomando y en las que aún le quedan por tomar, sino que quiero mandar un fuerte abrazo a la Policía Nacional y a la Guardia Civil de Cataluña y de toda España, porque ellos en última instancia son los que tendrán que garantizar que España siga siendo la Patria común e indivisible que proclama el artículo 2 de la Constitución Española de 1978.

QUO VADIS?, PILAR

Publicado el 18 Septiembre de 2017 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Tras más de dos años de legislatura, de “gobierno del cambio”, cabe preguntarse si el cambio ha sido a mejor o a peor para nuestra ciudad. Es más, cabe preguntarse como San Pedro le preguntó al Señor: Quo Vadis? ¿A dónde vas Pilar? Está claro que a la señora Zamora no le vamos a pedir que se sacrifique por nosotros, pero al menos que nos diga qué idea de ciudad tiene y si lo que estamos viendo hasta ahora, en cuanto a dejadez y falta de compromiso, será su modelo hasta el fin de la legislatura. Cada vez son más las quejas que nos llegan en relación a la limpieza y al cuidado de las zonas verdes y arbolado de la ciudad. Debemos cuidar ese patrimonio verde que fue la mejor tarjeta de presentación de nuestra ciudad durante muchos años. En el pasado Pleno cuando enumeramos las quejas de los vecinos en materia de limpieza poniendo casos concretos llegados al Ayuntamiento, la concejal de Limpieza argumentó con un simplismo absoluto “que no eran quejas, sino reclamaciones”. O sea ¿que el que reclama no se queja? Pues claro que se queja. Se queja de la inacción de un equipo de Gobierno más preocupado en hacer oposición a la oposición que en gobernar. Un equipo de Gobierno más preocupado en agradar a Ganemos/Podemos, que tienen la llave, que en contentar a los vecinos de Ciudad Real dando satisfacción a sus demandas. Y es que esto de la “nueva política” lo impregna todo. No limpiar las calles es “nueva política”. No tratar con fitosanitarios los árboles y dejar que mueran bajo las plagas es “nueva política”. Recojo de “miciudadreal” la siguiente información: “Hemos pasado un verano “maravilloso”, dice irónicamente una vecina de la comunidad de Los Madroños, en la Avenida de los Reyes Católicos, donde hasta la piscina de la comunidad está llena de los pequeños coleópteros amarillentos que tanto están dando que hablar este verano en Ciudad Real” Pues bien, esto es la nueva política. En el Pleno también se habló de los contenedores nuevos que tan poco están contribuyendo a la limpieza de la ciudad. No nos quedó claro, ni a nosotros ni a nadie, por qué tiene que mejorar la cuenta de resultados del RSU a costa de los vecinos de Ciudad Real. Si para el RSU estos contenedores de peor calidad le han supuesto un ahorro en cuanto al material y en cuanto a la mano de obra que se necesita para su recogida, ¿por qué ese menor coste no se ha traducido en una bajada de las tarifas que el Ayuntamiento de Ciudad Real paga al Consorcio? Muchas dudas sin resolver y muchos vecinos molestos. Y por último, en el pasado Pleno también quedó claro que a la señora Zamora y a los suyos les da sarpullido la bandera de España.

Es cuanto menos curioso que aludan a falta de presupuesto para poner las banderas de España que faltan en algunos edificios y dependencias municipales y no haya problemas presupuestarios para cambiar las placas de calles que nadie les ha pedido que cambien. Bueno si, se lo ha pedido PODEMOS y eso son palabras mayores. Pues esto es lo que tenemos en Ciudad Real.

El Partido Popular marca el camino mientras Pilar Zamora “chupa rueda”

Publicado el 10 Septiembre de 2017 en La Tribuna, Opinión por Miguel Angel Rodríguez

Siempre he defendido que gobernar es gestionar. Tener las ideas claras y saber qué quieres para tu ciudad y para tus vecinos. Ayer terminó la Vuelta ciclista a España (que un año más no ha pasado por Ciudad Real, y a la vista de lo que dijo Page en Cuenca hace unos días tampoco lo hará en 2018). Hemos visto como los ciclistas vencían sus límites y como Contador ganaba en el L’Angliru, ya en el ocaso de su carrera. En la gestión de lo público, en la gestión del Ayuntamiento, hay muchos L’Angliru que subir, muchas etapas que quemar y muchos kilómetros que hacer y lamentablemente Zamora no es Contador. Zamora y su equipo no avanzan los primeros y son de los que “chupan rueda” y van a rebufo de los que proponemos cosas positivas y necesarias para nuestros vecinos. Es curioso que los que gobiernan hayan interiorizado que no ganaron las elecciones y que nos les corresponde estar ahí y se dedican a presentar mociones como si fueran un grupo más de la oposición. Es algo insólito en un Ayuntamiento que el equipo de Gobierno plantee mociones al Pleno ya que, puesto que gobiernan, lo que deben hacer cuando se les ocurre una idea es ejecutarla, llevarla a efecto, no presentar una moción al Pleno. Por eso digo que chupan rueda, en este caso del Partido Popular que en su subconsciente es el gobierno municipal. Ejemplos tenemos muchos, pero basta con recordar cómo en cuestiones relativas a medio ambiente se toman decisiones tras las denuncias en redes o en ruedas de prensa del Partido Popular. Si decimos que los árboles de nuestra ciudad están enfermos de galeruca y que caen gusanos sobre las personas que se sientan debajo, al día siguiente o a los pocos días salen los concejales del PSOE anunciando a bombo y platillo novedosos tratamientos con endoterapia, tratamientos que se deberían haber hecho antes de dejar los árboles morir. Si decimos que los nuevos contenedores generan suciedad y problemas para los vecinos, salen diciendo que el RSU ha comprado un camión lavadora que va a lavar los contenedores para que estén limpios como la patena. Y después está el tema de la movilidad.

En el tema de la zona azul ya no saben que inventar para que no se hable de que anunciaron por tierra, mar y aire que la iban a quitar y ahí sigue tan lozana y recaudando sus buenos cuartos al Ayuntamiento de Ciudad Real. El Grupo Popular presentó hace unos días una moción para debatir en el próximo Pleno recordando a Pilar Zamora que lleva dos años incumpliendo la Ordenanza Municipal de Ordenación y Regulación del Estacionamiento, donde se incluyó la creación de la tarjeta profesional de aparcamiento para comerciantes, regulándose además el procedimiento de obtención de la misma, así como los derechos que conllevaría su posesión. Que curioso que antes de debatirse, el “concejal-recogedor de firmas contra la zona azul”, David Serrano, dio una rueda de prensa anunciando su puesta en marcha. Otra vez chupando rueda de los que nos preocupamos por la ciudad y por sus vecinos. Y por último lamentar que no he visto todavía ningún comunicado oficial del Ayuntamiento solidarizándose con nuestros hermanos mexicanos de los estados de Chiapas y Oaxaca y más concretamente con la municipalidad de San Cristóbal de Las Casas, la antigua Ciudad Real de México, ciudad con la que existe un hermanamiento oficial. Quiero pensar que se trata de un descuido porque cayó en fin de semana y ya se sabe que eso de trabajar en fin de semana para Zamora y los suyos…